Barcelona y la cesión del 10% de los derechos de LaLiga: límite 24 horas

Con estas maniobras el objetivo es ganar tiempo y dotar de mayor músculo financiero al Barcelona para poder reconstruir el proyecto deportivo

Al FC Barcelona le quedan apenas 24 horas para firmar la cesión del 10% de los derechos televisivos de LaLiga y cerrar sin pérdidas el ejercicio 2021-22, algo absolutamente necesario para no ver comprometido aún más su futuro a corto y medio plazo.

Según diversos medios, será el fondo americano Sixth Street el que permita al club salvar las cuentas sobre la bocina, al pagar poco más de 200 millones de euros por los derechos de televisión de LaLiga para los próximos 25 años.

De concretarse esta operación, que debe hacerse oficial entre hoy y este jueves, el Barcelona podría cuadrar las cuentas de esta temporada, que hasta la fecha arrojan unas pérdidas de 161 millones de euros.

La entidad azulgrana ha incumplido sus objetivos en cuanto a ingresos comerciales, deportivos, de taquilla y de televisión con la eliminación en la fase de grupos de la Champions League, el recorte de la masa salarial de la plantilla y la venta de Barça Studios, entre otros.

Por eso, y ante un evidente incumplimiento presupuestario, solicitó permiso en la última asamblea extraordinaria de compromisarios, para poder activar dos palancas económicas que, según su presidente, Joan Laporta, deberían reportar, como mínimo, 600 millones de euros a las arcas del FC Barcelona.

La primera de esas palancas era la cesión de hasta el 25% de los derechos de televisión de LaLiga. Sin embargo, el club ha decidido reducir inicialmente esa cesión al 10%, lo que supondrá renunciar a 16 o 17 millones por temporada.

De esto modo, y una vez salvadas las cuentas, aún tendrá margen y tiempo para negociar la cesión del otro 15%, a partir de este verano.

La segunda palanca económica es la venta de hasta el 49,9% de Barça Licensing & Marketing (BLM), la sociedad que gestiona las tiendas del club, la venta online y a mayoristas y los productos bajo licencia. Esta segunda operación, dada su mayor complejidad, no se activará hasta la próxima temporada.

Con estas dos maniobras el objetivo es ganar tiempo y dotar de mayor músculo financiero al Barcelona para poder reconstruir el proyecto deportivo mientras se ejecuta el Espai Barça.