No aprendemos...

ESPN

Asumimos cosas. Damos muchas cuestiones por hecho. esta semana, con el arranque de la Champions League asomándose...lo volvimos a hacer.

Quiero pensar que toda persona que aparezca por estos lares y se tome la molestia de darle click a esta columna, lleva viendo un buen rato futbol. Difícilmente estaré platicando (me gusta pensar que eso hago con ustedes), con alguien que nunca había visto un juego, o con alguien que apenas está dando sus primeros pasos en este maravilloso mundo. Así que justo por eso, asumiendo que un nivel considerable de su tiempo ha sido dedicado a este deporte, puedo prácticamente afirmar que a todos nos ha pasado lo que pretendo escribir las siguientes líneas.

Asumimos cosas. Damos muchas cuestiones por hecho. Y claro que no me refiero solo a la vida, donde un rato de ocio nos basta para hacer castillos en el aire o dinamitamos situaciones del futuro que no han siquiera ocurrido...no, como trato de decírselo en cada columna que tengo la dicha de escribir, aquí sólo hablamos de futbol. Y estoy seguro que esta semana, con el arranque de la Champions League asomándose...lo volvimos a hacer.

Nos pasó (y perdón que me tome el atrevimiento de incluirlos conmigo), con el París Saint-Germain. No se sientan mal, créanme que no será la última vez que no pase. El deporte se encarga día a día de hacernos pensar que no tenemos idea alguna de lo que está pasando, pese a la cantidad de horas dedicadas a él. Pasamos del “tridente histórico” al “¿Cómo es posible que no puedan dar un pase bien?”, en cuestión de segundos. Con el mismo fervor que aseguramos que un equipos arrollará al otro, buscamos después donde escondernos porque lo que está pasando en la cancha no podría estar más alejado de la realidad.

Pretendo quedarme con el tema del PSG porque a final de cuentas con tanta incorporación se ha puesto en una delicada situación donde si gana todo, es porque “es lo mínimo que se esperaba de ellos” y si no ganan todo...pues ya mejor usted ponga el insulto que mejor le parezca. Pochettino sentirá alivio, aunque sea por unos breves segundos, antes de que se active la alegría si llega a levantar un trofeo importante... “un gran poder conlleva a una gran responsabilidad”, decía el Tío Ben, ¿no? Pues esa es la que le ha tocado al técnico argentino. Asumimos que arrollarían a cuanto rival tuvieran por delante, y ante el Brujas si nos quedamos con lo que pasó en 90 minutos, a los franceses les terminó saliendo barato el resultado. El tridente no pesó, atrás problemas defensivos que uno pensaba existirían producto de una descompensación por incluir tal poderío ofensivo, pero lo más preocupante, la casi nula generación ofensiva. Llevarle la pelota a los 3 que en teoría cambiarían todo, fue un suplicio para los parisinos.

Duelo que en la práctica, no se terminó pareciendo nada a lo que nos decía la “teoría”. La temporada es joven y habrá más oportunidades de corregir...pero también habrá más momentos de dudas. Así es esto, nos volveremos a ir de boca y otra vez veremos algo distinto a lo que nuestra mente proyectaba, así es la vida, así es el futbol.