Una Liguilla perfecta, para ilusos y para ilusionados

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Clásico Capitalino destaca en los encuentros de cuartos de final para la Liguilla (0:47)

Las victorias de Pumas y Rayados completaron el cuadro de ocho equipos que mantienen vivo el sueño de alzar el título del Grita México A21. (0:47)

LOS ÁNGELES -- Tras el crespón luctuoso del fracaso, Cruz Azul tiene un consuelo: el Campeón murió a manos de otro Campeón. Le puso fin a su agonía de 17 jornadas y un Repechaje, el Campeón de la Concachampions: Monterrey.

La duda: ¿hasta dentro de 24 años, Cruz Azul? La pedante terquedad de Juan Reynoso recibió un escandaloso varapalo. Aprenderá, seguramente.

El reparto final de la Liguilla tiene rostros y contrincantes. De antemano, hay promesas, hay ilusiones, hay expectación y hay expectativas. Claro, y también hay el riesgo de que la mezquindad desde los banquillos, arruine la fiesta.

América ante Pumas, con toda esa rivalidad que a veces mengua y a veces se engríe; que a veces sofoca y a veces exalta. El amo del torneo, ante el polizón del Repechaje.

Atlas contra Rayados. Un Monterrey que ratificó este domingo lo implacable y fascinante que puede ser, ante unos Rojinegros sin palabra de honor.

León frente a Puebla, dos equipos que cerraron sumando. La Fiera y La Franja tienen en común esa intensidad progresiva en cada juego.

Tigres contra Santos, siendo oportunos y también con problemas de lesiones y bajas de juego, pero finalmente reclamando un sitio en la Fiesta Final.

Ido el campeón, Cruz Azul, bajo un sello de amargura, víctima de una paternidad absoluta ante Monterrey este semestre, la Liguilla girará en torno a un epicentro único: el América, obligado por esa fatuidad con la que se yergue desde la proclama del #ÓdiameMás.

Al final, por la densa rivalidad en algunos juegos, se pondrán a prueba otros escenarios. Especialmente la capacidad para evitar bochornos y sobresaltos fuera de la cancha, tomando en cuenta algunos zafarranchos en la periferia de los estadios.

Víctima de una depresión en segundo plano, por el impresentable nivel de la selección mexicana, la afición buscará en esta Liguilla, al menos alguna gratificación futbolística, incluso entre aquellos que quedaron marginados, en la fosa común de la miseria competitiva, encabezada por el fracaso estruendoso de Chivas, y, en este caso, del mismo Cruz Azul.

Afortunadamente, algunos equipos, muestran alguna cordura y respeto por el futbol. Javier Aguirre y Miguel Herrera han confirmado que pueden, si quieren, si saben, hacer jugar gratamente a sus equipos.

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Andrés Lillini: "El mejor partido que he vivido como DT de Pumas"

Luego de la victoria en Toluca que los clasificó a la Liguilla, el estratega auriazul destacó la unión de grupo que se vive en el equipo universitario.

Lo mismo puede aseverarse del León y Santos. Atlas, se sabe, juega bien a secas, pero su estigma es cómo palidece ante las Águilas, y aquel segundo tiempo tiritando ante unas Chivas con dos hombres menos.

América, ya se ha dicho, juega feo, aburrido, pero, completo su magro plantel, es el que juega con más orden, con más sincronía por un objetivo puntual que es ganar, de preferencia, goleando 1-0.

Mención aparte para Pumas. La sabiduría de Miguel Mejía Barón ha reconstituido a los universitarios. Las encerronas grupales, esas terapias colectivas, además de su forma para moldear temperamentos, le permitió transformar, para fortuna de Andrés Lillini a un grupo de palurdos en calzoncillos, en guerreros convencidos de ver más allá de sus narices.

De los cuatro en la Zona VIP, el más lastimado es el América. Pedro Aquino, cercando por caprichos de la selección peruana, a sabiendas de que podía recaer severamente, lo tiene fuera. Sin el mediocampista inca, América sufre en el pertrecho de una defensiva frágil, y, además, en el desabasto ofensivo, por las variantes que regularmente ofrece Aquino.

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Juan Reynoso lamentó ver a un Cruz Azul "falto de malicia" en la eliminación contra Rayados

El técnico de 'La Máquina' reprobó el arranque de partido en el Estadio Azteca, además de el número de entrenamientos que el equipo tuvo en conjunto.

Después del bache que representó para los clubes la Fecha FIFA de noviembre, hay un contraste entre los equipos. Los sobrevivientes del Repechaje regresaron antes al ritmo competitivo, pero los cuatro clasificados directamente, dispusieron de unos días más, para hacer ajustes internos y para recuperar a jugadores cedidos a selecciones nacionales.

En la cartelera, insisto, hay promesa de intensidad, pero no garantía de las intenciones. Se ha visto, en otras Liguillas, cómo el miedo a perder condiciona la ambición de ganar. El único que no miente en su poco sofisticada maniobra futbolística, es el América. De los otros puede esperarse todo, desde la decepción, hasta una satisfacción extrema.