En Dallas creen que una torpeza del árbitro les dejó sin tiempo para un 'Ave María'

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A varios integrantes de Cowboys incluido a McCarthy, no les gustó el desempeño de los oficiales, menos en la última jugada

ARLINGTON, Texas -- Una temporada que alguna vez fue prometedora para los Dallas Cowboys terminó de manera caótica el domingo después de una derrota por 23-17 ante los San Francisco 49ers en el juego de comodines de la NFC en el AT&T Stadium.

Para asegurar la victoria, los 49ers tuvieron que resistir una remontada en el último segundo que vio a los Cowboys llegar a la yarda 41 de San Francisco con 14 segundos por jugar y al menos aparentemente en posición de lanzar un pase final a la zona de anotación para evocar recuerdos del Ave María de Roger Staubach a Drew Pearson en los playoffs de 1975.

Nunca sucedió.

Con 14 segundos restantes y sin tiempos muertos, Prescott corrió 17 yardas, pero el balón no fue puesto en juego lo suficientemente rápido como para que Dallas tuviese otra jugada antes de que expirara el tiempo.

Prescott pensó que debió tener la oportunidad de un lanzamiento final a la zona de anotación. El entrenador Mike McCarthy pensó que revisarían desde New York. Ambos defendieron la jugada final a pesar del riesgo de que el juego terminara como lo hizo.

Según el árbitro Alex Kemp, no hubo errores de su parte.

"El árbitro colocó el balón correctamente", aseguró Kemp en un informe de grupo.

El oficial Ramon George siguió la jugada cuando Prescott y luego chocó con el mariscal de campo antes de colocar el ovoide. Prescott dijo que vio cuatro segundos en el reloj cuando se colocó detrás del centro Tyler Biadasz. Dijo que vio dos segundos en el reloj después de chocar con George.

"Chocó con los jugadores mientras colocaba el balón porque lo movía al lugar correcto", explicó Kemp.

Ese tiempo resultó ser el final de las posibilidades de los Cowboys para un improbable regreso.

"La ejecución entre nosotros y el árbitro que colocó el balón obviamente no estuvo a tono", comentó McCarthy. "No deberíamos haber tenido ningún problema para colocar el balón allí".

McCarthy defendió la decisión del coordinador ofensivo Kellen Moore de ejecutar la carrera, incluso sin tiempos muertos. Dijo que estaba "sorprendido" de que los Cowboys no tuvieran una oportunidad de última jugada. Los Cowboys llaman a esas circunstancias, ‘situaciones de reloj de iglesia’ y las practican cada semana.

"¿Quieres ejecutar una jugada de ‘Ave María’ desde la yarda 50 o quieres ejecutar cinco verticales desde la yarda 25?" expuso McCarthy. "Entonces, esa es la decisión, es la decisión correcta".

Prescott, en retrospectiva, piensa que debió hacer down antes, lo que habría dado a los Cowboys, y al árbitro, más tiempo. Dijo que un defensor de San Francisco saltó sobre él para frenarlo brevemente, pero no pensó que eso fuera injusto.

"Cuando lo has practicado tanto como nosotros lo hemos hecho una y otra vez, no necesariamente te preocupa", señaló Prescott. "Confías en tu entrenamiento que pones en ello... Me refiero al resto, no te preparas para cosas como [chocar con el árbitro], pero supongo que empezaremos a tener que hacerlo."

El entrenador de San Francisco, Kyle Shanahan, quedó con una perspectiva diferente a la de Dallas.

"Pensé que todo había terminado porque lo vi en vivo. Estaba muy seguro de que estaba hecho", relató Shanahan. "Estaba nervioso porque a veces, cuando estás realmente seguro, crees que lo ves bien, a veces cambia. Entonces, nunca estás completamente seguro hasta que te lo hacen saber".

McCarthy subrayó que un oficial en la banda le informó que habría una revisión, pero Kemp rápidamente dijo que el juego había terminado.

"Pensé que iban a retrasar el tiempo en el reloj", dijo McCarthy.

Kemp dijo que los funcionarios de Nueva York no podían ayudar en esa situación.

"Fue el final del juego una vez que lo confirmamos con los árbitros en el campo".

Cuando Kemp y el resto del equipo abandonaron el campo, llovieron escombros de los molestos aficionados de los Cowboys. Al principio, Prescott tenía la impresión de que los fanáticos estaban arrojando cosas a sus compañeros de equipo, calificándolo de "triste", pero cuando le dijeron que era a los oficiales, dijo: "Crédito para ellos entonces".

Los Cowboys estuvieron molestos con el jueceo durante todo el juego. Fueron penalizados 14 veces, un récord de franquicia de postemporada, por 89 yardas. Dallas llegó el domingo como el equipo más penalizado de la NFL.

"Cuando éramos más jóvenes, simplemente pensabamos que era un prejuicio, ya sabes, la gente simplemente odia a los Cowboys", dijo el apoyador novato Micah Parsons.

"Simplemente creo que estábamos jugando duro, ¿sabes? Creo que cuando tiendes a jugar duro y quieres hacer una jugada, tiendes a saltar fuera de juego o llevas las manos a la cara o agarras accidentalmente o incluso si no fuera un holding, nunca se sabe cómo podrían percibirlo”.

"Sentí que un par de ellos eran muy cuestionables y muy sesgados hacia nosotros. Pero, de nuevo, es nuestra culpa, no deberíamos ponernos en esa posición. Voy a asumir toda la responsabilidad y espero que todos los demás también lo hagan".

Pero el propietario y gerente general, Jerry Jones, sentenció que el juego se perdió mucho antes de la jugada final.

"El equipo no debería haber estado en posición para que esa última jugada fuera algo controversial. Así que no voy a hacer que sea algo más grande de lo que es".