Divertirse seriamente

ESPN

Hoy hablaré sobre la falta de espectadores en los estadios. Después de cinco días de la temporada 2020 me parece interesante tocar este tema y esperar varios juegos para calificar el rendimiento de los protagonistas y las opiniones de ellos sobre las gradas vacías.

Sé que no es lo mismo tener un estadio con buena asistencia de fanáticos a jugar con poca fanaticada, ambas situaciones las conocemos perfectamente, pero hoy en día no existen.

Hoy no existe el ánimo que nos contagian desde las gradas, el hambre de gloria al que nos alientan, no existe esa adrenalina de tener a tu familia disfrutando cuando sales al terreno de juego con el uniforme de tus sueños, todo eso le duele al béisbol.

Hoy he visto que, a pesar de estas circunstancias, los jugadores muestran su profesionalismo y calidad, las buenas jugadas se las festejan los compañeros, cuando hay errores viene esa palabra precisa casi al oído para levantar el ánimo de los demás, pero en mi opinión se requiere el impulso del grito animado del aficionado que llena de adrenalina tu cuerpo y después la ovación del estadio te deja listo para la siguiente jugada.

Hoy se necesita demasiada seriedad en el juego, necesitan “divertirse seriamente”. La soledad en las gradas incita a bromear, a platicar con el contrario y perder concentración en el oficio.

¿Cómo hubiera sido el inicio de Mookie Betts con un público animoso en el Dodger Stadium? ¿Cómo hubiera sido el arranque de Pete Alonso ovacionando cada turno en New York por ser novato del año 2019? ¿Cómo hubieran tratado los pitchers a los bateadores de los Astros por aquella situación de las señales?

Este es el béisbol que nos toca vivir y tenemos que encontrar la manera de disfrutarlo responsablemente.