A disfrutar...

Le arrancaron al Barcelona sus cimientos, ahora toca reconstruir pieza por pieza... Se fue la época de esplendor y vienen momentos complicados

Porque nunca sabes cuándo se va a acabar. Porque de un momento a otro, eso extraordinario que ya se había vuelto normal, cotidiano y hasta esperado...se termina. O pregúntenle a los aficionados merengues que mientras todavía festejaban ganar la Champions, se enteraron que CR7 ya soñaba con otras tierras. Y eso que para ellos la pérdida no terminó siendo tan trágica.

En realidad quería medianamente amortiguar, preparar un poco el panorama porque saben perfectamente que a continuación viene el golpe. Certero, seco, contundente...tal como la realidad ha golpeado al Barcelona. Se sabía que la partida de Messi sería complicada, se sabía que vendría un interesante (por llamarlo de una forma amable), periodo de adaptación... pero la realidad dista muchísimo de lo que se ha visto en la cancha. Ya no hablemos de los problemas fuera de la misma. No diremos nada de las cuestiones de contabilidad que por supuesto han tenido mucho que ver con las distintas tomas de decisiones. Concentrémonos en lo que partido tras partido, trata de poner en juego el equipo de Koeman.

Sufriendo contra Granada, sufriendo contra el Cadiz. 3-0 que pudo ser mucho más castigo ante el Bayern, un técnico que sale a leer un comunicado donde parece alertar y justificar los inminentes tropiezos que aún no han llegado...es cierto que no parecían estar tomando las mejores decisiones los culés hace unos meses... pero este escenario luce mucho más catastrófico, mucho más preocupante de lo que se podía anticipar.

Sigo pensando que eso no es lo peor. Lo peor pacería ser lo lejana que parece la solución. Esa calma de la que siempre se habla cuando hay tormenta, parece estar todavía muy pero muy distante y sin fecha próxima de aparición. Al menos no llegará con un equipo que ha traicionado esa filosofía que le servía como brújula en momentos de tormenta. Si no siempre ganaba el Barcelona, al menos siempre buscaba el arco rival, tenía el balón, te asfixiaba y eventualmente encontraba la anotación. Incluso en la derrota, podía encontrar consuelo en que el estilo, la mentalidad y la idiosincrasia seguían intactos... no más. Este equipo puede jugar partidos sin tirar al arco, y este equipo puede pasarse 90 minutos tirando balones aéreos a un 9 que no hubiera ni entrado en convocatorias de anteriores plantillas. Se fue la época de esplendor... vienen momentos complicados.

Y por eso arrancaba estas líneas como una especie de reflexión. No una demasiado profunda, una que parece más a la que se llega con amigos a altas horas de la noche. Hay que valorar, hay que apreciar, porque de un momento a otro... todo se va. Hoy le queda a los blaugranas la esperanza de que una sacudida en el banquillo podría traer algún cambio... y no quiero ser aguafiestas, pero me parece que esto no será tan sencillo. Lo de Koeman ha sido sobre todo en las últimas semanas desastroso, es cierto...pero este camino de reconstrucción no termina con el remover una sola pieza. Le arrancaron al Barcelona sus cimientos... y ahora toca reconstruir pieza por pieza.