Presidente de Sevilla, aliviado porque no hubo contagios en la reunión de los argentinos

El presidente del Sevilla español, José Castro, admitió que respiró cuando los jugadores que cometieron el "error" de romper el protocolo por la COVID-19, con un almuerzo familiar con más de diez personas, dieron negativo en los test y afirmó que "lo realmente importante" es que pidieron disculpas y no pasó nada.

"Sin duda, respiré. Ellos cometieron un error, lo han reconocido, y lo importante es que pidieron perdón públicamente y están metidos de lleno con el resto de jugadores", dijo este miércoles el dirigente sevillista sobre la comida celebrada el 23 de mayo por el holandés Luuk de Jong y los argentinos Éver Banega, Lucas Ocampos y Franco Vázquez.

En una rueda de prensa telemática, en la que tuvo un recuerdo a los fallecidos por coronavirus y sus familias y a los "héroes" de muchos colectivos que en este periodo han trabajado a favor de la sociedad, no desveló si habrá "sanción o no" para estos futbolistas por ese incumplimiento al pertenecer al ámbito "interior" del club.

"Todos cometemos errores y, sin duda, eso fue un error reconocido por ellos, pero gracias a Dios no hay ningún tipo de sanción por LaLiga, porque no está ni siquiera incluido en el protocolo", según Castro, que añadió que la patronal de los clubes "sabe, conoce y ha vivido desde el primer momento que el Sevilla ha sido totalmente escrupuloso" con el cumplimiento del protocolo de seguridad.

Reconoció que le "sorprendió" cuando vio esa reunión de cuatro de sus jugadores con doce personas, al publicar una imagen de ella alguno de sus familiares en las redes sociales, y resaltó que esa foto se quitó "inmediatamente", ya que no puede "entender eso".

Para Castro, "la gente puede equivocarse, no voy a decir más que se equivocaron", si bien puntualizó que "es verdad que estaban con su familia", aunque excedían "el número" de personas permitido, y que "si, en vez del sábado, lo hacen el lunes", cuando Sevilla pasó a la fase 2 del confinamiento, "ya podrían haber estado quince".

"Gracias a Dios no ha ocurrido nada; ellos han pedido perdón. Creo que eso es lo verdaderamente importante, que ya están incorporados y que, desde luego, no lo cometerán más, ni ellos ni otros, porque saben lo que nos estamos jugando", recalcó.