Cuida tus huesos

ESPNRUN

Aunque suene obvio, hay que recordarlo una vez más: nuestros huesos son la estructura más sólida del cuerpo, y se encuentran en su interior para soportar el resto de los tejidos, por lo que representan los cimientos sobre los cuales organizamos nuestro día a día. En otras palabras, el esqueleto es la base inconsciente de nuestra vida, en la cual nos apoyamos en todo momento. Por lo tanto, las tensiones o patologías que afectan al esqueleto representarán un problema muy grande para cualquier actividad que queramos desarrollar, incluyendo el running. Por todo ello, es sumamente importante cuidarlos para que con el correr de nuestra vida sigan estando saludables, y en este posteo te daremos algunos consejos para hacerlo.

El primero tiene que ver con practicar ejercicios de manera regular. Concretamente, los ejercicios dirigidos a cargar peso moderado y a mejorar la resistencia ayudan a mantener los huesos fuertes. Además, prácticas como el yoga, el tai chi y el pilates también pueden ayudarte a aumentar la fuerza, ya que son actividades de bajo impacto que se basan principalmente en la técnica. Por otra parte, los ejercicios dirigidos a trabajar el equilibrio y la coordinación pueden ser muy útiles y recomendables con el fin de evitar caídas y con ello dañar a tus huesos.

Por otro lado, es clave llevar una alimentación saludable y rica en calcio. Este mineral es indispensable para mantener la densidad ósea. En líneas generales la cantidad diaria de calcio recomendada para los adultos es de 700 mg, que en la mayoría de los casos se extrae de los alimentos. Las principales fuentes de calcio son, por ejemplo, productos lácteos como el queso, los yogures y la leche baja en grasa, vegetales de hojas verdes como el brócoli o la col, soja y tofu, nueces y semillas, pan, etc. Otro cuidado relacionado con las vitaminas viene por el lado de las del grupo D, indispensables para la regulación del calcio en el organismo y, por tanto, también es muy importante para mantener los huesos fuertes. La mayor fuente de producción de esta vitamina es la piel, gracias a la exposición a los rayos solares. Por tanto, una breve exposición diaria al sol, aunque hecha con cuidado para evitar los problemas cutáneos, puede ayudar a mejorar el estado de los huesos. También algunos alimentos contienen pequeñas cantidades de esta vitamina, como el salmón, el atún y la caballa, el hígado vacuno, el queso y la yema de huevo.

Por último, reducir el consumo de alcohol y no fumar, dos hábitos saludables que suele estar asociado a la vida de cualquier runner sin importar si se traten de amateurs o profesionales, ayudan notablemente en la salud de tu esqueleto.

¿Estas al tanto sobre como cuidar tus huesos?