Les duele el "Canelo"

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¿Cambiará Saúl Álvarez su estilo para el KO? (2:31)

Chava Rodríguez y Renato Bermudez hablan sobre las posibilidades de un combate corto y los estilos de ambos boxeadores. (2:31)

Hoy por hoy no tiene competencia Y se los voy a platicar. (El campeón, Beto Vega)

Les duele… y mucho. Saúl Álvarez, tan mediático como extraordinario; un gallo pisa callos, de esos de grandes espolones

Les duele... y mucho. Saúl Álvarez, tan mediático como extraordinario, un gallo pisa callos, de esos de grandes espolones.

No es un tipo agradable, lo conocí desde sus primeros años como profesional. Serio, de carácter cerrado, reacio a convivir más allá del círculo de amistades y familiares. Hosco como pocos. Quizá por eso ha tenido una “prensa” difícil.

Para los grandes reporteros de deportes, alimentados diariamente de la noticia, de la primicia, de la exclusiva, de la entrevista, es primordial tener una buena relación con el personaje público, el deportista exitoso. El Canelo es complicado en extremo para la labor periodística. Sin embargo, es una figura netamente comercial.

Jalisciense de “hueso colorado”, así como su apodo. El “Canelo” inició carrera muy joven. Su hermano Rigoberto fue la mayor influencia para dedicarse al boxeo, de hecho, influyó en todos los hermanos. Ha sido el deporte de la familia.

Saúl comenzó como profesional a los 15 años, y a partir del contrato con Televisa a principios de 2009, se dio una dicotomía en su carrera; éxito y suplicio.

Durante años ha cargado en hombros una pesada loza. Desde el principio ha sido considerado un “producto de la mercadotecnia”. TvAzteca lo atacó durante años para hacer de Julio Cesar Chávez Jr su boxeador, su campeón, su “producto”; pero “Julito” les falló, y ahora hasta el Gran Campeón Mexicano reconoce la calidad del tapatío. Tiempo después la televisora del Ajusco adquirió los derechos de las peleas del Canelo y la postura cambió de manera radical, se convirtió automáticamente en un extraordinario boxeador. Vino entonces el contrato con la plataforma de streaming DAZN por 365 millones de dólares, cinco años y once peleas; y ahora esta nueva etapa de empresario, de agente libre.

Saúl Álvarez es un personaje capaz de venderse a sí mismo, y eso solo pueden conseguirlo los dominadores de su entorno. Ha ganado adeptos entre los mismos detractores. Aquellos críticos recalcitrantes ahora lo aceptan como buen boxeador, así a secas. Según ellos ha crecido en boxeo, ha mejorado en defensa y siempre se prepara físicamente.

Este viernes escuché una entrevista de Sergio Dipp en SportsCenter a uno de los grandes campeones mundiales mexicanos, el mejor minimosca de la historia, Humberto “Chiquita” González. El orgullo de Cuidad Neza califica a Canelo como uno de los 10 mejores boxeadores aztecas de todos los tiempos. Esas opiniones valen oro. Julio Cesar Chávez también ha alabado la calidad del jalisciense.

Y abran paso al campeón de campeones

Porque tiene los guantes bien puestos

Como los gallos que traen sus espolones

No como otros que son correlones. (El corrido del Canelo. Exterminador)

Gran boxeador, empresario, exitoso, millonario, mediático, entregado a su carrera, solidario, filántropo, sin escándalos. Todos estos atributos incomodan a más de uno.

En estas líneas no me voy a meter en récords ni estrategias, tampoco en conocimientos de boxeo. Finalmente “lo que se ve no se juzga” y hay quienes han juzgado severamente a Saúl; hoy, por cierto, tiene una pelea obligatoria ante Yildirim.

Dicho sea de paso, hablo con conocimiento. Mis inicios hace poco más de treinta años fueron con transmisiones de boxeo; aquella gran época Chávez y el pago por evento, los inicios de Marco Barrera y su gran cabellera, de Erick Morales. Haber estado arriba del ring con “Chiquita” y con Julio algo me habrá dejado. Entrenar durante meses con Oscar Valdez y con Andy Ruiz también algo me habrá dejado.

Acabo de escuchar a mi admirado David Faitelson decir “El Canelo no es el boxeador que nos quieren vender”, esa frase le ha acompañado toda su carrera. Y yo agrego, “Es aún más”. No soy su amigo, no se me hace un tipo simpático. Simplemente es un boxeador histórico. Aunque les duela… el Canelo.

No tengan duda que hay Canelo para rato (El campeón. Beto Vega)