Giants necesitan la mejor versión de Cueto para mantenerse en la pelea del "salvaje Oeste"

Una lesión mantuvo al dominicano alejado de los terrenos de juego. Getty.

De momento San Francisco supera a Dodgers y Padres pero todo apunta a que esto cambiará a medida que avance la temporada

Los Angeles Dodgers llevan ocho temporadas consecutivas quedando como campeones de las División Oeste de la Liga Nacional y en 2012 fue la última vez que otro equipo ganó la división.

Ese honor le correspondió a los San Francisco Giants que terminaron ganando la Serie Mundial barriendo a Detroit Tigers ese año.

Y de momento cuando todos pensábamos que o los Dodgers o los San Diego Padres iban a dominar el oeste, los Giants han salido como ganadores al menos por el primer mes de la temporada, y para mantener ese puesto, necesitarán de todas sus armas. Y una de las más importantes es Johnny Cueto.

De momento San Francisco exhibe uno de los mejores cuerpos de lanzadores de la liga siendo terceros en efectividad con 3.22 solo por detrás de los Padres y New York Mets y en victorias con 23, solo están por detrás de Boston Red Sox, Oakland Athletics, Chicago White Sox y St. Louis Cardinals.

El WHIP es el cuarto mejor de la liga (1.12) y la oposición les batea .212, solo siendo mejores Brewers (.209) y Padres (.210).

Ahí es donde el lanzador dominicano se vuelve tan relevante. Cueto no viene de una de sus mejores temporadas. Es más, desde 2017 el dominicano ha perdido 17 partidos y ha ganado solo 16. En 2016 tuvo marca de 18 victorias y 5 derrotas.

Y tal vez no veamos más a ese Johnny Cueto ya con 35 años de edad, pero tiene la encomienda de ser un lanzador efectivo para dar una oportunidad de pelear a los Giants.

Por ahora Kevin Gausman (3-0, 1.84) y Alex Wood (4-0, 1.80) han estado fenomenal, y han recibido el apoyo de Anthony DeSclafani quien tiene marca de 3-1 con 2.14 de efectividad.

Sumar un brazo con la calidad y veteranía de Johnny Cueto, que aunque no viene de una buena salida luego de su lesión lateral (3IP, 8H, 5ER), tiene la experiencia para ser un lanzador abridor sólido en la Liga Nacional que aumente las oportunidades de los Giants, de soñar y quedarse con una División Oeste que previo al inicio de la temporada ya tenía dueño, y estaba entre Padres y Dodgers.