La auto impuesta presión de Aaron Rodgers

Como en ninguna otra temporada, Rodgers contribuyó a numerosos motivos de distracción extradeportivos

Si me preguntan cuál de los ocho mariscales de campo que se mantienen vivos en estos playoffs tiene una mayor cuota de presión, no tengo duda que es Aaron Rodgers. Con todo y que podría ser nombrado por segunda temporada consecutiva Jugador Más Valioso de la NFL, y que acumuló una marca de 13 ganados y 4 perdidos. Es Rodgers.

Una buena parte de esa presión es auto impuesta, la ha generado él mismo desde hace casi un año. Durante toda la temporada baja constantemente amagó con no regresar a los Packers, sin contemplaciones expuso sus diferencias con el gerente general Brian Gutekunst, y lo que fue cumbre fue su positivo por Covid tras no estar vacunado. Cuando se le preguntó en conferencia de prensa durante la pretemporada dijo estar “inmunizado”, después ‘salió el peine’.

Como en ninguna otra temporada, Rodgers contribuyó a numerosos motivos de distracción extradeportivos. Suficientemente difícil es ganar en esta liga para agregar distractores. Rodgers, que es un talento privilegiado, se sobrepuso a un mal inicio ante los Saints (que les ganó 38-3 en la semana 1), ganó siete al hilo, luego el título divisional y el número uno de la siembra en la NFC. Lanzó 37 TDS y apenas 4 intercepciones. Un espectáculo, pero ahora viene lo bueno.

Rodgers tiene ya 38 años de edad, y aunque no da signos de estar cercano al retiro, empieza a verse en el espejo de Brett Favre y de Peyton Manning que llegaron a esa edad solo con un anillo de Super Bowl. Peyton logró el segundo, Favre no. Para entrar en la discusión de los cinco mejores quarterbacks de la historia la cuota mínima de anillos es de dos. Con uno no hay manera. Rodgers está contra reloj.

Si queremos encontrar otro motivo de presión, añadan que los dos años anteriores perdió el boleto al Super Bowl en la final de la Conferencia Nacional. Primero ante 49ers en Santa Clara y luego ante Buccaneers en Lambeau Field. En esos dos juegos, los Packers perdían al medio tiempo por marcadores combinados de 48-10 (27-0 contra San Francisco y 21-10 contra Tampa). Rodgers, al igual que los Packers iniciaron mal aquellos juegos. En esas dos primeras mitades lanzó una anotación y dos intercepciones. Él también es responsable de esas derrotas.

No es comparable con la presión que tienen otros quarterbacks. Tom Brady es el mejor de la historia, Patrick Mahomes ya ganó un Super Bowl, Josh Allen es una figura emergente, Joe Burrow está en sus primeros playoffs, Ryan Tannehill tiene cuerda suficiente, Matthew Stafford viene de ganar su primer juego de postemporada, y Jimmy Garoppolo tiene muy marcado su destino con los 49ers. El de la presión es Rodgers.

No veo a Packers perdiendo ante San Francisco, con todo y que los 49ers le han ganado tres consecutivos en playoffs. Sin embargo, la atmósfera que el mismo Rodgers se ha generado puede gravitar en su contra cuando las cosas no empiecen a salir en juegos de esta exigencia. ¡¿Qué necesidad?!