España, contra la pared

ESPN

Ya no es sólo que unos extrañen a Messi y otros a Cristiano. La estafeta en Europa está claro que cambió de manos.

La mitad de los títulos repartidos por la UEFA a nivel de clubes en los últimos 20 años los ha ganado el futbol español. 9 Champions y 11 Europa League; 20 de los 40 títulos disputados en dos décadas fueron para los equipos de LaLiga.

En ese tiempo España preparó primero y consagró después a la mejor selección de la historia. Dos Euros al hilo y una Copa del Mundo en el medio lo avalan. Un dominio con puño de hierro.

El más cercano desde entonces, el futbol inglés, ganó entre ambos torneos 8 títulos.

Para confirmar su superioridad, o explicarla mejor, los dos equipos más importantes en España contaron, hasta hace muy poco, con los dos futbolistas más dominantes de la época. Lionel Messi con el Barça y Cristiano Ronaldo con el Madrid fueron determinantes para tanta diferencia.

Pero ni el argentino ni el portugués juegan más en LaLiga y sus ausencias son sólo una más de las explicaciones al cambio en el orden reciente del futbol europeo.

La selección española por fin asomó cabeza en la última Eurocopa, porque la anterior a esa había terminado en octavos. Misma instancia en la que acabó el Mundial de 2018 y una que ni siquiera alcanzó en el de Brasil 2014.

En las últimas tres ediciones de la Champions League, sólo dos equipos españoles se metieron a semifinales. El Barcelona hace tres años y el Real Madrid el año pasado.

Y la pérdida de protagonismo del futbol español está ahora ante un precipicio al que no quiere asomarse. En la actual Copa de Campeones participan 5 equipos de LaLiga. Cuatro de esos cinco clubes deberán jugarse el pase a octavos de final en la última fecha de la fase de grupos.

Sólo el Real Madrid está clasificado. Barcelona, Atlético y Sevilla deberán de ganar de visita en la última jornada para poder avanzar. Y el Villarreal necesita no perder en Bérgamo contra el Atalanta para seguir en el torneo.

Ya no se trata sólo de la crisis del Barça y de sus problemas económicos. Ya no es sólo que unos extrañen a Messi y otros a Cristiano. La estafeta en Europa está claro que cambió de manos. El Madrid se puede quedar solo contra el mundo y dejar a España, contra la pared.