Jerry Jones se queda sin respuestas ni justificaciones ante nueva derrota de Cowboys

CHICAGO – A Jerry Jones se le agotaron las respuestas y las justificaciones.

El dueño de los Dallas Cowboys habló con la prensa poco menos de ocho minutos, después que su equipo cayó 31-24 ante los Chicago Bears en el Soldier Field.

La derrota fue lo de menos. Por momentos, los Cowboys ni siquiera metieron las manos a la defensiva y parecían un equipo desganado por completo, sin plan de juego ni mucho menos agresividad para detener al ataque de los Bears, que lucieron imparables.

“Esto va a durar poco”, advirtió Jones al llegar para su sesión con los medios y que resultó notablemente más corta en relación al tiempo que habló tras las derrotas ante los New England Patriots y Buffalo Bills.

Hace dos semanas, luego del duelo ante los Patriots, Jones estalló contra los entrenadores. Tras el duelo ante los Bills metió reversa y dijo que confiaba por completo en Jason Garrett, a quien calificó como un buen entrenador, capaz de ganar cuatro juegos consecutivos, entrar a Playoffs y llevar a los Cowboys al Super Bowl.

Tal vez, lo único que los aficionados de los Cowboys querían escuchar de Jones era si Garrett seguirá como entrenador en jefe y al parecer así será. De hecho, garantizó que será el entrenador en el próximo partido contra Los Angeles Rams.

Garrett ya no podrá ganar cuatro partidos al hilo. Al contrario, ya perdió tres consecutivos y los Cowboys cada vez lucen peor, a pesar de que aún tienen posibilidades de llegar a la Postemporada, aunque sólo podrán hacerlo como campeones de la NFC Este.

“Nos llevaron de paseo hoy (jueves)”, reconoció Jones tras el duelo ante los Bears. “Sólo queremos ver si podemos entrar al campo y ganar un partido. No me importa si estamos en competencia hasta la Postemporada. Tenemos que empezar a mostrarle algo a nuestros aficionados y más importante, demostrarnos a nosotros mismos que somos capaces de ganar.

“El marcador ni siquiera demuestra lo mal que nos vencieron en todos los aspectos del juego. El marcador al final se apretó sin que lo mereciéramos. Nos ganaron bien”, agregó.

Jones dijo estar consciente de que las críticas cada vez aumentan para su staff de entrenadores encabezado por Garrett, sin embargo, aseguró que en ese momento, al calor de la derrota y con el coraje a flor de piel, hacer cambios ni siquiera fue tema de conversación y reiteró que el equipo anda “muy mal” en todos aspectos.

“Creía que podíamos venir y poner un mejor esfuerzo en las tres fases del juego. Esperaba que jugáramos bien contra ellos (los Bears) defensivamente. No podemos venir aquí, jugar de esa manera y esperar ganar”, lamentó el propietario y gerente general.

Los Bears vencieron a Dallas como si fuera la repetición del partido que perdieron contra Buffalo en el Día de Acción de Gracias. La defensiva de los Cowboys hizo lucir a un quarterback promedio como si fuera de élite y fueron apáticos evidentemente a ambos lados del balón, mientras que los equipos especiales parecen de adorno.

Mitchell Trubisky, quarterback de los Bears, lanzó para 244 yardas y tres touchdowns, además de que corrió 10 veces para 63 yardas. El corredor David Montgomery encabezó con 86 yardas un ataque terrestre que generó 151 y un touchdown.

Después de que los Cowboys montaron una primera serie ofensiva espectacular de casi nueve minutos (8:57) y 17 jugadas, que culminó con un touchdown, desaparecieron por completo al ataque cuando el juego aún estaba en la línea.

Chicago respondió con cuatro series en las que anotaron tres touchdowns y un gol de campo. Una intercepción en la yarda 1 del territorio de Dallas de Jourdan Lewis a pase de Trubisky evitó que la situación fuera peor para los Cowboys.

Chicago nunca volvió a ver hacia atrás, mientras los Cowboys, como dijo Jones, generaron yardas y anotaron puntos cuando el juego ya estaba prácticamente decidido.

Incluso, buena cantidad de las 334 yardas en los 44 pases de Dak Prescott fueron en lo que la NFL llama “tiempo basura”.

“No sé cómo van a regresar de esto”, dijo Troy Aikman, ex quarterback de los Cowboys, durante la transmisión del juego. “Durante dos semanas he escuchado que van a componerlo. Tuvieron oportunidad en casa contra los Bills de por fin vencer a un equipo con récord ganador. No sucedió. Fueron avergonzados en ese partido.

“Ahora vienen aquí contra un equipo que tenía mucho que probar, pero que estaba en problemas en varias áreas y fue la misma historia”, agregó Aikman.

Es bueno saberlo
El pateador de los Cowboys, Brett Maher, falló su décimo gol de campo de la temporada, cifra que representa la mayor cantidad para cualquier pateador en cuatro temporadas.