América y Pumas se enfrentan por un trozo de carne jugosamente envenenada

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¿Pumas es el 'Caballo Negro' de la liguilla? (2:10)

Análisis contrarreloj de la clasificación de Pumas a la postemporada del Apertura 2021 tras vencer en repechaje al Toluca. (2:10)

LOS ÁNGELES -- Es carne envenenada, pero jugosa, apetecible. Y los dos deben tragar de ella, tanto Águilas como Pumas. Carnívoros de cuna, tanto América como los universitarios.

Tiene todos los síntomas de una emboscada: es el rival despreciadamente anhelado (porque el otro, Chivas, está en la morgue), en el escenario correcto y en el momento necesario.

Es el diario de una cita a ciegas: tiene la portada que cautiva, pero las hojas en blanco. ¿Misterio? ¿Drama? ¿Tragedia? ¿Crimen del VAR? ¿Comedia? ¿Traición? ¿Un bestseller? ¿O un bodrio? ¿O todo junto?

La carambola torpe del Repechaje parió un gigante en momentos de enanismo. Se agradece la fatalidad: un América contra Pumas nunca empalaga, pese a que en la cartelera gigante de sus historias, vivan hoy tiempos de enanismo.

Robando reflectores para este miércoles, América y Pumas protagonizan una rivalidad que no cotiza en la élite de los Clásicos, pero que se traslada a pasiones escondidas, a veces oscuras, de los aficionados de los otros 16 equipos.

Pumas es hoy la garra ortopédica, el garfio oxidado, la pata de palo, de los aficionados de Chivas y Cruz Azul. América no tiene que ver nada con su desgracia en este Apertura 2021, pero igual, un lengüetazo de esa sangre amarilla, palúdica, cura a corazones devastados por la mediocridad propia.

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4:27

Verdades que duelen previo a la Liguilla

Rafael Ramos se une al debate Picante para hablar de Cruz Azul, Chivas y Pumas tras la ronda de repechaje.

¿Por qué gigantes en tiempo de enanismo? Porque aún hay aprensivas y aprehensivas dudas detrás de los silenciosos muros de cada club.

1.- ¿AQUINO? ¡AQUÍ-NO!
Santiago Solari carga una cruz al revés. Fortuna en la cancha, infortunio fuera de ella. Su equipo resuelve partidos sacando agua de las piedras. Saca el 1-0, el 2-1, con el reloj desangrándose. Hombre afortunado.

Pero, o pierde tres puntos en la mesa (Atlas, Clausura 2021), o llega en tiempos de hambre al equipo más rico y mediático, o hereda un montón de enfermizos y decrépitos, o manda entre algodones a su jugador más importante, y se lo devuelven desde Perú en silla de ruedas. Hombre calamitoso.

Pedro Aquino fue la única bendición en un cementerio maldito que dejó Miguel Herrera a El Indiecito. Seguramente cuando revisa los mapas de calor de Aquino, deben darle escalofríos a Solari. Es su todo terreno.

Entre las paredes de El Nido de Coapa, Solari ha estado ensayando. A falta de Aquino, urde estrategias con Santiago Naveda. Espera que su tocayo, en el nombre, venga la indemnización: en hebreo significa “Dios recompensará”.

De reojo, Solari mira también a Fernando Madrigal. Y detrás de él, a Salvador Reyes, o incluso a Miguel Layún. Ninguna de estas cartas cotiza como as, pero lo que menos quiere el técnico es que le salte en su mazo de póker una mula de seises prófuga del dominó.

Ninguno de ellos es Aquino, pero, le queda claro, el equipo completo, organizado, ordenado, concentrado, es más que Aquino. Por eso, habiendo tenido dos semanas para reorganizar al equipo, Solari debe haber encontrado la fórmula.

Pero, siguiendo con infortunios, parece que alguien clavó un trébol en el corazón del muñeco vudú de Solari, tanto que en la ruleta rusa del Repechaje le brincó de rival una inesperada y codiciosa Bestia Negra vestida en azul y oro: Pumas.

