El Barça del pasado

ESPN

El equipo ha tenido momentos como el del Olímpico de Roma, o el de ayer ante el Granada que lo llevan a ser el Barça del pasado.

El Barcelona ha vuelto a desilusionar. Nada nuevo esta temporada. Tampoco una novedad en los últimos años donde sus escandalosas caídas han pesado mucho más que los éxitos que aún con eso ha sido capaz de alcanzar.

Su derrota ayer ante el Granada, la primera en casa en 27 partidos de historia en contra de loa nazaríes, privó al equipo de Koeman de llegar líder de LaLiga a las últimas 5 jornadas pero, sobre todo, lo dejó sin la posibilidad de depender de sí mismo para ganar el título.

El Barça volvió a fallar en un momento clave de temporada. Como le pasó en casa ante la Juventus cuando se jugó el liderato de grupo en la Champions, o como le sucedió hace unas semanas cuando fue la Di Stéfano con la idea de ponerse por delante del Real Madrid.

Son apenas 3 juegos en lo que va de este 2021 en los que el Barcelona no pudo ganar. Siete puntos cedidos de los 54 que se han disputado en lo que va de año. Las cuentas vistas así no deberían de ser tan malas, pero su efecto o consecuencia hoy, parece devastador.

En diciembre de 2009, cuando el Barça había superado al Atlante 3-1 en la semifinal del Mundial de Clubes y estaba por jugar la final que lo llevaría después a coronar un año perfecto, Xavi Hernández dejó en una entrevista con la agencia EFE una reflexión que ha marcado la historia del club: “No sólo el Barcelona es pesimista, sino el catalán es un poco así; tiende a dramatizar. Históricamente el Barcelona hubiese ganado más títulos si hubiésemos sido más positivos y más optimistas […] La cultura catalana es difícil de cambiar, pero en el club se puede cambiar. El convencimiento de ir a ganar el partido se tiene que tener,” contó aquella vez Xavi.

Lo de ayer seguramente no pasó por falta de optimismo. Al contrario, creo que ese llegó antes del juego y acabó jugándole en contra al equipo. Un exceso de confianza. Pero sí pasó que el Barça dejó de estar convencido de que podía ganar en la segunda parte. El Barcelona se sintió derrotado cuando el partido apenas se había empatado. Dramatizó demasiado Koeman. Tanto así que se fue expulsado. Y en medio del drama leyó tan mal las cosas que no entendió que empatar le valía para seguir controlando su destino.

El Barça ha construido una historia maravillosa en los últimos años, pero aún en lo que parece ser casi el final de la mejor época en la historia del club, el equipo ha tenido momentos como el del Olímpico de Roma, el de Anfield o el de ayer ante el Granada que lo llevan a ser el Barça del pasado.