Oribe e Higuera se burlaron, se burlan y se burlarán de Chivas

play
¿Es traición que Oribe Peralta llegue a Chivas? (2:42)

Nuestros expertos debaten la decisión de la directiva del Rebaño Sagrado de recurrir a un jugador procedente del América. (2:42)

LOS ÁNGELES -- Imagínese el diálogo. Hágalo. Sobre todo si es de esa feligresía abandonada, vituperada, abnegada, resignada, maltratada, de esa hermandad cáusticamente humillada por sus propios pastores.

Hágalo. Imagínese el diálogo, especialmente si Usted es de esa cofradía doliente y dolorosa de los llamados #ChivaHermanos.

- Pero, José Luis, no puedo ir a jugar a Chivas. Les he anotado y me he burlado del equipo, de su gente, de su dueño. No puedo, José Luis. No debo. La gente me ve como americanista.

- Ja ja ja ja. No importa, Oribe, no importa. Yo también lo hice como americanista. Me burlé en Twitter, muchas veces, y hoy me tienen que aguantar como su jefe de jefes, porque en Chivas mando yo y yo quiero que tú juegues ahí.

- Pero, Higuera, tengo 35 años, en la situación de Chivas, necesitan sangre joven, sangre nueva, con retos, yo ya pensaba en mi juego de despedida. Apenas aguanto 45 minutos, según el Piojo (Miguel Herrera).

- Ja ja ja ja. No importa, Peralta, de verdad, no importa. Yo tampoco sé de futbol y Chivas necesitan alguien que sí sepa de futbol y aquí estoy, haciendo lo que me da la gana con el equipo.

- Pero, José Luis, ¿habrá manera de que no tenga que jugar el Clásico contra el América?

- ¡Ah, no! ¡No te pases de lanza, Oribe! El Clásico lo juegas. Además, vas a ser el mejor pagado del equipo.

- OK. Total. A ver si no me lesiono antes del juego o me suspenden, ja ja ja ja.

- Ja ja ja ja. No serías el primero ni el último al que por purititita casualidad le pasa eso.

- Oye, Higuera, ¿y el América está de acuerdo? ¿Ya arreglaste eso?

- Ja ja ja ja. Claro, Oribe. Ya hablé con el patrón, directo con él. Le dije: “Emilio, jefe supremo, necesito a Oribe Peralta”, y de inmediato me dijo que sí.

- Venga, pues, José Luis. Entonces, ganaré más que con el América, me rentas una mansión en Puerta de Hierro, camioneta blindada, guaruras… y necesito una podóloga, porque traigo una uña enterrada. Ah, pero si desciende Chivas, yo no desciendo, ojo, ¿eh?

- Ja ja ja ja. A que mi Oribe. Piensas en todo.

- No sé porqué Ricardo Peláez te llama #ElPelagatos2.0, si eres a toda máquina.

- ¿Qué pasó? ¡Ya soy tu jefe! ¡Respetillo!

Así, más o menos, imagínese usted una charla que, claro, nunca existió, seguramente, más que en la calenturienta imaginación de este espacio.

Aclaración: todo esto es mera ficción. Ni los personajes ni el diálogo son reales.

Pero, si para Usted… sí, para Usted, especialmente si es #ChivaHermano, le parecen totalmente reales, es porque usted es muy, muy mal pensado y aquí, nadie se hace responsable de sus aviesas elucubraciones.