Los Raiders jugaron a ganar

Las Vegas amarró su boleto a la postemporada con un gol de campo en la última jugada del tiempo extra contra los Chargers

No recuerdo un juego como el de este domingo por la noche en Las Vegas. Los Raiders y Los Angeles Chargers se trenzaron en un duelo inolvidable que requirió hasta el último minuto del tiempo extra para definir un ganador. Cualquiera que haya visto este partido estará convencido que ambos equipos lo entregaron todo para lograr su objetivo.

Lo que hizo único este partido fue que el empate clasificaba a los dos a los playoffs y dejaba fuera a los Steelers. Cuando todo parecía encaminado a que terminaran igualados a 29, el coach de los Chargers Brandon Staley pidió un tiempo fuera, los Raiders en lugar de arrodillarse para terminar con el tiempo restante fueron por el primero y diez en tercera oportunidad y lo consiguieron. Acto seguido Daniel Carlson pateó el gol de campo del triunfo para Las Vegas.

¿Qué intentó el coach Staley con ese último tiempo fuera? Honestamente no me queda muy claro, faltaba muy poco tiempo como para pensar que tendrían alguna oportunidad de ganar. Después de esa decisión difícil de entender, los Raiders abortaron el plan del empate y fueron por el triunfo que mandó a los Chargers a casa.

El coach Staley cometió otro error gravísimo en el tercer cuarto, cuando decidió jugársela en cuarta y una por avanzar dentro de su propia yarda 20. ¡Increíble! Los Raiders los frenaron y sacaron tres puntos que al final habrían hecho la diferencia a favor de los Chargers.

Staley, entrenador en jefe novato de 39 años de edad, abusa del recurso de las probabilidades matemáticas para correr este tipo de riesgos. Bajo ninguna perspectiva era una decisión inteligente: estaban en la 17 de su campo, era muy temprano en el juego (quedaban 8:52 del tercer cuarto), solo iban abajo 14-17 en el marcador, y algo muy importante, su línea ofensiva no estaba dominando a los frontales de los Raiders (Max Crosby y Darius Philon estaban imparables). Staley tiene mucho que aprender.

Una pena que los Chargers se hayan quedado fuera con esta cuota de talento, pero el juego de este domingo termina por ser una pequeña muestra de su contrastante campaña: brotes geniales de jugadores como Justin Herbert, Austin Ekeler, Mike Williams, Derwin James y compañía, pero a la vez momentos densos y erráticos como en el primer y tercer cuarto, acompañados de decisiones inexplicables de su entrenador.

Los Raiders se convierten en el primer equipo en lograr un boleto a playoffs con un entrenador en jefe interino. Rick Bisacchia ha dado una gran demostración de liderazgo para sanar un equipo que parecía roto por tantos problemas externos, que iniciaron con la renuncia forzada de Jon Gruden.

El mantra del legendario Al Davis a lo largo de los años fue: "Just win baby". Eso fue lo que hicieron los Raiders, jugaron a ganar. Derek Carr al final admitió que el tiempo fuera pedido por Staley les hizo replantear sus objetivos. Jugaron a ganar y tienen justo premio. No tengan duda, siempre será esa la mejor apuesta.