Querido Tecatito: 'Corona' tu carrera

ESPN

Tu sobrado talento te alcanza para ser contratado por un equipo que actualmente pelea por el título de liga en España.

Diferente. Siempre has sido así, Jesús. Me acuerdo cuando el 7 de agosto de 2010, Víctor Manuel Vucetich te debutó con Rayados. Con sólo 17 años presumiste tu talento, y en menos de tres años de carrera en primera división, saltaste a Europa con tu habilidoso fútbol como trampolín.

Hoy tu juego cuesta millones de euros, y el Sevilla los pagó porque lo vales. Y es que existen pocos jugadores de “nivel top” con tus características. A pesar de tener 29 años, sigues siendo rápido, técnico y atrevido; sabes jugar por ambos lados de la cancha, te adaptas a diferentes posiciones (incluyendo labores defensivas), y además te llevas bien con el gol.

El único “pero” que has tenido en tu carrera se llama “inconsistencia”. De dar un partidazo en Champions con el Porto, también has desaparecido en juegos de liga, contra rivales de “medio pelo”. Y sobre tus presentaciones con Selección Mexicana, mejor no hablemos porque, basándonos en tu capacidad, sueles quedarnos a deber.

Eso sí: nadie te ha regalado nada. Tu sobrado talento te alcanza para ser contratado por un equipo que actualmente pelea por el título de liga en España, y eso merece una ovación de pie.

“Estábamos ansiosos. Llevábamos más de un año queriendo que llegara este momento. Estoy muy feliz, ya necesitaba un cambio de aires”, fueron tus primeras palabras como jugador del Sevilla. Tu emoción se nota tras pisar el césped del mítico estadio Ramón Sánchez Pizjuán en tu presentación, y espero que ese sentimiento te dure los tres años de contrato que firmaste, para ver tu mejor versión.

Como siempre, competir por un puesto titular no será sencillo; sobra talento en ese plantel. Sin embargo tienes dos grandes ventajas: tu pasaporte comunitario y, sobre todo, tu fútbol.

Si se alinean los astros del juego, es probable que debutes en el derbi copero de este sábado en el Benito Villamarín, pero independientemente de cuándo te estrenes, mi única petición es y será, que corones tu ya exitosa carrera en el viejo continente. ¿Cómo? con regularidad, papá.

¡Rómpela, Jesús!