Sin vetos

La selección no puede permitirse bloquear o congelar a futbolistas. Debe exigirles disciplina, pero debe entender también que cada caso, al tratarse de seres humanos que reaccionan diferente en la cancha y fuera de ella, es muy distinto al otro. Lo que debe imperar es la capacidad de negociar y de convencer. Los casos de Javier Hernández, del 'Tecatito' Corona y de Héctor Herrera deben ser tratados de forma específica y siempre dejando abierta la posibilidad de que vuelvan a la selección. La selección no puede cerrarle puertas a nadie.

SAN DIEGO, California.- La palabra 'veto' no debería existir en el futbol, mucho menos cuando se trata de un futbolista, de un ser humano que tiene todo el derecho de decir 'sí' o 'no' de acuerdo con las circunstancias que afronte en su vida particular.

Héctor Herrera está por lograr el gran paso de su carrera profesional que también puede significarse en una marcha positiva para el futbol mexicano. Jugar en el nivel 'Clase A' del futbol europeo a través del Atlético de Madrid. Y lo que se desprende de su negativa para ser parte de la selección mexicana de futbol es que el entrenador Gerardo Martino no volverá a llamarlo en el futuro. Es decir, que Herrera estaría vetado del Tri.

Lo primero que habría que conocer es si es verdad esa posición o surge a través de un rumor o una consideración periodística. Lo segundo que me parece primordial establecer es que, al tratarse de seres humanos, cada caso es único y distinto al otro.

El primer desencuentro del año con Herrera se dio a partir de su necesidad de tramitar un pasaporte, esencial, por cierto, para su carrera como futbolista al tratarse de un documento comunitario que le ayudara en su presente y futuro futbolístico. Y la segunda ausencia, la de la Copa Oro, se da, en apariencia, por la solicitud del futbolista de darse el tiempo para firmar el gran contrato de su carrera que debe concretarse oficialmente en las próximas horas con el Atlético de Madrid.

Hay muchas voces que exigen --más que pedir-- una 'tolerancia cero' cuando se trata de llamados a la selección mexicana. Me parece exagerado, como también lo es comparar un caso con otros. Guillermo Ochoa y Andrés Guardado que están muy cerca de volver a ser padres han asistido al llamado a diferencia de Javier 'Chicharito' Hernández que reservó el verano para estar en el nacimiento de su primogénito. Cada uno tiene sus razones y cada ser humano reacciona de forma diferente en la cancha y fuera de ella. Creo que todos los casos merecen respeto.

La labor de Martino --y la de Gerardo Torrado-- no puede concentrarse únicamente en la parte futbolística. Deben ser casi un psicólogo que hurgue en la mente del jugador y no lo obligue, pero sí lo convenza a que él necesita a la selección y la selección lo necesita a él. Si el asunto realmente no encuentra una salida, como ha sido, por ejemplo, el caso de Carlos Vela, es bueno 'rendirse'. Pero no es lo mismo con Herrera, con el propio 'Tecatito' Corona o con Javier Hernández. Cada caso merece una atención especial.

El llamado a la selección mexicana no es una obligación. Es una solución consensuada entre ambas partes, donde cada quien sacará el mayor provecho de ello. El futbolista, del honor que significa representar al futbol de tu país y el de la selección, de contar con los mejores elementos disponibles. Tan simple como eso…

@Faitelson_ESPN