20 de mayo: Gran día para Pete Gray, el jardinero de un solo brazo

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Mickey Mantle, un miembro del Salón de la Fama y uno de los mejores bateadores de la historia dijo en una ocasión: "Durante mis 18 años fui batear casi 10,000 veces. Golpeé la pelota alrededor de 1,700 veces y recibí tal vez 1,800 boletos. Calcule que un jugador de pelota promediará alrededor de 500 turnos por temporada. Eso significa que jugué siete años sin hacer contacto con la pelota":

Batear es tan difícil que es la única actividad de la vida en la que a una persona que lo haga bien en el 30% de las ocasiones se le considera una súper estrella. Apenas 204 jugadores con al menos tres mil apariciones al plato terminaron sus carreras con promedio de .300 o mejor en la historia de Grandes Ligas estadounidenses.

Si conectar una pelota lanzada a gran velocidad y con movimientos bruscos es tan difícil para atletas superiores, sanos y con todas sus partes, incluyendo sus dos brazos ¿Qué tan complicado podría ser la actividad para un bateador con un solo brazo?

Bastante intrincado, excepto si se trata de Pete Gray, el único pelotero de un solo brazo que ha accionado en las ligas mayores.

El 20 de mayo de 1945, Gray encabezó la barrida en una doble cartelera de los St. Louis Browns ante los New York Yankees en el Sportsmans Park. El jardinero bateó de 5-3 con dos carreras impulsadas y una anotada en el triunfo 10-1 a primera hora y se fue de 3-1 con una base por bolas y anotó la carrera ganadora en la victoria 5-2 a segunda hora.

Gray, quien perdió el brazo derecho a los seis años de edad, elevó su promedio de bateo de .216 a .225 con su actuación de ese día. Fue su primer juego de tres hits y el segundo de hits múltiples de una carrera en Grandes Ligas que se limitó a ese último año de la II Guerra Mundial.

Durante esa primera serie contra los Yankees, el equipo que admiraba cuando crecía en una área rural de Pennsylvania, Gray bateó de 15-5 con tres boletos, tres anotadas, tres impulsadas y dos bases robadas.

Es verdad que la crisis de jugadores que provocó el servicio militar obligatorio durante la segunda gran guerra facilitó el ascenso de Gray al big show, pero sería injusto decir que el hijo de inmigrantes lituanos no se lo ganó con mucho esfuerzo, dedicación, perseverancia y un talento natural para jugar a la pelota.

Gray, quien nació derecho, tuvo que aprender a desevolverse con el brazo izquierdo, después que cayó de un camión en movimiento y terminó con una amputación desde la coyuntura del codo. Eso no le impidió ser autosuficiente y hacerse pelotero profesional.

Gray fue un destacado bateador en circuitos semiprofesionales y profesionales, llamando la atención de los clubes de Grandes Ligas. Cuando fue firmado por los Browns venía de batear .333 con 68 robos en la Liga del Sur.

En su única campaña en las ligas mayores, Gray bateó .218 (234-51) con seis dobles, dos triples, cinco robos, 26 anotadas, 13 carreras impulsadas, 13 base por bolas y 11 ponches en 253 apariciones al plato.

El singular pelotero consiguió 13 juegos de hits múltiples, cinco de tres o más hits y uno de cuatro. El 19 de agosto bateó de 7-4 con tres anotadas en el primer choque de una doble cartelera contra los Boston Red Sox.

Para Babe Ruth, Barry Bonds, Ty Cobb o Ted Williams no son cifras extraordinarias, pero sí para un hombre que perdió su brazo dominante cuando era niño.