Aguirre, Vucetich o Lapuente para presidir al Cruz Azul

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LOS ÁNGELES - Cruz Azul es un imperio con pies, pero sin cabeza. O al menos no la cabeza que sigue en la aciaga oscuridad, 'impostada' por un impostor: Carlos Hurtado. Y a Cruz Azul le urge desarraigarse de hábitos perniciosos.

Billy Álvarez Cuevas habría entregado este sábado su carta de renuncia a la Cooperativa, aunque no especifica claramente que al equipo Cruz Azul. ¿Es una carta filtrada, urdida y apócrifa? ¿Acaso enquistada por los disidentes?

Seguramente usted se pregunta por qué los mismos abogados de Billy no la hicieron pública, incluso entregada notariada, para que gozara de legitimidad y autenticidad total. Hay algunas explicaciones para ello, la mayoría de orden legal. ¿Y por qué no anexar un video a la misma carta?

En fin. León Lecanda, reportero de ESPN, consultó varias fuentes, que le certifican la verosimilitud del documento y aseveran que sí es la firma de Billy. La palabra de León es, para mí, mucho más sólida que la de muchos leguleyos que compran con canonjías, compadrazgos o nepotismos una oficina de auditoría pública. Así que certifiquemos el documento con la sobriedad de León.

Cruz Azul designa a Jaime Ordiales como cabeza del equipo, mientras se aclara el estatus de Álvarez Cuevas ante el club. Ordiales conoce de futbol. Fue jugador de buen nivel, serio, consistente, picapiedra y ensayista continuo del puesto de directivo.

Pero, tiene un problema, ha operado en círculos cerrados. Además, Jaime Ordiales se ha sentado, se sienta y se sentará a la mesa del promotor Carlos Hurtado, ese que ha recorrido todos los escaños, de dudosa consideración, como Mefistófeles activo en la terrorífica historia de Cruz Azul en los últimos 23 años.

Después del cisma generado por las traiciones de Víctor Garcés y Alfredo Álvarez Cuevas, Billy y Hurtado llevaron, entre la desesperación, a Jaime Ordiales como director deportivo. Este viernes, fue designado, más en un aquelarre que en una genuina reunión oficial, como el heredero de Billy Álvarez Cuevas.

Ordiales ordena conforme a lo que desde Miami le ordenan. Insólito: nada cambia en Cruz Azul, aunque, de nuevo, todo está cambiando en Cruz Azul.

Por eso, el encabezado de este texto. Es decir, Cruz Azul encontró un “Cabecita” (Jonathan Rodríguez) para resolver sus conflictos en la cancha. Ahora necesita encontrar una “cabecita” para resolver sus problemas desde la deteriorada en credibilidad y autoridad, cúpula del poder.

¿Quién preguntará usted? Es cierto. Entreguemos respuestas y no acertijos o rompecabezas con piezas faltantes. La realidad es que Cruz Azul no ha sido capaz de engendrar por años, un símbolo, un emblema, un estandarte de su equipo. Y a los que tuvo los ha quemado en la leña verde del abandono del mismo Hurtado.

¡Deme un nombre! ¿Quién fue el último ídolo de Cruz Azul, formado en Cruz Azul, leyenda de Cruz Azul, con pura sangre pura de Cruz Azul? ¿Quién fue el último caudillo de La Máquina, de impacto y apostura absoluta para referirlo como el histórico?

Y una pregunta imprescindible: ¿es más necesario que esté certificado para dirigir a una organización de futbol o que sea de sangre 'cruzazulina'? Porque con esta hemoglobina, no hay opciones.

Carlos Hermosillo levanta la mano, pero es americanista de cuna. Además: ¿está preparado integral y absolutamente para la dimensión del puesto? Hubo antes, mejor preparados que él y con su huella también en la historia exitosa celeste. Pasaron por ahí Alberto Quintano, Jara Saguier, Agustín Manzo y Guillermo Mendizábal.

La Noria necesita una voz de mando. Con conocimiento y credibilidad. Con autoridad y respeto. Y no necesita necesariamente ser un especialista en finanzas o en administración, aunque ayuda. Necesita saber de futbol.

Por lo tanto, no debe descartarse a un director técnico para nuevo presidente de Cruz Azul. Un personaje que con autoridad sea capaz de confrontar, cuestionar, escuchar, a su director deportivo y a su mismo entrenador, y que no opere con base sólo en resultados sino en proyectos auténticos.

Y obvio, después de las vicisitudes de tantos años de dictadura y nepotismo, el mismo presidente debe rendir cuentas ante una comisión de los verdaderos dueños, los cooperativistas. Nada de caciques.

Porque, el poder absoluto corrompe. Lo que hoy vive Cruz Azul es una muestra irrefutable de ello.

Complicado, ¿verdad? ¿Nombres? Saltan algunos, y muchos tienen aristas para que usted, aficionado 'cruzazulino', los condene.

1. Javier Aguirre

Supongo que ya superó Usted el #ZaragozaGate. El Vasco fue declarado inocente. Conoce perfectamente el entramado de un equipo de futbol. Tiene experiencia para estructurar un equipo. No hay secretos. Ha visto muchísimo futbol. Ha dirigido en los cinco continentes. Y de temperamento, Usted ya sabe. Y el puesto de Robert Dante Siboldi estaría seguro. Cero promotores.

2. Víctor Vucetich

¿Alguien cuestionaría la capacidad del ex Rey Midas? Jugadores y directivos con eventual relación con él, generalmente lo ponderan generosamente. Cierto: momentos de su carrera han estado vinculados a Guillermo Lara. Especialmente aquel pasaje en Tigres. Su don de mando lo demostró al someter a Ronaldinho, su honestidad al renunciar a Querétaro, y sigue sabiendo formar jugadores. Imagínelo de presidente organizando desde la punta de la pirámide.

3. Manolo Lapuente

Jugador, entrenador, directivo, mundialista, forjador de una escuela de juego con más títulos, pero más bostezos que el Lavolpismo. Un ganador. Es el entrenador más sabio del futbol mexicano. Cierto, sus eventuales acercamientos con diferentes promotores, lo colocan en esa zona de riesgo. Pero, hombre honesto en cancha, tanto que entregó el proceso al Mundial 2002, por emboscadas de directivos, entre ellos Rafael Lebrija.

Le agrada esta lista o le parece un disparate calenturiento. Seguramente hay algunos otros más que podrían saltar a esa delicada, complicada, cuestionada, requisada y maldita silla de presidente de Cruz Azul. Como sea, quien sea, no debe tener el poder absoluto, pero debe tener libertad absoluta.