Ser padres y corredores es compatible

Es importante crear rutinas para ordenar tus entrenamientos y compartirlas con tu familia. ESPN Run

El ser padres lleva consigo una gran cantidad de tareas y obligaciones que a veces pueden hacer difícil compatibilizar el cuidado de los hijos con la afición al running. Sin embargo, claro que ambas cosas son compatibles. Veamos hoy algunos puntos que pueden ayudarte a que no sólo una actividad no afecte negativamente a la otra, sino que también se potencien entre sí.

Lo primero que hay que tener en claro es que al ser padres contraemos una serie de responsabilidades que conllevan deberes, y que correr para nosotros no es más que un placer. Tanto para nuestros hijos como para nosotros, cada etapa es un momento único, irrepetible y nos necesitamos mutuamente. Hay muchas cosas que en la vida pasan sólo una vez, y tenemos que estar allí. Las carreras y los entrenamientos en cambio si es necesario pueden esperar. Piensa que no va a cambiar el futuro del deporte porque hayamos faltado a una sesión o a una competencia. Ni siquiera tu futuro cambiará por eso. Pero sí es un hecho que, si faltas a algunos momentos importantes, claves con tu hijo, eso sí cambiará el futuro para ambos.

También es importante crear rutinas que ordenen tus entrenamientos. Ser sistemáticos nos permitirá aprovechar mejor los tiempos y así poder cumplir con todas nuestras tareas y obligaciones. Además, una buena idea es compartir este esquema de días y horarios con el resto de la familia, para que así queden bien en claro para todos cuales son los momentos de la semana en que te dedicas al deporte. Y algo que también será muy saludable para todos es compartir la actividad.

En este punto hay que tener presente en todo momento que una cosa es entrenar juntos, y otra es correr juntos. Cuando son muy pequeños, gracias a los carritos o cochecitos diseñados para correr podemos llevarlos con nosotros a hacer algunos trotes y así compartir esos momentos en los que los dos disfrutaremos. Cuando van creciendo un poco podemos ir dejando que nos acompañen algún tramo corriendo o en bicicleta, pero aquí hay que entender que a los ritmos en esos casos los ponen ellos, y por eso la diferencia entre entrenar y compartir el running. Debes tener bien presente que esos momentos juntos forjarán no sólo la relación entre padre e hijo, sino también la forma en la que ellos se relacionan con el deporte. Por lo tanto, lo más importante de todo va a ser que ellos se diviertan, que la pasen bien, que para ellos no implique un sufrimiento. Por eso no los presiones ni obligues a hacer cosas que puedan tener que ver más con nuestras frustraciones de mayores que con sus necesidades de niños.

Por último, recuerda que también puedes compartir los entrenamientos en casa. En general es muy difícil que los chicos puedan acompañarnos a los entrenamientos al aire libre. Pero no nos olvidemos que hay muchos tipos de sesiones que se pueden hacer en casa. Las entradas en calor, los estiramientos, los ejercicios de técnica y la fuerza no necesitan más que unos pocos metros cuadrados y pueden hacerse en el hogar. Aprovéchalos para estar también con ellos. Y si es posible, usa tu ingenio para integrarlos a estas tareas. Siempre bajo la premisa de que para ellos no debe ser un sufrimiento, sino un juego.

¿Cómo manejas el tiempo entre tu familia y el running?