El mundo necesita más Casemiros

Son otros los que tendrían que recibir más halagos, más aplausos, más reconocimientos

Estoy convencido de que es así. Entiendo perfectamente que la vida actual regala los reflectores a otros. Que sin problemas le entrega todas las portadas y los escenarios importantes a los que venden camisetas, a los que generan likes, a los que les gusta gritar una y otra vez sus logros… lo sé. No soy un cerrado que desconoce lo fácil que es alabar lo superficial. Pero son otros los que tendrían que recibir más halagos, más aplausos, más reconocimientos.

Este fin de semana, como se ha vuelto una costumbre, volvió a aparecer el volante brasileño para salvar a los merengues con un gol. Celebro que el mundo se digne a voltear a ver a un tipo que es regular, competitivo, que no suele perderse partidos y que da la cara en los momentos importantes. Han sido los goles los que han hecho que se magnifique su relevancia en el equipo de Zidane, pero el lugar que se ha ganado en el 11 durante los últimos años lo obtuvo con hechos que no muchos suelen siquiera identificar.

A partir del 24 de febrero se estrena a nivel mundial la serie de ESPN Originals, llamada “Galácticos”, que nos muestra una visión desde adentro de lo que fue una época llena de lujos y excesos para el Real Madrid, pero no necesariamente de triunfos y de títulos. Viendo los previos, no puedo dejar de emocionarme, cada que veo a Makélélé. Jugador que no vendía tantas camisetas en su momento, que no era tan vistoso, pero cuya partida fue definitiva para que el equipo que venía de ganar 2 Ligas y 1 Champions en 3 años, no volviera a ganar nada hasta que se fue Florentino Pérez. Beckham vendía más, pero el equipo requería más del francés. Pasa tantas veces en la vida: el brillo llama, aturde, embrutece, y el juicio se pierde. Lo útil, lo fundamental muchas veces no se aprecia, hasta que se deja ir.

Florentino volvería años más tarde, pero en esta ocasión aprendió la lección. Estoy seguro que no exagero cuando digo que no hay jugador más importante para los merengues en la actualidad, que Casemiro. Llevo años sabiéndolo. El tipo no tiene sustituto. No hay otro jugador en toda la plantilla que pueda cumplir con sus características. Es cierto, es un equipo descompensando, mal armado, mal planeado, pero en su posición en particular, no hay otro. El Madrid vive y sobrevive, en la medida que Carlos Casemiro pueda estar en la cancha.

A casi un año de estar encerrado, a casi un año de que el mundo cambió, estoy más convencido que nunca de que necesitamos más Casemiros. Mi inocencia juvenil (infantil todavía podría decir), me hacía emocionar cada que los Galácticos anunciaban una nueva llegada. La sobrepoblación de jugadores ofensivos me generaba ilusión, pero era inmaduro, no sabía valorar lo importante. Hoy, cerca de los 33 años (los cumplo el mismo día que el Madrid cumplirá 119), he aprendido a apreciar lo que realmente importa. Y aquí me quiero salir del tema futbolístico: Entiendo que en la cancha siempre serán necesarios los goles, los jugadores desequilibrantes, no soy un iluso. Pero entiendo que en la vida no todo es brillo. No todo es, ‘mírenme, aquí estoy, apláudanme’. Esta vida no se entiende y no sobrevive sin los que hacen su trabajo de forma destacada y en silencio. Sin los que luchan y siempre están ahí, los que aparecen en los momentos cuando otros mejor se esconden.

Estoy convencido: el mundo necesita más Casemiros.