El torneo local, la única cuenta pendiente de Gallardo

Marcelo Gallardo llegó a River en la previa del Mundial de Brasil 2014 y probablemente muy pocos pudieron imaginar que casi seis años después iba a situarse en la lista de los máximos ídolos de la institución millonaria. Es que el oriundo de Merlo generó una revolución en el fútbol argentino porque, cuando tenía un poco más de un año en Núñez como DT, ya había conquistado la Sudamericana (vs. Atlético Nacional), Recopa (vs. San Lorenzo) y Libertadores (vs. Tigres).

La historia continuó y, pese a los altibajos de rendimiento y cambios de jugadores, “Napoleón” siguió haciendo de las suyas con una pila de títulos nacionales e internacionales, pero con una cuenta que en casi seis años de gestión no pudo saldar: ganar la liga argentina. Ya son seis los torneos locales que pasaron y lo máximo que logró fue el segundo puesto en tres oportunidades.

En tres ocasiones peleó hasta el final (o en la recta culmine del certamen) pero se quedó en la puerta: Torneo de Transición 2014, segundo de Racing, y dos veces detrás de Boca en el Torneo de Primera División 2016/17 y, la más reciente, la Superliga 2019/20.

En 2014 todo indicaba que el elenco de Gallardo iba a ser bicampeón del fútbol argentino (el Torneo Final, certamen antecesor, lo había ganado el equipo de Ramón Díaz), pero las últimas jornadas coincidieron con la definición de la Sudamericana de aquel año y el DT priorizó la vuelta del Millonario a los principales planos internacionales tras 17 años sin consagraciones en competencias continentales.

Hasta la fecha 17 (el torneo tenía 19), los hombres de Gallardo solo habían perdido un partido y se ubicaban en lo más alto de la tabla. Pero llegó el encuentro con Racing (perseguidor más cercano) entre la ida y la vuelta de la semifinal de la Sudamericana con Boca Juniors, el mata-mata inaugural de la historia reciente de los cruces de Superclásico. El Muñeco fue con suplentes al Cilindro y perdió. Aunque ganó las dos fechas restantes, se tuvo que conformar con ser el escolta de la Academia, consagrado de la mano de Diego Cocca.

Desde ahí en adelante, a River le costó volver pujar por una corona doméstica. En 2015 luchó solo hasta la fecha 11 (de 30 que tuvo el certamen), cuando perdió el Superclásico con Boca el 3 de mayo del mencionado año. Menos de dos semanas después, el equipo de Núñez avanzó a los cuartos de final de la Libertadores (en agosto le ganó la final a Tigres) frente a un nuevo mano a mano con el Xeneize y el objetivo pasó a ser otro. Esa campaña, finalizó noveno en la tabla, a 15 puntos de Boca, campeón de la mano del regreso de Carlos Tevez desde la Juventus.

El Torneo de Transición de 2016 fue una de las peores campañas en el ámbito nacional para River desde la llegada del Muñeco. No participó nunca de la conversación de los animadores, culminó noveno (a 16 puntos de San Lorenzo, finalista de la zona, que luego perdió la final ante Lanús) y necesitó quedarse de manera obligada con la Copa Argentina, el único camino que le quedó disponible para ingresar a la CONMEBOL Libertadores 2017.

Y la irregularidad en el certamen local continuó en el segundo semestre del 2016, debido a que el equipo de Gallardo dejó de lado el Torneo de Primera División 2016/17, tal así que después de ganar la Copa Argentina que lo metió en la Libertadores 2017, se encontraba ¡a 11 puntos! del líder, Boca Juniors. Cabe recordar que esa copa local fue la que le abrió las puertas internacionales al otro año, a causa de que junto a San Lorenzo fueron los dos únicos de los considerados cinco grandes en participar de la Libertadores.

Sin embargo, el Millonario logró una remontada poca veces vista, tal así que se acercó a Boca (competía con el Ciclón de Diego Aguirre por el trofeo) y tuvo chances para arrebatarle el título en la recta final. El equipo del Muñeco logró superar al Xeneize en la Bombonera por 3-1 con goles de Gonzalo Martínez, Lucas Alario y Sebastián Driussi para quedar a cuatro puntos de la cima con seis fechas para el final del certamen.

Pero el envión no le alcanzó: después de triunfar en el Superclásico, solo consiguió ocho unidades de 18 posibles (dos victorias, dos empates y dos derrotas) y culminó la competencia en la segunda colocación.

Las dos primeras ediciones de la Superliga Argentina de Fútbol tampoco sirvieron para que el River de Gallardo estuviese en los primeros planos. A la primera, 2017/18, la apartó por la obsesión: la Libertadores 2017. De todos modos, se quedó con las manos vacías, debido a que cuando se despertó estaba lejos de la punta de la liga y en la Copa quedó eliminado frente a Lanús, en una semifinal histórica que ganaba 3-0 en el global y la perdió 4-3.

