Historias de vida: Reinaldo Gorno

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Reinaldo Gorno nació en Yapeyú, localidad de la provincia argentina de Corrientes, el 18 de julio de 1918, y fue uno de los cuatro latinoamericanos que ganaron medallas olímpicas en maratón. Fue en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952 cuando Reinaldo, con 33 años, ganó la medalla de plata en los 42k, detrás de uno de los más grandes atletas de todos los tiempos, el checoeslovaco Emil Zátopek. En la misma prueba el argentino Delfo Cabrera obtendría diploma olímpico al salir sexto. A esa carrera Zátopeck llegaba como estrella de los juegos, ganando en los días previos las medallas de oro en 5000 y 10000 metros, repitiendo en esta última prueba el oro obtenido en Londres 1948. Sin embargo, Zátopeck nunca había corrido un maratón, por lo que el favorito indiscutido era el británico Jim Peters, quien un mes antes había establecido el récord mundial en 2:20:42, en ocasión de la maratón Windsor-Chiswick. Por otra parte, había que prestar atención al argentino Delfo Cabrera, último campeón olímpico, aunque luego se sabría que participó en malas condiciones físicas debido a una fuerte afección hepática.

La carrera se realizó el 27 de julio de 1952. Pocas horas antes, la noche anterior, en la Argentina había muerto Eva Perón. Gorno y Cabrera, ambos simpatizantes peronistas, mencionaron la gran tristeza que el hecho les produjo, afectando su descanso y la concentración, pero este último dijo también que fue el recuerdo de Evita lo que le dio fuerzas para no abandonar y superar el dolor hepático que lo afectó toda la competencia. La maratón fue a la vez extraña y emocionante. Zátopek, quien nunca había corrido una maratón y desconocía los tiempos, pausas y velocidades propias de la prueba, había decidido hacer lo mismo que Jim Peters. Pero Peters le impuso a su paso, un ritmo excesivamente veloz, que lo mantuvo al frente, pero minaría decisivamente su integridad física, hacía la mitad de la carrera. Por su parte, el sueco Gustaf Jansson se había propuesto no perderle pisada a Zátopek. Aproximadamente en el kilómetro 15, Zátopek y Jansson alcanzaron a Peters, y los tres corrieron juntos unos tres kilómetros. En ese momento el checoeslovaco consultó con el británico, que se encontraba extenuado, si el ritmo que llevaban no era demasiado exigido, y éste le contestó que por el contrario era demasiado lento. La opinión del británico llevó entonces a Zátopek a acelerar aún más su marcha, acompañado siempre por Jansson, dejando atrás a Peters. Un poco más atrás venían los argentinos Reinaldo Gorno y Delfo Cabrera, junto al coreano Choi Yun-Chil y el finlandés Veikko Karvonen. A la mitad de la carrera, al dar la vuelta hacia el estadio, Zátopek y Jansson lideraban con gran ventaja sobre el resto. Faltando cuatro kilómetros Peters debió abandonar completamente agotado y acalambrado, pasando Gorno al tercer lugar, pero muy alejado de los dos punteros. Pero faltando un kilómetro fue Jansson el que no puede mantener el paso, y Gorno lo superó para finalizar segundo, a más de 2 minutos y medio de Zátopek y con una ventaja de 32 segundos sobre Jansson. Poco después llegaron Choi Yun-Chil, Veikko Karvonen y Delfo Cabrera, separados por apenas seis segundos, los tres con diploma olímpico. Zátopek esperó a Gorno en la llegada, para felicitarlo y compartir con él una fruta que le habían dado en la llegada.

Después de obtener la medalla de plata en Helsinki 1952, Reinaldo ganó la maratón de Enschede en 1954 y la de Nakamura (Japón) en 1955. Ya retirado del deporte activo, se desempeñó como empleado público en la municipalidad de Quilmes. En 1994, mientras se encontraba trabajando en el campo polideportivo de Quilmes, sufrió un asalto en el que uno de los delincuentes realizó un disparo con fines intimidatorios que rebotó en una puerta para posteriormente impactar en el cuerpo de Gorno, hiriéndolo gravemente. Reinaldo fallecería el 14 de abril de 1994, a sus 75 años de edad, después de cinco intervenciones quirúrgicas. Actualmente el campo polideportivo que Reinaldo Gorno atendía cuando sufrió el ataque que llevó a su asesinato, lleva su nombre.