Jueces cuestionan legalidad de órdenes de registro en caso contra Robert Kraft

Sin la evidencia en video, expertos legales han opinado que el caso en contra de Robert Kraft y los otros 24 acusados podría caerse. Getty Images

El caso contra Robert Kraft por solicitación de prostitución estuvo de vuelta en la corte este martes, con la pieza primordial de evidencia en contra del propietario de los New England Patriots, un video de vigilancia policiaca, en juego.

Fiscales del estado de Florida intentar salvaguardar la evidencia después de que un juez de circuito estatal determinara el año pasado que la policía de Jupiter, Florida, recibió y ejecutó de manera inapropiada órdenes de registro. Sin la evidencia en video, expertos legales han opinado que el caso en contra de Kraft y los otros 24 acusados podría caerse.

Un panel de tres jueces de la Sala de Apelaciones del Cuarto Distrito del Estado de Florida escuchó argumentos vía Zoom y podría entregar un veredicto tan pronto como la semana entrante. Kraft no apareció en la audiencia virtual, pero pudo haber dado seguimiento vía el livestream junto con el resto del público.

La cuestión clave en el caso es si la policía "minimizó" la vigilancia como se requiere por ley. Los abogados de Kraft convencieron al Juez Leonard Hanser el año pasado que la policía violó los derechos del acusado al grabar video de manera indiscriminada por los tres días enteros de su investigación, sin parar de grabar cuando era claro que algunos indiciados no estaban recibiendo servicios ilegales.

El procurador general adjunto de Florida, Jeffrey DeSousa, argumentó este martes que la policía no tenía requerido especificar el modo en que minimizarían la vigilancia en la solicitud de la orden de registro, y que efectivamente minimizaron la vigilancia al llevarla a cabo solamente por tres días.

El juez presidente, Robert M. Gross, no indicó cómo él o los otros dos jueces, Melanie G. May y Cory J. Ciklin, dictaminarían, pero dejó en claro a DeSousa cuál era su problema principal con el argumento del estado: que los fiscales estaban dependiendo de una interpretación "textual" de la Cuarta Enmienda, en oposición a una larga historia de decisiones de la Suprema Corte que han establecido restricciones en contra de la vigilancia por parte de agencias gubernamentales.

Gross pareció sorprendido por la declaración de DeSousa de que él y sus colegas deben considerar antes que nada el lenguaje plano de la Cuarta Enmienda. Señala que los jueces pueden emitir órdenes si la policía demuestra que existe causa probable de un crimen y las órdenes deben especificar el sitio a registrarse y a las personas o propiedades que deben ser aseguradas.

Gross dijo a DeSousa que parecía estar ignorando numerosas determinaciones de la Suprema Corte de los Estados Unidos que expanden las protecciones de la Cuarta Enmienda desde los 1960s, incluyendo algunas que restringieron vigilancia por medios electrónicos por parte de la policía.

"Nos arrancas con el pie izquierdo al enfocarte en el lenguaje de la Cuarta Enmienda, cuando deberías enfocarte en la jurisprudencia de la Suprema Corte... eso pesa bastante en tu contra", dijo Gross a DeSousa.

Kraft nunca ha disputado los hechos del caso, de que en dos ocasiones recibió servicios sexuales en el Orchids of Asia Day Spa de Jupiter, Florida, el 19 y 20 de enero del 2019, pero ha peleado los cargos menores levantados en su contra como una violación de su protección de la Cuarta Enmienda en contra de órdenes de registro y aseguramiento irracionales.

Kraft, quien posee una residencia en West Palm Beach, Florida, visitó el spa mientras la policía realizaba una investigación en lo que fiscales señalaron como sospecha de prostitución y tráfico humano en varias instalaciones del estado de Florida.

No se levantaron cargos por tráfico humano, y no hubo evidencia de que las dos mujeres que fueron acusadas de brindar servicio a Kraft, Hua Zhang y Lei Wang, quienes tenían 58 y 39 años al momento de su arresto, habían sido traficadas. Ambas poseían licencias de conducir y de masaje válidas.

"Ellos sabían que nunca se trató de un caso de tráfico de humanos. Las autoridades lo sabían", señaló el abogado de Kraft, Derek Shaffer.

Luego de que Kraft dejara el spa, la policía detuvo su Bentley bajo la excusa de una parada de tráfico, y fueron capaces de identificarlo. Su defensa ha argumentado que la policía no "minimizó" su vigilancia como lo requiere la ley, y que el detective líder de la policía de Jupiter, Andrew Sharp, deliberadamente engañó al juez para aprobar la solicitud de la orden de registro.

Shaffer argumentó que, si la evidencia en video es inadmisible, entonces la evidencia obtenida en la parada vehicular para identificar a Kraft es también inadmisible.

A Kraft inicialmente se le ofreció un acuerdo que le hubiera requerido pagar una multa de 5,000 dólares, realizar 100 horas de servicios comunitario, asistir a una clase sobre los efectos negativos de la prostitución, y admitir que habría sido hallado culpable en la corte. De vuelta, la evidencia hubiera quedado sellada permanentemente y el caso borrado de su registro. Pero Kraft, cuyo valor se estima en unos 6,000 millones de dólares, eligió pelear los cargos, argumentando exitosamente que la policía de Jupiter no tenía el derecho de instalar vigilancia por video en el spa. Los abogados de Kraft han señalado que pretenden dar seguimiento al caso hasta juicio, en caso de ser necesario.

Incluso si Kraft es legalmente exitoso, el comisionado de la NFL, Roger Goodell, posee poderes amplios para disciplinar a Kraft si así lo elige, posiblemente con una multa o suspensión.

Información de AP fue utilizada en la redacción de esta nota.