Sammy Sosa llega a los 52 años a la espera del llamado al Salón de la Fama

Sammy Sosa alcanzó al fama durante 1998 cuando conectó 66 cuadrangulares en una temporada, mayor cantidad en la historia para un bateador latino. Chicago Tribune

Sammy Sosa, uno de los mejores bateadores de la historia de las Grandes Ligas, llega a 52 años a la espera de convertirse en inmortal del Salón de la Fama de Cooperstown

La llegada de este doce de noviembre marca el aniversario número 52 de uno de los mejores peloteros de la historia dominicana. Sammy Sosa, uno de los protagonistas de la icónica “carrera de cuadrangulares” de 1998, alcanza otro año más de vida envuelto bajo dudas y sospechas de haber utilizado sustancias para mejorar su rendimiento, lo que le ha costado, hasta el momento, su entrada al Salón de la Fama de Cooperstown.

“El Bambino del Caribe” entrará en su noveno y penúltimo año de elegibilidad en la boleta de votación para el Salón de la Fama, luego de haber obtenido tan solo el 13.9% de los votos necesarios para lograr convertirse en inmortal del béisbol. La lejanía con la prensa, las situaciones tensas que aún se viven con Chicago Cubs y las sospechas existentes sobre uso de sustancias, son las razones principales por las cuales un jugador del calibre de Sosa todavía no haya alcanzado la inmortalidad.

Sosa jugó 2354 partidos durante su carrera de 18 temporadas en las Grandes Ligas. Disparó 2408 imparables, de los cuales 609 fueron cuadrangulares, remolcó 1667 carreras y anotó en 1475 ocasiones. Ostenta un promedio de bateo de .273, con un porcentaje de embasarse (OBP) de .344 y un slugging (SLG) de .534, buenos para un OPS de .878. Adicionalmente, alcanzó un total de 4,704 bases totales, mientras que negoció 929 transferencias y se ponchó en 2306 turnos.

Ganó el premio al Jugador Más Valioso en 1998, así como seis Bates de Plata y obtuvo siete invitaciones al Juego de Estrellas.

A pesar de una increíble carrera y de números que colocan a Sosa como uno de los mejores bateadores en la historia de Grandes Ligas, la sombra del alegado uso de esteroides todavía lo persigue trece años después de su retiro. A pesar de eso, Sosa dijo durante el documental “Long Gone Summer” producido por ESPN que se encuentra en paz con la idea de no lograr entrar al Salón de la Fama y negó, de manera categórica que haya usado sustancias para mejorar su rendimiento en algún momento de su carrera. Sin embargo, también dijo que le gustaría que en un futuro él y los Cubs puedan hacer las paces por lo que representó el equipo y la ciudad durante su carrera.