Los Balones Sueltos: ¿Qué canjes nos esperan antes del inicio de temporada?

En los Balones Sueltos de esta semana, echamos un vistazo a seis traspasos que todavía podrían materializarse antes de que arranque la campaña regular de la NFL, y charlamos de los recientes cambios en la NCAA

La actual temporada baja fue extraordinaria en el tema de los traspasos de jugadores, particularmente por las cantidades insólitas de dinero que un puñado de equipos decidió comerse por el rubro de dinero muerto. El intercambio de Jared Goff (24.7 millones de dólares) y tres selecciones de draft --incluyendo dos de primera ronda y una de tercera-- a los Detroit Lions por Matthew Stafford (19 millones de dólares); el traspaso de Carson Wentz (33.82 millones de dólares) de los Philadelphia Eagles a los Indianapolis Colts; y el traspaso de Teddy Bridgewater (17.062 millones de dólares) de los Carolina Panthers a los Denver Broncos; significan un acumulado que supera los 94.5 millones de dólares.

Para ser justos, vale la pena recordar que estos cargos por dinero muerto no son cantidades que está pagando el equipo por un jugador que ya no está más con el club, sino son cantidades que ya se pagaron al jugador previamente, pero que no habían sido descontadas en ejercicios pasados, por ejemplo, parcialidades de un bono por firmar que se entregó totalmente al momento de firmado un contrato, pero cuyos cargos se reparten a lo largo de varios años.

Sin embargo, eso no significa que no pesen, y más en una temporada donde el tope salarial se redujo como consecuencia de los ingresos perdidos en la pasada temporada a causa de la pandemia de COVID-19. Por ejemplo, el cargo de Wentz contra el tope salarial de Philly representa el 16.34 por ciento de su tope salarial para este año, y estará lanzando pases para Indy.

Todavía hay varios movimientos de alto perfil que pueden concretarse a poco más de dos meses del inicio de la temporada regular. Aquí echamos un vistazo a algunos de ellos.

Los canjes que vienen

1. Zach Ertz, ala cerrada, Philadelphia Eagles

La relación entre Ertz y los Eagles está fracturada desde hace algún tiempo, y no es ningún secreto. Esta semana, el experimentado narrador de radio para los Eagles, Merrill Reese, volvió a encender la especulación en torno al tres veces jugador de Pro Bowl, mencionando a "The National Football Show" que los Buffalo Bills están muy cerca de cerrar el traspaso por Ertz.

No es la primera ocasión en que Ertz se ve vinculado a los Bills. Hace un mes, el sitio Sportsline tenía a Buffalo como favoritos en +200 para llevarse al ala cerrada en canje, por encima de equipos como Colts en +300, Los Angeles Chargers y Seattle Seahawks, empatados en +400. Mover a Ertz ahora significaría para Philly sumar 4.221 millones de dólares en dinero muerto a sus libros de este año, y 3.548 millones para el 2022, pero también recuperar 8.5 millones de dólares contra el tope salarial de este año.

En Buffalo, Ertz se convertiría en titular inmediato, brindando un poco de tiempo a Dawson Knox para crecer como una especie de protegido, solidificando aún más la etiqueta de contendiente para los Bills. Probablemente Ertz reciba una modificación contractual si es negociado a otro club, con un salario base de 8.5 millones de dólares para este, pero Buffalo puede fácilmente crear espacio bajo el tope salarial con una extensión de contrato para el quarterback Josh Allen, algo que no tarda en llegar.

El costo para adquirir a un ala cerrada de 30 años de edad que ha jugado los 16 partidos de una temporada solamente una vez (2018) en su carrera, no sería realmente alto, presumiblemente.

2. Chandler Jones, linebacker, Arizona Cardinals

El nombre de Jones sigue circulando entre especulaciones de Arizona, a pesar de que se antoja ver una formidable dupla de cazadores de quarterbacks en el desierto con J.J. Watt, y también de la salida vía agencia libre de Haason Reddick --líder en capturas de Arizona el año pasado-- a los Panthers.

Jones apareció dando la bienvenida a Watt en diversos videos publicados en redes sociales cuando el tres veces Jugador Defensivo del Año fue firmado por Arizona, pero el hermano de Jon 'Bones' Jones también se ausentó del minicampamento obligatorio de los Cards, presumiblemente porque desea un contrato nuevo. Jones está por comenzar su último año de contrato a cambio de 15.5 millones de dólares, un salario bastante razonable para un especialista en capturas que lideró a la NFL en el rubro en el 2017, y que en el 2019 sumó otras 19.

