Keuchel no tendrá que afeitarse la barba en Atlanta

Los Atlanta Braves le ganaron la pulseada a los New York Yankees y se hicieron de los servicios del agente libre Dallas Keuchel, quien ya no tendrá que afeitarse su distintiva barba. El zurdo de 31 años firmó un acuerdo por una temporada y 20 millones de dólares, que se quedarán en 13 millones, porque se prorrateará por el tiempo que resta del calendario regular y se le restarán los más de dos meses que ya han transcurrido desde que empezó la campaña.

Representado por el polémico agente Scott Boras, el serpentinero percibirá entonces alrededor de cinco millones menos que la oferta calificada de 17.9 millones que recibió de los Houston Astros al declararse agente libre.

El tener que prescindir de su larga barba por la política de no vello facial de los Yankees y las conocidas malas relaciones de Boras con la gerencia de Nueva York pudieron ser factores para que el serpentinero se inclinara por ir a jugar a Atlanta.

Keuchel vendrá a ser una especie de ancla y mentor en una rotación joven y prometedora, pero en la que algunos de sus integrantes han tenido un retroceso en comparación con el 2018, cuando contra todo pronóstico, los Bravos ganaron la división Este de la Liga Nacional.

¿Cuánta sabiduría no podrán beber del recién llegado los inexpertos, pero talentosos Max Fried, Mike Soroka, Touki Toussaint o Sean Newcomb?

Además, llegará a reforzar un staff en el que hombres como Mike Foltynewicz y Kevin Gausman han quedado a deber.

El zurdo que pasó sus primeras siete temporadas en Grandes Ligas con los Astros y ganó el premio Cy Young de la Liga Americana en el 2015, es un hombre que cuando está saludable puede devorar más de 200 innings, cada vez más una rareza en estos tiempos.

No tuvo en el 2018 su mejor año, pero ya quisiera la mayoría de los pitchers en las Mayores tener registro de 12-11 y efectividad de 3.74 en 204 entradas y dos tercios.

Al igual que a Craig Kimbrel, quien un día antes firmó con los Chicago Cubs, le tomará un tiempo aún a Keuchel ponerse a punto antes de que salga a abrir el primer juego con su nuevo equipo, pero sin dudas podría representar un empujón para desbalancear a favor de Atlanta la cerrada puja con los Philadelphia Phillies.