Lecciones de la victoria de Chiefs sobre Bills en el Campeonato de la AFC

Kansas City mostró demasiada ofensiva y los Bills no tuvieron forma de iguarla ni neutralizarla en Arrowhead Stadium

Los Kansas City Chiefs obtuvieron una victoria holgada ante los Buffalo Bills en el Juego de Campeonato de la AFC en Arrowhead Stadium este domingo, y ahora solo les resta un partido para sumarse a la lista de los 13 equipos que han obtenido títulos en años consecutivos en la historia de la NFL.

Buffalo jugó impreciso, pero además, careció de ese juego agresivo que en otras instancias niveló el talento con respecto a otros equipos en el pasado reciente.

Aquí, lo más importante que se desprendió de la victoria de los Chiefs:

Momento clave: Abajo 9-0, los Chiefs armaron una serie ofensiva de 14 jugadas y 80 yardas en el cierre del primer periodo e inicios del siguiente que dictaron el transcurso del juego. Kansas City la puntualizó con un corto pase de touchdown para Tyreek Hill que no solamente puso los primeros puntos en el marcador, dejándolo momentáneamente en 9-7, sino también inició una racha de tres series consecutivas metiendo el ovoide en las diagonales, para irse al medio tiempo arriba 21-12. Ya en la segunda mitad, fueron dos goles de campo y otro touchdown para los de casa, equipo que solamente despejó una vez en el juego, en su serie inicial. En otras palabras, demasiada ofensiva de los Chiefs.

Figura clave: Travis Kelce fue imparable. El ala cerrada de los Chiefs se despachó con 13 recepciones para 118 yardas y dos touchdowns, básicamente utilizando a la muy buena defensiva secundaria de Buffalo como sparring. Al menos, esa impresión tuvimos. Para un equipo de los Bills con tan buenos elementos en la última zona defensiva, hoy se vieron aniquilados por Kelce, Hill y compañía, a disposición del certero.

La estadística clave: Fueron cuatro capturas sobre Josh Allen en la tarde, pero 53 yardas perdidas en esas cuatro capturas, un número simplemente inaceptable. Está bien que parte del juego de Allen sea intentar extender la jugada al máximo, con las piernas y con un físico enorme que lo hace difícil de derribar, pero a veces hay que entender cuándo la batalla está perdida y hay que usar ese cañón que tiene en el brazo para lanzar el ovoide fuera del campo. Allen hace muchísimo por poner a Buffalo en posición de ganar, pero todavía tiene que limitar las jugadas que comete que dejan a los Bills en posición de perder.

Lo que sigue: Kansas City reservará vuelos y hotel en Tampa Bay, para jugar como visitante en Raymond James Stadium en la defensa de su título de Super Bowl. Con el anuncio de que los equipos volarán a la ciudad sede solamente el viernes previo al encuentro, no sería descabellado esperar un partido mejor jugado, mejor ejecutado, que en condiciones normales, dado que la pandemia de COVID-19 ha acabado con las distracciones que suelen tener los equipos durante la semana previa al encuentro.

Para los Bills, de nuevo hay que regresar a la pizarra y encontrar el modo de neutralizar al equipo que se mantiene como el rival a vencer en la AFC. ¿Cómo se logra eso? Bueno, hay que más armas ofensivas para tratar de igualar el arsenal de Kansas City, pero también otros elementos defensivos que ayuden a detener.