En contra de Jones, está el hecho de que tiene 31 años de edad y que viene de una temporada en la que jugó apenas cinco partidos, por lesión. Además, si Arizona quisiera negociar un nuevo acuerdo con él, probablemente ya lo hubiera hace un año.

Equipos que han sido vinculados con un potencial traspaso de Jones incluyen a los Miami Dolphins y New York Giants, ambos con head coaches que tienen un historial previo con el linebacker, por su tiempo con los Pats. Si los Cards esperan a que transcurra la temporada y Jones recupera su forma del '19, el precio para Arizona se podría disparar fuera de su alcance para el 2022, cuando también hay que empezar a pensar en una extensión de contrato para Kyler Murray.

3. Jarrett Stidham, quarterback, New England Patriots

A diferencia de los dos casos previos, un traspaso que involucre a un quarterback podría tener que esperar al campamento de entrenamiento, cuando las lesiones hacen mella en las plantillas.

En New England, Stidham parece haberse convertido en el mal tercio en la competencia por la titularidad que estelarizan ahora Cam Newton y el novato Mac Jones. Luego, está Brian Hoyer, quien cumple más un rol como mentor que otra cosa.

Por si fuera poco, Stidham no pareció contar con mucha confianza por parte del head coach Bill Belichick el año pasado cuando realmente no recibió una oportunidad genuina el año pasado de demostrar que podía ser el quarterback del futuro pese a que Newton fue inefectivo en la segunda mitad de la campaña. Tiene 24 años de edad y le restan dos años de contrato a menos de 1 millón de dólares cada uno. Si algún otro equipo pierde a su quarterback en la pretemporada, podría ser una alternativa como suplente de quien ascienda a la titularidad.

4. Gardner Minshew II, quarterback, Jacksonville Jaguars

El caso de Minshew es similar al de Stidham, pero con 20 partidos de experiencia como titular en 23 apariciones de NFL. Minshew tiene 25 años de edad, con salarios pendientes para sus dos años restantes de contrato muy similares a los de Stidham.

Honestamente, no hay modo de que Minshew supere a Trevor Lawrence por el puesto titular en una competencia abierta porque, bueno, él no fue reclutado primero global en el draft. Con C.J. Beathard y Jake Luton en plantilla, y 15 inicios entre ambos, la suplencia parecería estar bien cubierta.

Si un equipo repentinamente requiere de un joven quarterback suplente, con experiencia en la liga, la decisión entre Minshew y Stidham podría reducirse a preferencias de estilo.

5. Stephon Gilmore, esquinero, New England Patriots

Claramente, Gilmore no está satisfecho con llegar al 2021 con el mismo salario que Adoree' Jackson, y tiene un punto. De cara a su último año de contrato en New England, quizás ya era tiempo para que los Patriots le brindaran una extensión al Jugador Defensivo del Año del 2019.

Aunque Gilmore también se saltó el minicampamento obligatorio de su equipo en un intento por llamar la atención de la franquicia, Jeremy Fowler de ESPN reportó este jueves en una aparición para "SportsCenter" que el esquinero "no espera ser canjeado por el club", y que realmente no existe un reemplazo en la plantilla para él.

Los Pats no son ajenos a deshacerse de sus jugadores antes de pagar contratos desorbitantes, o al menos eso hicieron en el pasado con Chandler Jones y Jamie Collins Sr., solo por nombrar a dos. Por si fuera poco, Jalen Ramsey intenta reclutar vía redes sociales a Gilmore.

Quizás no pasa nada en este frente, pero si sucede, no debemos sorprendernos.

6. Phillip Lindsay, corredor, Houston Texans

Para ser justos, realmente podríamos poner a cualquiera de los corredores principales de los Texans: David Johnson, Lindsay, Mark Ingram II o Rex Burkhead.

¿Por qué? Bueno, Houston posee una de las plantillas más débiles en toda la liga, vienen de un draft con solamente cinco reclutas, ninguno en las primeras dos rondas, y la realidad es que no habrá suficientes oportunidades para que los cuatro tengan impacto con un número limitado de acarreos.

Un traspaso aquí también podría tener que esperar a la pretemporada, cuando algún otro club decida que lo que tienen en el backfield podría no ser suficiente para lo que tienen en mente en la campaña regular, o si alguno de sus actuales corredores se lesiona. Si Johnson se mantiene como titular, parece más lógico suponer que Ingram y Burkhead funcionen como complementos, por cuestiones de estilo que Lindsay.

El único problema es que la recompensa por un corredor en canje, incluso uno joven con un Pro Bowl en su currículo como Lindsay, podría no pasar de una selección de quinta o sexta ronda, tomando como parámetro el traspaso de Matt Breida el año pasado.

