Pierden todos...

El veto del “Chicharito” está más que confirmado y nadie parece en posición de ganar bajo esta situación. El futbolista, que pierde la ocasión de cerrar su maravillosa carrera en selecciones nacionales con el Mundial de Qatar 2022; el entrenador, que deja de contar con un jugador de condiciones extraordinarias, probado en los máximos niveles del juego; la Federación Mexicana de Futbol que vuelve a ser vulnerada en credibilidad en un tema donde la verdad no aparece y la especulación se impone y finalmente, pierde también el aficionado, que se ve privado de ver en “su equipo”, el equipo que representa los intereses deportivos y comerciales de su futbol, a una figura de tamaños legendarios. Nadie gana aquí, ni siquiera la verdad, una verdad atormentada y desolada que quizá nunca conoceremos...

SAN DIEGO, California.- Típico del futbol mexicano: Justo cuando se asegura que no hay un futbolista vetado, ese futbolista, téngalo por seguro, está vetado...

En la historia de nuestro futbol, seguramente, han existido muchos casos parecidos. El tema aquí es que no se trata de un futbolista cualquiera. No es, evidentemente, uno más. Se trata de uno que ha conducido su nombre, sus obras, su futbol y sus estadísticas hasta alcanzar niveles propios de una leyenda. Javier “El Chicharito” Hernández lo dijo el día en que fue presentado para su club actual: “Soy una leyenda”. Un futbolista con más de 130 goles en ligas europeas, que pisó terrenos de la clase más privilegiada que pueda existir en el futbol mundial y que es, además, el jugador con más goles en la historia de las selecciones mexicanas, está vetado, está prohibido para ser llamado al equipo que representa los intereses futbolísticos y comerciales del futbol de México.

Y todo podría seguir siendo un problema de “transparencia” o de proteger intereses. La verdad, total y contundente, no la sabemos. Especular es fácil, y es, también, una forma de lastimar sin tener la certeza de lo que realmente se está diciendo. No pienso caer en ese “juego” al que amablemente nos han invitado tanto Yon de Luisa como Gerardo Martino y hasta el propio Javier Hernández.

Sin necesidad de especular, pongamos sobre la mesa lo que sabemos: El presidente de la FMF establece, en una entrevista con Miguel Gurwitz, de Telemundo, que el futbolista habría antepuesto intereses personales sobre los colectivos. El entrenador de la selección mexicana dice que la decisión fue suya y ya antes había dejado en claro que se trataba de una medida que obedece sólo a temas deportivos. Y el principal implicado y también afectado, el propio futbolista, finge cierta demencia y dice no saber nada del tema. La realidad es que Javier Hernández, por una u otra razón que, quizá, algún día conoceremos, está vetado de la selección mexicana y que no va a regresar mientras la actual administración, la de De Luisa por encima de la de Martino, se mantengan en el poder.

¿Quién pierde? Pierden todos. El futbolista que no podrá culminar una maravillosa carrera con la Selección Mexicana en el Mundial de Qatar 2022. La selección, que no contará con un jugador probado en los máximos niveles del juego. Y la Federación, con un nuevo antecedente lamentable de poca transparencia y claridad en temas que se mezclan con intereses deportivos y comerciales. Y finalmente, también pierden los aficionados, que verán como uno de los grandes y legendarios del futbol mexicano no está disponible, por una u otra razón, para jugar por la selección nacional. Aquí, indudablemente, pierden todos, incluyendo a la verdad, que ha vuelto a ser atormentada y desolada en el futbol mexicano...

@Faitelson_ESPN