Los Cowboys pierden idéntico contra los buenos

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¡Increible touchdown de Amari Cooper! (1:48)

Con un gran juego de pies, el receptor de los Cowboys logró contener el ovoide en las diagonales. (1:48)

ARLINGTON, Texas – Los Dallas Cowboys siguen sin probar que pueden ser un equipo competitivo, mucho menos contendiente en la Conferencia Nacional.

Los Cowboys fueron incapaces de nueva cuenta de vencer a un equipo con marca ganadora, como ha sucedido toda la temporada, al perder este domingo 28-24 ante los Minnesota Vikings.

Fue la cuarta derrota este año contra clubes que van a competir por ser protagonistas en enero, cuando llega el futbol americano que en realidad cuenta en la NFL.

La manera de perder fue similar que las tres veces anteriores: Una defensiva falta de agresividad en la línea frontal y cuyos linebackers lucen faltos de fundamentos de tackleo así como ángulos de persecución, y que permiten demasiados puntos rápido en el primer cuarto.

Una línea ofensiva que es incapaz de abrirle huecos a Zeke Elliott, quien ni siquiera ha estado cerca de las 100 yardas por carrera en las cuatro derrotas de los Cowboys esta temporada.

Un quarterback, Dak Prescott, que tiene que sacar la cara por toda la ofensiva, secundado por sus receptores abiertos, quienes este domingo dieron un partido espectacular, en particular del lastimado Amari Cooper y de Randall Cobb.

Sin embargo, también hay que apuntar la carencia de ayuda de los equipos especiales.

Y mucho más importante el mando de jugadas ofensivas muy discutible en situaciones trascedentes y al final del partido, en que a pesar de todo, parecía que los Cowboys podrían correr con mejor suerte frente a unos Vikings, que parecieron mejor preparados para el partidos desde el kickoff inicial.

“Otra vez nuestra espalda está contra la pared”, dijo el linebacker Jaylon Smith. “Alerta roja. Tenemos que poner más atención. Ejecución es el nombre del juego y no conseguimos suficientes balones. Necesitamos un mejor arranque y en eso nos vamos a enfocar. Tenemos que hacer los pequeños detalles”.

La defensiva de Dallas aceptó 97 yardas de Dalvin Cook y 52 de XXX Mattison entre las 153 que avanzaron por tierra los Vikings.

Buena parte de esas yardas llegó después de que Cook y Mattison habían corrido al menos cuatro yardas sin que nadie se les acercara por los grandes boquetes que abrió su línea ofensiva que ganó el duelo con facilidad ante la frontal de los Cowboys.

Otro buen tanto, llegó después de ese primer contacto, cuando los linebackers, en especial Jaylon Smith, sufren para abrazar o tacklear con técnica.

En el tercer cuarto, los Vikings exhibieron a la defensa con 10 acarreos consecutivos, que terminaron en touchdown de una yarda con dos segundos en ese periodo, en el que se apropiaron del balón 12:20 minutos.

Además, Dallas permitió 60 por ciento de conversión en tercera oportunidad, que al ingresar al último cuarto superó el 70 por cierto de efectividad…

“Es inaceptable”, reconoció el linebacker Jaylon Smith. “Es algo que siempre tratamos y hablamos, que tenemos que ejecutar. Nada tiene que ver con nuestra preparación o intensidad. En realidad sólo necesitamos concentrarnos más”.

Los Cowboys sólo corrieron para 50 yardas, incluidas 47 dolorosas para Ezekiel Elliott, quien promedió 2.4 yardas por acarreo; su gran mayoría a punta de golpes y mover las piernas porque los huecos fueron inexistentes todo el tiempo.

La única señal positiva fue el juego de Prescott, quien logró 397 yardas, buena parte alargando la jugada y tomando buenas decisiones hacia sus receptores, que cacharon casi todo lo que mandó.

Cooper sólo entrenó y limitado el viernes. Esta noche sumó 147 yardas en 11 recepciones, incluidas tres con toda la concentración del planeta en la que tuvo que plantarse a milímetros de tocar fuera. Solo anotó un touchdown, pero convirtió cuatro primeros y 10. Cobb tuvo 147 yardas y una recepción de touchdown digna de malabarista.

“Amari tuvo un juego fantástico”, dijo Garrett. “Hizo cualquier cantidad de jugadas grandes una y otra vez. Dak pasó en grande y completó en momentos críticos en tercera oportunidad y zona roja. Sus jugadas en la línea lateral, con los pies adentro… Y Dak puso el balón exactamente donde era para hacer la jugada. Es una lástima que no sacamos ventaja de eso”.

Aún los Cowboys tuvieron oportunidad en su penúltima serie ofensiva, en la que llegaron hasta la yarda 12 con base en el pase. Pero ahí trataron de correr el balón tres veces con Elliott sin ningún tipo de engaño o intensión siquiera de que Prescott conservara el balón para pasar o correr él mismo… Fueron detenidos.

“Intentamos correr un par de ocasiones para conseguir el primero y 10, pero ellos hicieron buen trabajo defensivo”, explicó Garrett. “Llegamos a cuarta, quisimos correr y simplemente no pudimos convertir”.

Dallas tiene ahora dos visitas contra equipos con récord ganador, a Detroit y New England, ante quienes es probable que decidan buena parte de su futuro, antes de regresar a casa hasta el Día de Acción de Gracias.