Y, ¿qué hay con aquel quarterback de los Green Bay Packers que no está a gusto con su equipo?

Imposible hablar de potenciales canjes sin tocar, al menos brevemente, el caso de Aaron Rodgers. Ya dijimos en una edición previa de este espacio que no creemos que Green Bay vaya a cortar o canjear al Jugador Más Valioso de la temporada pasada.

En la semana, Alex Smith declaró que Rodgers merecía mayor respeto de los Packers, y tiene toda la razón. Sin embargo, esa muestra difícilmente llegará en la forma de un canje en que Green Bay tenga que absorber un cargo por dinero muerto de 21.2 millones de dólares para este año, y otro por 17.2 millones de dólares para el año que viene, por más que se recuperen 16 millones de dólares bajo el tope salarial de este año.

Los Packers solamente acumulan poco más de 4.1 millones de dólares en dinero muerto este año, entre 22 jugadores, y no hay motivos para inflar esa cifra innecesariamente. Además, realmente no tienen a nadie con quien suplir a Rodgers.

La mejor solución sigue siendo una reestructuración contractual que prevea más dinero garantizado para el quarterback, reforzando así el compromiso del club con Rodgers.

Los canjes que no vienen

Junto a Rodgers, hay que mencionar a otros jugadores que, en su momento, fueron objeto de diversas especulaciones de canje, pero cuyos traspasos nos parecen tremendamente improbables en este 2021: Russell Wilson, Deshaun Watson, Khalil Mack, Ezekiel Elliott y Jimmy Garoppolo.

Honestamente, no contendría la respiración por ninguno de esos.

Restituyan el Heisman

Entre el significativo revés legal que sufrió la NCAA hace unos días ante la Suprema Corte en el caso contra Shawne Alston, y la apertura a partir de este 1° de julio para que los atletas universitarios puedan monetizar su nombre, imagen y parecido, el panorama de lo que se entendía como "amateurismo" ha cambiado dramáticamente en cuestión de días.

Ante esta situación, vale la pena retomar algunos incidentes del pasado que no constituirán violaciones a las normas de la NCAA bajo esta nueva óptica, principalmente, el Heisman perdido de Reggie Bush.

Hace década y media, Bush obtuvo el galardón más codiciado del fútbol americano como jugador de USC, pero le fue retirado después de una investigación en la que se encontró que recibió beneficios "impropios" que atentaban contra su status de amateur. Esos beneficios ascendían a una cantidad menor a 300,000 dólares, entre regalos y dinero en efectivo. Sin embargo, nada de lo que recibió inapropiadamente le sirvió para desempeñarse sobre el terreno de juego, más allá de cierta paz mental.

Si un jugador hiciera lo mismo que hizo Bush entonces, ya no estaría operando fuera de las normas. Es más, vale la pena preguntarse cuánto dinero podría haber cobrado Bush explotando su nombre e imagen en aquel entonces, en caso de haber sido permitido por la NCAA; varias decenas de millones de dólares, seguramente.

Ya se han hecho valer múltiples voces en redes sociales pidiendo la restitución del Heisman a Bush, incluyendo las de otros ex ganadores del codiciado trofeo. Su alejamiento de USC quedó de lado, con la escuela dándole la bienvenida de vuelta, recientemente. Es momento de enmendar un error derivado de una regla que, incluso en el 2005, era anacrónica, y devolverle a Bush la estatuilla que merecidamente ganó como el mejor jugador colegial del país.

Otros casos serán imposibles de restitución, por ejemplo, Terrelle Pryor Sr. siendo suspendido cinco partidos como novato --por la NFL, además, no por la NCAA-- por haber utilizado su nombre y/o imagen durante su tiempo en Ohio State para obtener beneficios.

Si no será posible volver atrás y corregir todos los casos, al menos hay que empezar por los que sí se puede, comenzando por el de Bush y su Heisman.

El dinero que pudo ser

Siguiendo con el caso de la ahora permitida explotación comercial del nombre, imagen y parecido para atletas universitarios, no nos queda más que especular sobre quiénes podrían tener las marcas por más dinero ganado como colegiales, antes de convertirse en profesionales.

En el caso del fútbol americano, al armar un Top-10 medio informal y apurado, y muy personal, pensaríamos en:

1. Bo Jackson
2. Deion Sanders
3. Reggie Bush
4. Vince Young
5. Johnny Manziel
6. Tim Tebow
7. Herschel Walker
8. Charles Woodson
9. Brian Bosworth
10. Ricky Williams

¿Qué otros jugadores de fútbol americano colegial podrían haber aparecido en esta lista?