Y aquella presentación fue floja. River llegó a ver a Boca, líder y luego campeón del torneo, a 24 puntos en la tabla de posiciones. Vale destacar que, aunque el de la ribera se llevó la Superliga, River obtutvo la Supercopa Argentina de 2017 ante su eterno rival y así Gallardo “sobrevivió” a una de las crisis que sufrió en la dirección técnica del Millonario. Finalmente, por ganar 26 unidades de las últimas 30 posibles, quedó octavo en la lista de clasificaciones.

El siguiente capítulo fue similar: por la Libertadores 2018 que terminó ganando en la final histórica de Madrid ante Boca, River apartó la segunda edición de la Superliga Argentina de Fútbol y, cuando comenzó a competir de lleno en 2019, ya era tarde. El conjunto de Núñez reanudó la actividad local con tres partidos en el Monumental (vs. Defensa y Justicia, Unión y Patronato), de los que ninguno pudo ganar, por lo que también se retiró por la carrera al título a casi dos meses del cierre del torneo.

Pese al mal comienzo en la reanudación del 2019, el equipo de Gallardo logró ganarle a Racing en el Monumental por 2-0, compensó en lo anímico, futbolístico e hilvanó una serie de resultados que lo dejaron cuarto, a 12 unidades de la Academia, que se llevó la Superliga de la mano de Eduardo Coudet después de un cabeza a cabeza con el Defensa y Justicia de Sebastián Beccacece.

Y la historia más reciente es la herida que aún duele en Núñez: el subcampeonato de la Superliga 2019/20. Cuando el certamen arrancó, River estaba en los octavos de final de la Libertadores, que perdió agónicamente con Flamengo en Lima. Eliminó a Cruzeiro en octavos, a Cerro Porteño en cuartos y a Boca (el capítulo más reciente de los mano a mano Superclásicos) en la semifinal, pero no dio la talla en el compromiso definitivo y la Copa terminó siendo para el cuadro carioca.

River quedó libre de los torneos internacionales y se encontró con la Copa Argentina y la Superliga en la recta final. La primera se la ganó en Mendoza a Central Córdoba, pero nuevamente no pudo con la segunda.

A siete fechas del final, el Millonario consiguió establecerse en lo más alto de la tabla, sin tener que disputar otro certamen hasta su debut en la Libertadores 2020 (4 de marzo vs. Liga de Quito con la dura derrota por 3-0) entre las últimas dos jornadas.

Este año lo comenzó bien. Superó a Independiente, Godoy Cruz, Central Córdoba, Unión, Banfield y Estudiantes de La Plata, pero igualó con Defensa y Justicia y, si bien mantuvo la primera colocación, necesitaba ganar en la última fecha para que Gallardo pueda llevarse su primera Superliga.

El sábado 7 de marzo, River fue a Tucumán con la ilusión de sellar una fecha histórica para la gestión de Marcelo Gallardo, pero igualó con Atlético. Por el triunfo de Boca sobre Gimnasia La Plata, tuvo que conformarse con su tercer subcampeonato sobre seis torneos locales disputados.

River no logra levantar un trofeo de liga en suelo argentino desde el 18 de mayo de 2014, cuando lo consiguió de la mano de Ramón Díaz. Y si bien desde entonces ingresó en una de las rachas más ganadoras de su historia por la Libertadores, Sudamericana, Copa Argentina y demás competencias que lo ocuparon, ya son casi seis años sin obtener torneos locales.

La racha sin coronas locales cumplirá seis años el próximo 18 de mayo y, desde ese momento, será la segunda peor de la historia del club desde el profesionalismo. Vale recordar que entre 1957 y 1975 sucedió la más extensa, recordada como los "18 años sín títulos" y, por ahora, le sigue la que se dio en el lapso 2008-2014. Entre el Clausura 2008 (8 de junio de 2008) y el Torneo Final 2014 pasaron 5 años, 11 meses y 10 días, con el histórico descenso a la segunda división en 2011 en el medio.

Gallardo ya obtuvo cuatro torneos nacionales (Copa Argentina en tres ocasiones y una Supercopa Argentina), pero todavía no pudo sacarse las ganas con la liga. Nunca bajó del noveno puesto, pero sus mayores logros fueron los tres subcampeonatos en 2014, 2017 y 2020.

¿Logrará “Napoleón” llevarse una Superliga con River? Hasta ahora, no pudo sumar la estrella de la liga doméstica a los 11 títulos que consiguió como DT del Millonario, por lo que continúa siendo la cuenta pendiente.