2.- LA OUIJA...

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2:09

De cara a la Liguilla, ¿Quién será el 'caballo negro', la decepción y la figura?

Quedaron conformados los cruces de Cuartos de Final en futbol mexicano y con ello los candidatos a sorprender de conseguir su pase o no, a la siguiente fase del torneo.

¿Lo de Pumas es auténtico, es verídico? ¿Las tundas a Cruz Azul y Toluca son tan genuinas como impresionantes? ¿O es un momento gigantesco de uno de los enanitos del torneo (21 puntos de 51 posibles: 41 por ciento)?

Pumas aprovecha la Fecha FIFA de septiembre mejor que nadie. Un hombre histórico del equipo estaba en el desempleo. Su mejor amigo había dejado Tigres (Tuca Ferretti), a donde había llegado su peor enemigo (Miguel Herrera).

Desde la llegada de Miguel Mejía Barón, los números de Pumas fueron el diagnóstico de la curación. Un odontólogo de profesión metido a psicólogo deportivo de oficio. Llegó con La Ouija saludable para exorcizar demonios.

Lo presentan el 9 de septiembre. A partir de entonces, perdió ante América y Santos, y sumó cuatro empates, por cinco victorias, incluyendo la del Repechaje ante Toluca. Un total de 16 puntos de los 21 con los que Pumas se metió a la Repesca.

Si el ábaco no miente, el 76 por ciento de los puntos de Pumas en el torneo, se cosecharon desde que llegó Mejía Barón, y tendió en su sillón (de psicólogo empírico, no de odontólogo licenciado), a cada uno de los jugadores de Pumas.

¿Qué hizo? Aplicar sus años de experiencia. Primero, atendió a Andrés Lillini, al explicarle que no quería ese hueso mal roído de entrenador. Después, se metió en los recovecos de esas cabecitas atormentados de los jugadores de futbol.

A los 77 años, la sabiduría de Mejía Barón es incuestionable al meter las manos en la moldeable, delicada, ansiosa y voluble masa cerebral del jugador. Alguien descubrió esa habilidad: Bora Milutinovic.

Se graduó en el Mundial de 1986. Bora lo tuvo en su proceso, y le pongo en perspectiva la dimensión de la tarea, de una selección que pudo llegar a más, de no ser por la estulticia de sus dirigentes.

Mejía Barón debía lidiar y mantener el equilibrio en un grupo cargado de veleidades, vanidades, divas y narcisos empoderados: Hugo Sánchez, Luis Flores, Tomás Boy, Fernando Quirarte, Javier Aguirre y Armando Manzo, además de grupos marcados por la animadversión entre jugadores de Pumas (7) y de América (7).

Además, es él quien sí se atreve, por parte del cuerpo técnico, a notificarle a Alfredo Tena, capitán y firme zaguero del Tri, que quedaba fuera del Mundial por un problema de marca de zapatos. Es decir, apto para la generosidad y para la crueldad.

Claro, Andrés Lillini ha hecho lo suyo. Después de que le transformaron sus soldaditos en espartanos futboleros, ya no había secretos con lo que se requería en la cancha. Había mostrado sus habilidades como estratega desde el Apertura 2020 con el subcampeonato, pero no había podido resarcir, empezando por él mismo, el desmantelamiento del equipo, y el ruinoso Clausura 2021.

Pumas es hoy la mejor expresión de las intenciones del pizarrón de Lillini, pero, innegablemente también, de la pizarra freudianamente empírica de Mejía Barón. Sabe a qué debe jugar, pero sobre todo, sabe, nuevamente, el cómo y el porqué debe jugar a lo que debe jugar.

Visto así, entonces, este América contra Pumas es innegablemente la encarnizada batalla por un trozo de carne jugosamente envenenada, en el momento correcto y en el sitio correcto.