Los prodigios de Portugal no brillaron y Cristiano sigue siendo irremplazable

PORTO -- Ésta debía ser la noche en la que la nueva estrella de Portugal, João Félix, diera sus primeros pasos camino a convertirse en el futbolista más importante de su país. El único problema es que Cristiano Ronaldo ciertamente no está listo para dar un paso al costado y cederle el lugar a su sucesor, quien quiera que sea.

Félix, prodigioso delantero de 19 años de Benfica, debutó con Portugal en el Estadio do Dragão de Oporto en la semifinal de la Liga de Naciones contra Suiza el miércoles, pero no tuvo un gran impacto antes de ser reemplazado por Gonçalo Guedes en el minuto 70. Cristiano, mientras tanto, dejó la cancha tras llevar a 88 su cuenta de goles internacionales con otro hat trick --el 53º que marca entre clubes y selección-- y conducir a Portugal a un triunfo por 3-1 y un lugar en la final de la Liga de Naciones contra Inglaterra u Holanda en el mismo estadio.

"Es un genio", dijo de Cristiano el DT de Portugal, Fernando Santos. "Hay pintores genios y escultores genios, pero él es un genio del fútbol. Simplemente un genio.

"Cuando un jugador convierte tres goles en un partido, por supuesto que marca la diferencia".

Los jóvenes pretendientes van y vienen en Portugal, pero Cristiano es la única constante. Es una gran noticia para el aquí y el ahora, pero, ¿qué sucederá cuando Portugal tenga que encontrar la manera de ganar sin él?

Tiene 34 años, pero contra Suiza mostró todos los atributos que lo convirtieron en una estrella mundial. Entregó goles, pases --su pase ciego a Félix en el primer tiempo fue especialmente llamativo-- y bicicletas. En un momento del primer tiempo vimos a Cristiano enviar al lateral derecho suizo Kevin Mbabu en la dirección contraria con un torbellino de magia con la pelota, y coronó la noche con un hat trick rematando al arco de Yann Sommer luego de otra bicicleta.

Éste fue el 10mo torneo internacional adornado por los goles de Cristiano, secuencia que se remonta a la Eurocopa 2004, cuando un Cristiano adolescente ayudó a Portugal a llegar a la final antes de caer ante Grecia.

Sus 88 goles lo dejan muy cerca de convertirse en el segundo futbolista de la historia --detrás del iraní Ali Daei-- en quebrar la barrera de los 100 goles en el fútbol internacional y, tras haber ganado su partido número 157 con Portugal contra Suiza, está a 27 de igualar el récord mundial de apariciones internacionales del egipcio Ahmed Hassan. Pocos se arriesgarían a apostar que Cristiano no alcanzará estas dos cifras antes de retirarse de Portugal, y, cuando sea que llegue ese momento, será una pesadilla para los portugueses.

¿Recuerdan a Eder, el hombre que anotó el gol ganador contra Francia en la final de la Euro 2016 en París? Ya no está en escena después de una temporada poco productiva en Rusia con Lokomotiv Moscow. Mientras tanto, Andre Silva no pasó el corte para el equipo de Santos en la Nations League a pensar de haber sido reservado como la respuesta a los problemas de anotaciones en la era de Portugal post-Cristiano después de una gran actuación en la Copa Confederaciones en 2017. El delantero de AC Milan, que pasó la última temporada en calidad de préstamo con Sevilla, puede recuperar su forma, pero no hay garantías.

Y después está Bernardo Silva. La asistencia del lateral de Manchester City para el segundo gol de Cristiano fue merecedora de la definición que siguió, y Bernardo podrá conformar una sociedad devastadora con Félix en los años venideros. El último se convertirá en una estrella – eso ha quedado claro con sus performances en Benfica esta temporada – pero esperar que pueda llenar cualquier vacío que deje Cristiano haría correr el riesgo de detener su desarrollo como un jugador deseoso de hacer su propio camino.

Cristiano es simplemente irremplazable, incluso aunque que el paso del tiempo se esté haciendo sentir.

Este no fue un hat-trick desaliñado en Porto. Todos los goles tuvieron una ejecución impecable y de clase.

El primero, un tiro libre desde 25 yardas, debería haber sido atajado por Sommer, pero fue potente, con el pie derecho de Cristiano enviando la pelota al ángulo que el arquero debería haber estado patrullando. El segundo, en el minuto 88, fue un tiro de derecha desde 12 yardas después de que Bernardo pasó la pelota por atrás de la línea, dejando que Cristiano sobrepase a Sommer por abajo en el poste más cercano. Y en el tercero, después de que Guedes lo liberó, vio a Cristiano ir directo al arco antes de cortar por adentro y patear más allá de Sommer hacia el ángulo.

"Ellos contaron con Cristiano, quien marcó la diferencia", dijo el entrenador de Suiza, Vladimir Petkovic. "Tuvo cuatro tiros y anotó tres goles. Perdimos porque el astro de Portugal mostró sus cualidades estelares”. Sin Cristiano, Portugal hubiese perdido este partido, y no estarían camino a la primera final de la Nations League en su propio país. Cuentan con jugadores muy talentosos alrededor de él, pero Cristiano es el hombre que eleva Portugal hasta alturas que de otra manera no serían capaces de alcanzar.

Va a llegar el momento en el que Bernardo, Félix y Andre Silva van a tener que hacerse cargo de las esperanzas de la nación, pero en este momento, Cristiano seguirá haciéndolos esperar hasta que les llegue la hora de aceptar esa dudosa distinción.