Brian Castaño tiene una pelea clave

AP

Brian Castaño tendrá la oportunidad de volver a ser nuevamente campeón mundial de los super welters –en este caso, versión WBO- cuando se mida con el brasileño Patrick Teixeira.

La velada, organizada por Golden Boy Promotions, tendrá en el combate principal a Joseph “JoJo” Díaz, 31-1, 5 KO, campeón IBF de los ligeros junior, defendiendo por primera vez su corona contra su retador obligatorio, Shavkatdzhon “Shere Khan” Rakhimov (15-0, 12 KO). Será en el Fantasy Springs Casino de Indio, California, este sábado 13 de febrero.

Oscar De La Hoya siempre mostró una gran confianza en Díaz, y según el promotor, “Verlo campeón mundial ha sido una gran alegría para mí y todo el equipo”.

Para el boxeo argentino, este desafío de Brian Castaño, invicto en 17 peleas con 16 ganadas y un empate, con 12 nocauts a favor, significa mucho. Castaño (31 años) fue campeón mundial de la división super welter para la Asociación Mundial de Boxeo hasta que el organismo, en un trámite de oficinas, lo desconoció como tal.

Ahora, con el reconocimiento de la WBO como retador oficial y obligatorio, “El Boxi”, como lo llaman, tendrá su chance ante Patrick Teixeira (31-1, 22 KO), de San Pablo, Brasil. El actual campeón, de 30 años, logró la corona interina tras derrotar a Carlos Adames, el 30 de noviembre de 2019. En ese momento, el campeón era Jaime Munguía, quien decidió renunciar a la corona para pasar a la división de los medianos.

Fue así que en la Convención de Tokio de la WBO, en diciembre de ese año, se decidió que Teixeira fuera declarado campeón regular.

Castaño, asesorado por Sebastián Contursi, venía de ganarlo un mes antes al nigeriano Wale Omotoso, el 2 de noviembre de 2019, conquistando un título regional WBO y de esa manera, se convirtió en retador oficial.

La pelea con Teixeira estuvo programada para el 25 de abril de 2020, pero el Covid-19 paralizó todos los proyectos. Y, mientras Castaño entrenaba en Los Angeles, Teixeira se quedó en San Pablo, ya que no pudo ingresar a los Estados Unidos, por problemas con su visado.

Teixeira, oriundo de Santa Catarina, Brasil, debutó como rentado en agosto de 2011 y en enero de 2015 firmó contrato con Golden Boy Promotions.

La pelea fue a subasta y la ganó Golden Boy, que será la empresa organizadora. A pesar de unas cuantas idas y venidas, porque Teixeira no lograba tener su visa para ingresar a los Estados Unidos, finalmente ésta apareció y el encuentro fue programado y anunciado a fines de 2020.

Será un compromiso de alto riesgo para Castaño, que estará enfrentado al “boxeador de la casa”, como suele decirse. Teixeira es un rival de nivel, que iba perdiendo ante Adames hasta que en gran reacción logró alzarse con la victoria.

“Me pasé la Navidad del 2020 en Los Angeles, con mi padre (Carlos, también su entrenador) y mi mujer (Carolina). No fue nada fácil, pero lo importante es que eso también me dio tiempo para ir logrando una gran condición física”, dijo Castaño.

Se espera una batalla de alta emotividad, por las características de ambos. Castaño realizó una pelea de muy buen nivel ante Omotoso, a quien superó a tal punto que éste decidió retirarse, acusando una lesión en un hombro.

“Yo mismo tuve una lesión en la mano derecha en esa pelea”, recordó Castaño. “Pero decidí que había que seguir, y siento que Omotoso tuvo un poco menos de sangre y hambre de gloria” Esa noche, la del 2 de noviembre de 2019 –velada que fue transmitida por ESPN KNOCK OUT-, Brian definió el combate a los 3 minutos del quinto asalto, cuando Wale Omotoso dijo que no quería más.

Dotado de un gran boxeo no exento de fuerza, Castaño había logrado un valioso empate frente a Erislandy Lara en Brooklyn, Nueva York, en marzo de ese mismo año. Y decimos “valioso” porque si bien para la tarjeta de ESPN había ganado por dos puntos, el encuentro fue cerrado y un puntaje adverso lo hubiera dejado fuera de carrera. “Creo que esa noche la saqué barata, porque había ganado, pero no siempre los jurados acompañan”, dijo Brian.

La velada promete ser atractiva, ya que “JoJo” Díaz es una figura en ascenso, tras su participación en los Juegos Olímpicos de Londres, 2012. Y, por su parte, su rival promete ser duro y competitivo.

Rakhimov, a los 26 años, es profesional desde 2015 y fue campeón super pluma WBO. Luego de tres defensas, ahora va por una entidad como la FIB. “Esperé mucho esta oportunidad y no la voy a dejar pasar así nomás, estoy entrenado como nunca”, aseguró.

Por el lado de Castaño-Teixeira, sucede algo similar, porque para el argentino es una oportunidad que podría no repetirse. Entrenado por su padre, Carlos, y con la preparación física de Matías Erbin, todo indica que llegará en su mejor estado.

“No estoy en edad ni lugar para elegir rivales; cuando fui a Francia tuve grandes problemas para cobrar la bolsa de mi triunfo ante Michel Soro. Por eso, cuando se organizó la revancha, al no haber garantías serias y formales de que me iban a pagar como corresponde, preferimos no ir. Ya en la primera, estuvieron cerca de darle la victoria a Soro y, encima cobramos tarde y mal. No era serio. Por eso debo agradecerle a la WBO por esta oportunidad, que pienso aprovechar, ganando sin dejar ninguna duda”, dijo Brian. Y, efectivamente será para él una noche en que se deberá jugar al todo o nada.