Stefon Diggs obligará a un cambio de identidad ofensiva para los Bills

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Stefon Diggs practicó por primera vez con el casco de Buffalo (0:38)

El receptor corrió algunas rutas con la indumentaria de su nuevo equipo para esta campala- (0:38)

Los Buffalo Bills podrían sufrir un cambio significativo a su ofensiva con la llegada del receptor Stefon Diggs

El coordinador ofensivo Brian Daboll entra en su tercera temporada con los Buffalo Bills, y en las últimas dos temporadas sus ofensivas han construido una identidad distintiva: son fuertes por tierra, por debajo de la media a través del aire.

Desde la llegada de Daboll en el 2018, los Bills ocupan el sexto lugar en la NFL en yardas por tierra y terceros en acarreos, gracias en gran parte a Josh Allen, quien ocupa el segundo lugar entre los quarterbacks en yardas terrestres y acarreos en ese lapso. Sin embargo, con la llegada del receptor abierto Stefon Diggs, Daboll no tiene más remedio que ajustar la identidad de la ofensiva a su personal.

Después de no hacerlo en sus primeras tres temporadas en la NFL, Diggs logró 1,000 yardas por recepción mediante un récord personal de 102 recepciones en el 2018 y lo siguió con una campaña de 1,130 yardas en el 2019. Ha sido uno de los receptores más productivos de la liga en ese lapso, ocupando el puesto N° 12 entre los jugadores en la posición tanto en yardas como en touchdowns, y noveno en recepciones.

Mientras que Buffalo ha sido una de las mejores ofensivas por tierra de la liga en los últimos dos años, sólo ha sido moderadamente eficiente. El equipo tiene 4.33 yardas por acarreo para el puesto N° 19 de la NFL y sus 28 touchdowns ocupan el puesto N° 18; estos problemas de eficiencia fueron en gran parte el resultado de los jugadores a disposición de Daboll.

John Brown y Cole Beasley, recién llegados a Buffalo la temporada pasada, representan el 42 por ciento de todas las yardas por recepción de los Bills en las últimas dos temporadas. Los principales receptores de Buffalo de la temporada pasada ayudaron a mover a su ofensiva del puesto N° 31 en el 2018 al N° 26 en el 2019. Esas clasificaciones fueron un factor que contribuyó a la decisión del gerente general Brandon Beane de adquirir en canje a Diggs en marzo.

Beane sabía que su equipo necesitaba conseguir más puntos en el 2020, y hacerlo mediante el ataque terrestre no había sido suficiente en las dos temporadas anteriores. Añadir uno de los principales receptores de la liga, en teoría, eleva el juego de pase de los Bills hasta un punto en el que equilibra su ataque.

"No queremos simplemente lanzar todos los partidos. Seguirá siendo específico al equipo, específico al oponente", dijo Beane. "No diría: 'Oye, los Bills van a salir y lanzar 40 veces por semana', pero si es un juego que tenemos que lanzar 40 veces, estamos jugando contra una de estas ofensas de alto poder tenemos que mantener el ritmo, entonces eso es lo que queremos ser capaces de hacer".

Beane agregó que los Bills todavía quieren identificarse como un equipo físico. Y con nueve partidos contra 15 de las mejores ofensivas de la temporada del 2019, los Bills necesitaban la versatilidad para ganar partidos por aire.

Sin embargo, no hay mucho precedente de receptores abiertos que prosperen en el esquema de Daboll. De hecho, Brown y Beasley no fueron sólo los principales receptores de los Bills la temporada pasada, sino que sus totales de 1,060 y 778 yardas por recepción ocupan el segundo y cuarto puesto, respectivamente, en una sola temporada bajo Daboll.

Entonces, ¿dónde deja eso a Diggs, quien viene de temporadas consecutivas de 1,000 yardas con los Brown y Brandon Marshall, han eclipsado la marca de 1,000 yardas en cualquiera de las seis temporadas que Daboll ha sido coordinador ofensivo. El receptor abierto principal en una ofensiva de Daboll promedia 111.5 objetivos, 61.6 recepciones, 852.3 yardas y 4.6 touchdowns.

Esa es una buena línea de estadísticas para el receptor N° 2 de un equipo, no para un receptor por el que el equipo canjeo una primera, cuarta, quinta y sexta ronda, como lo hicieron los Bills para conseguir a Diggs.

Sin embargo, los titulares proyectados para los Bills probablemente representan el mejor grupo de receptores abiertos que Daboll ha dirigido, y él ha mostrado una voluntad de conseguir que sus receptores de impacto reciban el balón cuando estén disponibles. Brown estableció récords personales en objetivos, recepciones y yardas en su primera temporada con Daboll en el 2019. Marshall y Dwayne Bowe, los principales receptores de Daboll en el 2011 y 2012, respectivamente, lideraron a su equipo en objetivos por un amplio margen.

Con los jugadores regresando a las instalaciones de su equipo esta semana, y las prácticas con equipamiento programadas para empezar el 16 de agosto --después de un período de aclimatación--, Daboll finalmente puede comenzar a juntar lo que parece una fuerte ofensiva en papel para los Bills. Podría ser una tarea fácil para el entrenador de 20 años de experiencia en la NFL.

Una gran parte de ser entrenador es conocer a tus jugadores, y Daboll es conocido por hacer videollamadas frecuentes a los jugadores a lo largo de la temporada baja. Si la relación de un entrenador con sus jugadores es el primer paso para ponerlos en una posición para tener éxito, Daboll va en buen camino.

"No es sólo que eres un entrenador y eres un jugador. También son grandes amigos míos", dijo. "Y las llamadas importan. Creo que el interés importa. La amistad importa. Porque pasas por momentos difíciles, y tienes que ser real. Eso es lo que trato de ser con estos tipos, es real. Y espero que sepan lo mucho que me importan, y creo que lo saben".