DBacks y Rockies hacen del Oeste de la Nacional una división (aun) más competitiva

Tanto Arizona como Colorado han hecho que el ‘salvaje oeste’ sea la única división de las Grandes Ligas con todos los equipos jugando sobre .500

Los Angeles Dodgers, como han demostrado en las últimas temporadas, gracias a la calidad de su conjunto y la gran inversión en jugadores de primer nivel, están siempre entre los principales favoritos para alzarse con un anillo de la Serie Mundial.

En el caso de los San Francisco Giants han ganado tres campeonatos en los últimos 12 años y vienen de quedarse con la división con una marca de 107 victorias y 55 derrotas, luchando durante toda la temporada con los Dodgers por ese banderín.

Lo de los San Diego Padres es un caso totalmente distinto. A pesar de las grandes inversiones, grandes nombres y un equipo, al menos en papel, competitivo, por diferentes razones no han dado los resultados esperados aunque eso no impide que se les coloque entre los principales equipos de la Liga Nacional.

Pero, al menos al inicio de esta temporada, las cosas han sido diferentes. A las tres organizaciones anteriores se les suman los Arizona Diamondbacks y los Colorado Rockies, que gracias al buen comienzo hacen que la División Oeste del viejo circuito sea la única en la que todos los equipos tengan más victorias que derrotas.

Tal vez los DBacks son la mayor sorpresa viniendo de una campaña de 110 derrotas, terminando como el peor equipo de las mayores junto a los Orioles de Baltimore. El inicio no fue perfecto, con 8 derrotas en los primeros 11 encuentros de la temporada, pero desde entonces se han recuperado apoyados principalmente en su pitcheo.

Con 3.55 de efectividad y la sexta menor cantidad de cuadrangulares permitidos a los oponentes (25), el equipo de Arizona se ha mantenido en la pelea de la división, con la ofensiva todavía con muchas oportunidades de mejora.

Son el peor equipo de las mayores con un promedio de bateo de solo .199 y solo 202 imparables en lo que va de temporada, lo que indica que todavía queda mucho trabajo por hacer. Tal vez el pitcheo no sea tan bueno como lo ha sido hasta el momento, pero el bateo tampoco es tan malo.

Para ello esperan que el recién extendido Ketel Marte pueda regresar a los números que había puesto previo a sus lesiones de corva y cadera que solo le permitieron jugar en 90 partidos.

El caso de los Rockies es similar, no fueron tan malos en 2021, pero finalizaron 4tos en la división y ahora se mantienen por encima de .500 en el inicio de la temporada.

El gran trabajo del abridor Chad Khul y del relevista Daniel Bard han sido parte de las claves para un buen inicio de campaña, pero lo más destacado ha sido la ofensiva.

En una campaña donde la ofensiva ha decaído de manera general en todas las Grandes Ligas, los Rockies son líderes en promedio de bateo con .256 (igualados con Mets y Nationals), son cuartos en imparables con 266 y en total de bases alcanzadas con 417.

Con poco más de un mes de temporada, de mantenerse el juego regular de Rockies y Diamonbacks, la División Oeste de la Liga Nacional apunta a ser la más competitiva de las Grandes Ligas y de momento la lucha por el banderín podría ser más cerrada que en temporadas anteriores.