Los precedentes podrían ser clave en la resolución de los Patriots sobre CB Stephon Gilmore

Cuando Stephon Gilmore, esquinero de los New England Patriots, dijo que no presionaba al equipo para ser cambiado, pero “sólo quería lo que valgo, como sea que esto suceda”, naturalmente expuso una de las preguntas más importantes de cara al inicio de los campamentos de entrrnamientos.

¿Puede los Patriots, en palabras de Gilmore, “encontrar un punto medio” y lograr darle lo que desea?

Con base en cómo ha manejado el equipo este tipo de situaciones tradicionalmente, y con el tope salarial de los Patriots en 2022 en mente, la respuesta quizá se reduzca a las expectativas de Gilmore.

En 2018, los Patriots agregaron $4.3 millones en incentivos al contrato del ala cerrada Rob Gronkowski. Fue el segundo año consecutivo en el que hicieron algo así. También agregaron $5 millones en incentivos al contrato de Tom Brady en 2018, lo que le dio al quarterback la oportunidad de acercarse al valor del mercado.

Los precedentes pueden ser importantes para los equipos en las negociaciones y con eso en mente, agregar incentivos casi ganados al acuerdo de Gilmore caería casi en línea con la actitud de los Patriots cuando se trata de llegar a un punto medio.

Sin embargo, si busca más, Gilmore podría dirigirse al punto de lo que en 2006 el equipo hizo con Richard Seymour, quien tenía un año por cumplir en su contrato de seis años como novato, pero tras mantenerse firme en sus negociaciones, consiguió un contrato por cuatro años y $30 millones que hubiera sido similar a lo que le hubieran dado en el mercado de la agencia libre.

Esta situación fue más bien una excepción en la era del coach Bill Belichick, aunque el agente de Gilmore, Jason Chayut, es ciertamente familiar con ella, porque era el representante de Deion Branch cuando el receptor tuvo una disputa contractual con el equipo que terminó en su cambio de equipo más tarde ese año.

Parte de con lo que los actuales Patriots batallarían en relación a una posible extensión de contrato para Gilmore, además de su edad (31 años) y el hecho de que viene de una lesión (ruptura del cuádriceps), es su posición con el tope salarial para 2022. Actualmente tienen $201.7 millones en compromisos totales, de acuerdo al genio de los tope de los Pats Miguel Benzan, y el techo para el tope del próximo año es de $208 millones.

Aunque esas cifras influyen en que todos quienes tienen contrato para 2022 estarán en el equipo (lo que no es probable), aún están lo suficientemente cerca del techo del tope que los Patriots quizá deseen ser más precavidos en relación de cuánto quieren comprometer económicamente para la próxima temporada.