Pasado, presente y futuro del Tri, en el Wanda Metropolitano

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Atlético vs. Betis involucra al Tata Martino y al Tri (2:24)

Rafa Ramos analiza lo que representa para DT del Tri el enfrentamiento de LaLiga entre el Betis de Lainez y Guardado ante el Atlético de Héctor Herrera. (2:24)

LOS ÁNGELES -- Clubes diferentes, camiseta única. Atlético de Madrid recibe al Betis de Sevilla, y desde el búnker de la selección mexicana, atención repartida y compartida. A escena --posiblemente--, tres mexicanos: uno es pasado, el otro es presente y el otro quiere ser futuro: Andrés Guardado, Héctor Herrera y Diego Lainez.

Sin embargo, ninguno tiene garantizada su convocatoria en sus respectivos onces. Por esos mismos motivos que generan expectativas y expectación en el entrenador del Tri, Gerardo Martino.

Ese, que es pasado, pero no renuncia al futuro, Andrés Guardado, acusó fatiga y se perdió el juego en que el Betis fue aplastado por la Real Sociedad (3-0). Ha mejorado, lo que no significa que necesariamente sea habilitado. Estragos de la Fecha FIFA con México.

El que es presente, y al igual que Andrés, no renuncia al futuro, es Héctor Herrera. Cada vez genera más confianza en Cholo Simeone. En los recambios en media cancha en la humillación ante el Bayern Múnich, el Zorrillo fue el único del triple candado que mantuvo hasta el final.

Por otro lado, el que se supone debe ser futuro, pero aún no encuentra la ruta hacia ese destino con el Betis, Diego Lainez, aguarda en la incómoda antesala de la incertidumbre. En Sevilla lo observan como candil tricolor y oscuridad bética.

De cara a la Fecha FIFA de noviembre, Gerardo Martino tratará este fin de semana de seguir sumando conclusiones, y podría hacerlo con tres jugadores en el entorno de un solo juego, más allá de que un equipo parece destinado a pulular en la medianía del torneo, y el otro, el madridista, sigue soñando con los pastizales sagrados de la Champions, pese a la zarandeada por 4-0 del miércoles pasado.

Andrés Guardado sigue siendo pieza clave para Gerardo Martino. Tácitamente, ambos lo saben: la cita mayúscula será la eliminatoria de Concacaf, y tal vez la ceremonia de agradecimiento y adiós, sea un sitio en la plantilla final seleccionada rumbo a Catar 2022. Es evidente que los pulmones y el corazón rebasan la alerta del kilometraje de las piernas de Guardado.

Héctor Herrera está en esa etapa de confusión entre sus habilidades, sus deseos y sus funciones. Martino lo quiere como cabeza de la jauría que jale el trineo tricolor. Para Cholo Simeone, por lo visto ante el Bayern, lo necesita como un mastín más al salir de cacería.

La prueba es que en los amistosos contra Los Países Bajos y Argelia, Herrera pasó por confusión, desaciertos, desubicaciones, para luego llegar a parajes más cómodos y eficientes conforme avanzó el partido. Él y Martino lo saben: a Catar 2022 llegará en su madurez como futbolista.

Diego Lainez recibió un tosco desaire antes de arrancar el torneo. Se le etiquetó como negociable, como prescindible. Versiones atribuidas a sus oficinistas, aseguran que le llovieron ofertas. La verdad implacable es que se quedó con el Betis porque no hubo un mejor destino.

Lainez es un activo bético, pero pasivo frente a las urgencias de su cuerpo técnico. Lo que todos han querido ver en el diminuto mexicano, Manuel Pellegrini todavía no lo descubre. Elogia al mexicano, habla de paciencia, pero la realidad es que su nombre no aparece entre sus opciones, aunque le ha dado minutos.

Con la selección mexicana, Diego Lainez levanta polvaredas de ilusiones. Entra y se transforma. El Betis aún no ve esa versión, y en cierta medida, inquieta a Gerardo Martino, porque la calidad debe de irse manifestando cada semana, y no en las eventuales encerronas del Tri, especialmente porque debe ser el eje de la selección olímpica para Tokio.

Poco ayuda Ricardo La Volpe, quien se guarda el mérito de descubrirlo y debutarlo, al insistir en hacer paralelismos entre el potencial de Diego Lainez y los momentos de Lionel Messi. A lo sumo, lo que hace es respaldar el diagnóstico de Miguel Herrera, quien se oponía al traspaso de Lainez, porque a su juicio necesitaba un año más de educación en canchas mexicanas con el América.

La historia ya se ha contado aquí. El padre de Lainez hizo cita con Emilio Azcárraga Jean, le aseguró que la oferta desde Europa era de la Roma de Italia, y el dueño del América botó los candados que retenían al jugador.

Al final, Lainez aterrizó en el Betis, y aunque se afirma que “todos los caminos llevan a Roma”, la ruta desde Sevilla, de momento, está totalmente bloqueada.

Queda claro que los intereses de Martino, poco les importan a Pellegrini y Simeone. El anecdotario de los tres mexicanos en la cancha, no aparece ni entre las hojas caídas de sus agendas de prioridades, pero…