La rueda debe girar

ESPN

La rueda se estancó con el virus y vuelve a girar lentamente, sin público en los estadios y con un rebrote a la vuelta de la esquina. Otro párate y perdemos todos

“El éxito hace que hasta el necio parezca sabio”, H.G. Bohn.

Muchas opiniones se dieron al respecto de los comentarios de Toni Kroos sobre el abuso hacia los jugadores por la cantidad de compromisos actuales, tanto para sus clubes como selecciones.

Es cierto que se suman cada vez más obligaciones y al mismo tiempo no olvidemos que estuvieron cinco meses parados por la pandemia cobrando sus sueldos. Algunos equipos pagaron menos, otros siguen con deudas hacia el plantel, pero la figura del Real Madrid siguió cobrando.

Al final jugó la fecha FIFA, fue parte del 0-6 contra España y regresa a Madrid para prepararse para LaLiga. Todo sigue igual. Si piensa que es un abuso jugar partidos extras con sus selecciones, viajando en un tren aéreo por las praderas y los Alpes, ¿qué pensarán las enfermeras y enfermeros sobre un abuso laboral? Ni me imagino cuál sería su comentario si fuese uruguayo, quien desde Europa tendría que viajar a Montevideo y de ahí a La Paz en Bolivia (Cuando le toque) para jugar y luego hacer el mismo recorrido de vuelta, ¡ni hablar de las conexiones!

Los clubes, ligas y asociaciones necesitan recuperar dinero perdido. LaLiga necesita 700 millones de dólares para cubrir sueldos, la Serie A aún más. Las empresas de medios tienen que vender a patrocinadores que quieren comercializar sus productos para que la rueda siga girando. Una rueda que se estancó con el virus y que vuelve a girar lentamente, sin público en los estadios y con un rebrote a la vuelta de la esquina.

Otro párate y perdemos todos, inclusive el simpatizante que no pueda disfrutar del espectáculo deportivo. Jugadores que se contagian, se lesionan y hasta Sergio Ramos está tan cansado que ya ni fuerza tiene para patear penales. El mundo cambia y el fútbol, el deporte, no puede esquivar el momento que vivimos.

El esfuerzo es de todos, incluyendo a Toni Kroos a quien se le criticó por hablar poco y ahora que habla le dan con todo. Quizás lo mejor fuera que se quedara callado en su intimidad hermética. Todos queremos que se termine esta pesadilla del virus, mientras tanto, quizás, tendrían que seguir sacrificando jugando un poco más al fútbol.