Koeman asume que está cerca su sentencia en el Barcelona: "Sé los rumores que hay, solo hay que ganar"

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Barcelona no pudo ante Cádiz y se conformó con empate (2:52)

El equipo Blaugrana terminó 0-0 ante Cádiz y Ronald Koeman salió expulsado con tarjeta roja sobre el cierre del encuentro. (2:52)

BARCELONA -- Joan Laporta espera al momento oportuno para determinar el despido de un Ronald Koeman que se sabe sentenciado y a la espera de que el presidente decida el nombre de su relevo, detalle nada menor atendiendo a que quien ocupe el puesto será su apuesta personal, como lo fueran Rijkaard en 2003 y Guardiola en 2008, y que si algo tuvo muy claro durante su primera etapa en la presidencia del Barcelona (2003-2010) fue la determinación con que apoyó a sus entrenadores.

Koeman, leyenda viva del barcelonismo y a quien Laporta guarda un aprecio especial por lo que significó durante su etapa como futbolista azulgrana (a pesar de su alejamiento actual), dirigirá este domingo al equipo frente al Levante (desde la grada) y se contempla posible que se siente en el banquillo del Estadio da Luz el miércoles siguiente para enfrentar al Benfica en una segunda jornada de Champions que ya tiene el sabor de determinante en la suerte del Barça en Europa... Pero a partir de entonces ya se descontarán sin miramientos los días hasta sentenciar su suerte.

"No puedo decir mucho de este tema porque hace tiempo que no leo la prensa... Sé, claro, los rumores que hay pero lo único que tenemos que hacer es ganar partidos”, cortó en la sala de prensa el técnico, consciente de que es algo con lo que debe convivir. "Hay rumores, nombres... Ese es vuestro trabajo (de los periodistas). Pero yo no voy a perder energía en cosas que no puedo controlar y me centro en lo que sí puedo controlar".

Se establece el parón de selecciones como momento idóneo para dar el paso suponiéndose que para entonces el presidente, apoyado por sus más directos colaboradores, tenga claro el nombre de un sustituto que se sitúa entre Xavi Hernández y Robert Martínez como máximos candidatos aunque entre la directiva se hayan deslizado más nombres, no demasiados, como aspirantes con cierto ascendente en el Camp Nou.

En las últimas horas apareció el de Óscar García, ex técnico del fútbol base y hoy al frente del Reims, seguidor incondicional, como Xavi, de la teoría cruyffista y bien visto por parte de la directiva, tal como son Erik Ten Hag, actualmente dirigiendo al Ajax Amsterdam, o Peter Bosz, DT del Olympique Lyon. Los tres, como Robert Martínez, mantienen una relación muy cercana con Jordi Cruyff, cuya opinión es muy tenida en cuenta por un Laporta que, se reconoce en el club, ya no se muestra tan reticente a la elección de Xavi, entendiendo que el técnico catalán rebajaría sus pretensiones no solo económicas sino, más aún, su exigencia de aterrizar en el Camp Nou con mando absoluto en la parcela deportiva y acompañado de un amplio equipo de colaboradores.

SOLEDAD O SENTENCIA
El club deberá hacer frente a un finiquito superior a los 15 millones de dólares para despedir a Koeman, y ayudantes, y a ello sumar el salario del nuevo entrenador (y colaboradores), lo que supone un quebradero de cabeza a la vista de la situación financiera actual. El vicepresidente Eduard Romeu aseguró que cesar al holandés no era un problema... Pero no dijo nada de la inversión necesaria para sustituirlo. Y más teniendo en cuenta que Laporta tiene decidido que quien llegue no será un entrenador puente, sino uno con proyecto de futuro claro.

Un proyecto en el que mantiene esperanza de dirigir el actual técnico, que rebajó en cierta medida su tono al referirse a Laporta, reconociendo que durante el viaje de vuelta desde Cádiz "estuvimos hablando del partido, nada más" y solventando, para evitar nuevos incendios (se supone) que el presidente "es el hombre más importante del club y claro que puede hablar y opinar", algo en lo que no quiere seguir incidiendo.

Mucho se ha hablado y escrito en las últimas horas sobre la posición de soledad del entrenador a partir de las declaraciones de Sergi Roberto y Gerard Piqué en las que se apartaron de sus postulados, coincidiendo ambos, contra su opinión, de que el Barça no está en condiciones de pelear por los títulos.

Se pensaría, por lógica, que el vestuario no está con él aunque en primera persona dejó claro que no es así y que, incluso, las opiniones son coincidentes. "Cada jugador y entrenador quiere ganar partidos y títulos. No hay diferencia en este tema y lo he hablado con los jugadores" solventó Koeman, sin darse por aludido, en ningún caso, de su posición de extrema debilidad.

La sentencia en las oficinas del Camp Nou se da por hecha aunque nadie se atreve a establecer esa fecha definitiva. Incluso hay quien, con total discreción, apunta a la posibilidad de un renacer improbable pero no imposible... Y que, de hecho, ya se produjo la pasada temporada cuando el equipo pasó de la más absoluta de las miserias a ganar la Copa del Rey con una brillantez exquisita y a pelear por la Liga hasta el desplome final.

Si el Barça es capaz de sobrevivir los próximos dos partidos y da un golpe de efecto en el Wanda Metropolitano frente al Atlético de Madrid, ¿quién será el valiente que despida a Koeman?