¿Traiciona Billy Álvarez leyes de vida de su padre?

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Billy Álvarez y Víctor Garcés tendrían que enfrentar su proceso desde la prisión (3:02)

Guillermo Barradas, abogado del consejo de administración de la cooperativa Cruz Azul, habló sobre la orden de aprehensión para los directivos de del equipo. (3:02)

LOS ÁNGELES -- “Honestidad, honor, familia, respeto y trabajo”. Un dogma de vida, una doctrina de comportamiento. Lagunas, Oaxaca, 1987. Esos, eran los principios marcados por Guillermo Álvarez Macías, mesías de la Cooperativa Cruz Azul, y que podían leerse en un discurso a su gremio.

Trabajaba entonces en El Heraldo de México. Guillermo Álvarez Cuevas me invitó a escribir las memorias de la Cooperativa. Había que ir a la matriz a conocer el músculo y el corazón de Cruz Azul. El eventual anfitrión me mostró fotografías, documentos, hicimos un recorrido por el pueblo, las instalaciones.

Recuerdo aún que el primer día, en el comedor de Cruz Azul, el mesero preguntó si los huevos que ordenaba para el desayuno los quería de gallina, de avestruz, de guajolote, de faisán o de codorniz. Y había opciones de al menos ocho o diez jugos de fruta fresca. Excentricidades. Extravagancias.

Al final, una nueva oferta de trabajo en medios impresos, me impidió desarrollar el proyecto, pero, en ese entonces, comimos con la persona que me guiaba por las instalaciones, en una fonda, sin adorno alguno, en Lagunas. Por 30 pesos mexicanos de entonces, tuve ante mí una espectacular langosta. ¿Impresionante? Sin duda.

Pero regresemos a los valores de la institución. “Honestidad, honor, familia, respeto y trabajo”. Álvarez Macías, padre de Billy, catapultó a Cruz Azul a escenarios espectaculares. Amenazaba con arrebatarle a Chivas y América su hegemonía en el futbol mexicano.

Después del #HaitíGate, donde a los jugadores de México les temblaron las patitas (“nos hicieron vudú, brujería”, dicen todavía algunos de ellos), Álvarez Macías presentó un proyecto de reestructuración del futbol a Gustavo Petricioli, nombrado primer y único Alto Comisionado del balompié en México.

Aquel proyecto era lo más parecido a una Liga Premier. Un reordenamiento absoluto del futbol, nada que ver con la falacia que muchos años después y muchos fracasos después del Tri, quisieron vender Decio de María y sus achichincles.

Pero Álvarez Macías cometió un error. El documento lo entregó a Petricioli, desdeñando al ya por entonces dueño de la industria naciente del futbol en México: Emilio ‘El Tigre’ Azcárraga. ¿Qué pasó después? Lo esperado.

1.- Cruz Azul se convirtió en víctima del encono de ‘El Tigre’.

2.- El proyecto quedó en poder de Azcárraga Milmo.

3.- Petricioli conoció el lado hedonista y lascivo del poder, y se olvidó de la tarea asignada por la decisión advenediza del entonces presidente de México, Luis Echeverría Álvarez: sacudir a fondo el futbol mexicano.

Hasta donde he podido indagar, aquellos principios del pentálogo de la Cooperativa Cruz Azul (“Honestidad, honor, familia, respeto y trabajo”), en verdad trataba de ejercerlos Álvarez Macías. Pero, aparentemente, el adoctrinamiento no llegó a su hogar o no impactó profundamente en su hogar.

Este miércoles, un juez federal ordenó la aprehensión de Guillermo Álvarez Cuevas y otros cuatro colaboradores y abogados, por delincuencia organizada y lavado de más de 114 millones de pesos. De ser detenidos, los imputados serán encarcelados sin derecho a la libertad provisional.

Mientras tanto, Guillermo Barradas, abogado de la Cooperativa La Cruz Azul y de los socios disidente de esa empresa, aseguró que Guillermo Álvarez Cuevas y Víctor Garcés son prófugos de la justicia hasta que se ejecute esa orden de aprehensión.

Irónico que mientras el equipo de futbol vive su mejor momento, a nivel directivo, Cruz Azul sea un caos, y al quedar acéfala la pirámide del poder, se vendrán horas inciertas para el club y, lo más importante, la Cooperativa.

Puntualicemos lo alguna vez adelantado aquí: Cruz Azul no será afectado como equipo. A la FMF no le conviene, y además --¿intencionadamente?-- el reglamento sobre desafiliaciones es tan ambiguo, que prefiere cortar cabezas antes que desaparecer clubes. Sí, de acuerdo con usted, es una forma de complicidad de parte de la FMF.

¿Afectará al equipo? Sin duda. Se vienen luchas enconadas y encarnizadas por el poder, por el control del equipo. Establecer que aquí hay buenos y malos, sería demasiado bobalicón. Desde fuera, parece que hay malos y hay peores, con el tiempo habrá de identificarse a cada uno.

Sin embargo queda claro que el evangelio de la Cooperativa Cruz Azul, impuesto por Álvarez Macías, no se consumó como un acto hereditario a plenitud. “Honestidad, honor, familia, respeto y trabajo”, hoy, como pentálogo, como doctrina de comportamiento, ligados a un apellido, se han deteriorado.

Curioso que entre las órdenes de aprehensión no aparezca Alfredo Álvarez Cuevas, el hermano de Billy, aunque sí el cuñado incómodo, Víctor Garcés. ¿Otro capítulo de Caín y Abel o de Rómulo y Remo?

El próximo 18 de diciembre se cumplen 44 años del fallecimiento de Guillermo Álvarez Macías. Descanse en paz, porque su descendencia hoy no puede.