Argentina se sacó una mochila de plomo

AP

PORTO ALEGRE (Enviado especial) -- Desahogo. Alivio. Calma. Argentina cumplió los deberes: le ganó a Qatar y se metió en los cuartos de final de la Copa América.

Al igual que hace un año en San Petersburgo, la Selección se sacó de encima la tremenda presión que significaba la chance latente de despedirse en primera ronda. Esta vez no hizo falta una aparición heroica como la de Marcos Rojo en el final del partido ante Nigeria. En apenas 3 minutos y medio, Lautaro Martínez consiguió el gol de la tranquilidad.

Ya en ventaja, Paredes, Lo Celso y De Paul pudieron ocuparse más de tocar que de marcar y los de arriba generaron más chances que en los dos partidos anteriores juntos. Atrás se repitieron algunos problemas a solucionar de cara al tramo decisivo del certamen.

La Albiceste fue dominadora de principio a fin y solo por su ineficacia ofensiva tuvo que esperar hasta el cierre para liquidar la historia. El equipo que todavía tiene bastante por mejorar cuenta con una certeza: su mejor versión la tuvo con Messi, Agüero y Lautaro de punta. Por eso, a partir de ahora se armará de adelante hacia atrás.

Primer objetivo cumplido. Al equipo de Scaloni solo le servía la victoria y enfrente aparecía el campeón de la Copa de Asia, un conjunto a priori peligroso que también se jugaba su chance de avanzar. Sin embargo, los del español Félix Sánchez solo cumplieron el rol de partenaire. Se mostraron inocentes y casi inofensivos.

El desarrollo del encuentro permitió que Foyth, Acuña y Dybala tuvieran sus primeros minutos en el torneo. Y que el resto sumara confianza justo en un momento en que las críticas aumentaban.

En un proceso de renovación y con un técnico interino confirmado hasta la Copa, Argentina llegó a Brasil con un Salvador (Messi) y sin un Belo Horizonte a la vista. Sufrió, pero llegó a Porto Alegre con la clasificación a 4tos. Se verá si realmente empieza un nuevo torneo para Argentina en Río de Janeiro.