Código de Dodgers prohibe cánticos homofóbicos por los fanáticos

Manny Machado fue el objetivo de gritos homofóbicos durante su último turno al bate en Dodgers Stadium Harry How/Getty Images

Los aficionados de Los Angeles Dodgers pudieron haber cruzado una delgada línea, que divide lo divertido de lo ofensivo, durante la novena entrada del partido del miércoles contra los San Diego Padres, que concluyó una exitosa estadía de nueve juegos en casa.

Durante el encuentro que Los Angeles ganó 2-0, para terminar la estadía con 7-2 y mejorar la mejor marca de las ligas mayores 29-16, los aficionados usaron gritos homofóbicos que han sido frecuentes en el fútbol en tiempos recientes. Quizás por inexperiencia, los cánticos pasaron inadvertidos para la novena local.

"Es la primera vez que escuchamos acerca de eso", dijo un portavoz de los Dodgers el jueves a ESPN Digital antes de citar el Código de Conducta para el Aficionado de la organización.

"La organización de Los Angeles Dodgers no tolera el uso de lenguaje ofensivo con respecto a la raza, etnia, género, religión, discapacidad, edad, orientación sexual u origen nacional de otra persona por parte de cualquier fanático, ya sea que esté dirigido a jugadores, árbitros, personal de la MLB. Personal del Dodger Stadium, u otros aficionados", dice el documento, que además advierte:

"Las violaciones del Código de conducta de los fanáticos pueden ser motivo de denegación de entrada al estadio o expulsión del estadio y revocación de boletos (incluidos los boletos de temporada) sin reembolso".

Los Dodgers no dijeron si investigarían la naturaleza de los cánticos del miércoles, que se produjeron contra el torpedero dominicano Manny Machado, quien jugó con los Angeles el año pasado.

Con ventaja 2-0 y un out, el cerrador curazoleño Kenley Jansen enfrentaba Machado, quien había pegado un doble en la cuarta entrada para extender a ocho su cadena de encuentros seguidos con hit y de paso mejorar a .368 (19-7) con cuatro jonrones y siete impulsadas este año contra los Dodgers, cuando los aficionados comenzaron a corear "@ulero" y "#uto" antes, durante y al final de cada lanzamiento.

Machado jugó los últimos dos meses de la temporada pasada en Los Angeles, ayudando a que los Dodgers avanzaran a su segunda Serie Mundial consecutiva, antes de convertirse en agente libre y firmar con los Padres un jugoso contrato por 10 años y $300 millones de dólares.

Las cánticos en Dodger Stadium no son comunes en el béisbol, pero sí en el torneo doméstico del fútbol mexicano y los partidos internacionales de la célebre selección azteca. El público generalmente usa los gritos para tratar de desenfocar al portero rival cuando se dispone a patear un saque de meta.

Durante la Copa Mundial del año pasado en Rusia, el Comité Disciplinario de la FIFA sancionó a la Federación Mexicana de Fútbol (Femexfut) con una multa cercana a los $10,000 dólares por lo que llamó "cantos discriminatorios e insultantes" durante el primer tiempo del primer partido del "tri", contra Alemania, en el torneo.