La fórmula Morata-Diego Costa no funciona en el Atlético

Nadie podía imaginar, cuando el Atlético de Madrid venció por 7-3 en pretemporada al Real Madrid, que llegados a la jornada ocho de Liga, el club rojiblanco sólo contabilizaría siete goles a su favor.

En dos meses de competición, los del Diego “Cholo” Simeone no han podido marcar más de los que anotaron aquella noche en Nueva Jersey, y eso a pesar de que el técnico argentino ha apostado sin tapujos por el tridente más explosivo que puede haber tenido el Atlético de Madrid en su historia: Joao Félix, Álvaro Morata y Diego Costa.

Con el joven portugués en pleno periodo de adaptación —es el jugador más cambiado de la plantilla hasta el momento—, el peso de demostrar su veteranía y sus dotes goleadores debería haber recaído sobre Morata y Costa. Los dos internacionales españoles llevan años peleándose el puesto de delantero centro titular en La Roja, por lo que la idea de Simeone de juntarlos en el Wanda parecía a priori una forma excelente de utilizar sus grandes cualidades de manera conjunta y complementaria, dotando así al equipo colchonero de una gran dinamita.

Pero de momento, no se ha visto nada de eso.

Ambos delanteros han marcado un gol cada uno en lo que va de Liga, mientras que Vitolo o Joao Félix han marcado dos por cabeza. Thomas Partey cierra la corta lista de anotadores rojibalncos en ocho jornadas. Pero es que, además, el entendimiento sobre el campo entre Morata y Costa ha dejado bastante qué desear.

El partido ante el Valladolid la semana pasada es quizás el mejor ejemplo de esto. Los dos delanteros parecían faltos de compenetración, marrando combinaciones bastante sencillas, e incluso llegando a estorbarse.

Ninguno de los dos realizó un solo remate entre los tres palos en todo el encuentro, y tuvo que ser Ángel Correa, que entró en el segundo tiempo, quien disparara por primera vez contra el marco de Masip en el minuto 82. Su disparo pegó en la madera, por lo que el resultado final fue un 0-0 como el de la semana anterior en el Derbi ante el Real Madrid. La inoperancia ofensiva empieza a pesar y a preocupar bastante en un equipo que este año invirtió cerca de 200 millones de euros en reflotar su plantilla a base de talonario.

Simeone tiene mucho trabajo por delante para compenetrar a sus dos delanteros centros. Es su apuesta personal y está convencido que pueden dar mucho juntos, sobre todo porque ambos son futbolistas con arrojo, de los que muerden y trabajan por el equipo.

Pero la realidad es evidente y ante el buen momento de hombres como Vitolo o el propio Correa, cuando sale del banquillo, quizás el técnico argentino debe replantearse su modelo. El Atlético de Madrid no puede pasarse el año marcando tan pocos goles.