La esperanza "murió" en Lausana...

ESPN

El TAS ha ratificado el atropello que no ha sido propiamente solo para tres clubes de la hoy “Liga de Expansión”, sino que ha lastimado a todo un sistema y un desarrollo futbolístico. La abolición del ascenso y del descenso no pudo ser revertida por la corte internacional reconocida por FIFA y aparentemente independiente. No queda ninguna posibilidad ni instancia por delante. Habrá que esperar a que pasen esos seis torneos y habrá que confiar --y cruzar los dedos-- para que los dueños de clubes no vuelvan a reunirse y decidan cambiar, por enésima ocasión, los reglamentos de su propio juego. Así se las gastan. Esperábamos justicia en Suiza. Recibimos la ratificación de un atropello.

SAN DIEGO, California.- El ascenso y descenso también “murió” en Lausana. El “TAS” decide darle la razón a la Federación Mexicana de Futbol. Qué pena. Era la última esperanza para revertir un atropello.

Correcaminos, U. de G. y Venados habían elevado una protesta que parecía tener fundamento de una resolución positiva para ellos y para los efectos de una justicia y desarrollo deportivo del futbol mexicano. Los abogados del TAS le han dado la razón a las decisiones federativas amparadas en el reglamento de la FMF y en la necesidad económica de la Liga y de los tiempos --la pandemia-- en la que vivimos. Los tres clubes que hoy juegan en la llamada “Liga de Expansión” no solo pierden ante el TAS, también deberán pagarle a la FMF los gastos legales que originó la querella.

Las preguntas aquí son: ¿Ganó la FMF? ¿Perdieron Correcaminos, U. de G. y Yucatán? La única realidad es que el futbol mexicano fue el que “se jodió” luego de abolir el ascenso y el descenso por al menos seis temporadas y en lo que --según ellos-- encuentran la manera de reorganizarse y cimentar las nuevas bases de una liga que promueva nuevamente el derecho deportivo de un equipo de alcanzar la máxima categoría.

Habría que conocer detalles más cercanos del proceso. En algún momento, la justicia, por sí sola --dejemos de lado los temas futbolísticos-- parecía asistir a los clubes querellantes. El daño que se originó en Toluca fue corroborado en territorio suizo. Al final, ha pesado la influencia y el poder de todo un futbol que argumentaba situaciones económicas insostenibles. La situación económica del futbol mundial no ayudó en el tema.

Los dirigentes han prometido que el ascenso y descenso volverá en un futuro cercano. El problema es que mañana o pasado mañana, pueden reunirse, votar y decidir un nuevo cambio --o atropello-- a los reglamentos. Son ellos quienes, finalmente, ponen y quitan las reglas del juego, de “su juego”...

Nadie, ni siquiera el TAS, ha podido entender ni cuantificar el daño que le ha hecho al futbol mexicano la decisión impulsada por unos cuantos propietarios de clubes --no todos, por fortuna, piensan así--. El tema sigue siendo un asunto meramente económico, para el que ninguna de esas mentes --dueños del futbol-- han tenido la capacidad de encontrar otro rumbo, una salida diferente que no sea la de volver a ultrajar el juego y la cancha.

@Faitelson_ESPN