Los fanáticos de PSG quieren que Neymar, Mbappé, Icardi y Di María jueguen juntos. ¿Podrán funcionar dentro de la cancha al mismo tiempo?

Thomas Tuchel no se molestó en intentar esconder su frustración. Después de todo, ya había preparado su respuesta y su descargo. Sólo estaba esperando que le hicieran la pregunta.

Cuando le preguntaron acerca de la posibilidad de ver a los "Cuatro Fantásticos” de PSG -- Neymar, Kylian Mbappé, Mauro Icardi y Ángel Di María -- jugando juntos nuevamente, después de su empate 3-3 con Mónaco en el Parc des Princes el domingo, Tuchel estaba listo. "Después de superar a Saint-Etienne 4-0 y 6-1, todos dijeron, "¡ha encontrado la estructura, los cuatro fantásticos! ¡Lo ha resuelto!". Yo nunca dije eso. Ahora empatamos con Mónaco con un 4-4-2, ¿y ahora que hacemos? Siempre dije que el problema no se basaba en la estructura sino en la manera en la que jugamos".

Hacía tiempo que los medios no veían a Tuchel sin su habitual tranquilidad para hablar, aunque tenía razón, por supuesto. Nunca dijo que la fórmula ganadora para PSG era hacer jugar a sus cuatro súper estrellas juntas en la cancha al mismo tiempo. El debate alrededor de los Cuatro Fantásticos , su compatibilidad, su química, el equilibrio del equipo con todos ellos en la cancha, ha tenido lugar a lo largo de toda la temporada, y puede que siga así hasta (al menos) el choque de los parisinos con Borussia Dortmund en los octavos de la Champions League dentro de un mes.

Cuando Tuchel los hizo jugar juntos por primera vez, contra Real Madrid en el Bernabéu en noviembre, el entusiasmo duró 20 minutos. Jugaron con una formación 4-2-3-1, con Icardi solo adelante y Di María, Neymar y Mbappé detrás de él, y en realidad no funcionó. Pero en ese momento, sin embargo, Neymar volvía de una lesión, así como también Mbappé, y quizá fue el partido equivocado en las circunstancias erróneas para intentarlo. Fue mucho más concluyente de visitantes ante Saint-Etienne en la Ligue 1, justo antes de Navidad, con Mbappé e Icardi adelante en un 4-4-2 con Neymar por la izquierda y Di María por la derecha. PSG ganó 4-0.

El último partido también fue notablemente la primera vez que los pudimos ver a todos juntos adelante desde el inicio y en esta formación, fueron brillantes. Mbappé convirtió dos goles, Neymar asistió dos y marcó uno e Icardi también hizo su aporte. También hubo mucho movimiento sin la pelota, el cuarteto enlazó bien y su entendimiento fue evidente. Lo volvieron a hacer incluso mejor unas semanas más tarde contra los mismos rivales en la League Cup, ganando por 6-1.

Parecía que el sueño de los "Cuatro Fantásticos" había cobrado vida, jugando juntos de manera regular. Para Tuchel, sin embargo, fue un giro en U después del partido contra Real Madrid, no estuvo interesado. "No es posible (hacerlos jugar juntos)", dijo después del empate 2-2 en el que los campeones franceses dieron pelea con dos goles en los últimos 10 minutos. "Pregúntenles a Marco Verratti o Marquinhos si para ellos fue interesante ser los únicos dos en el mediocampo. Para mí, no hay un equilibrio adecuado en este nivel”.

¿Qué fue lo que hizo cambiar de opinión a Tuchel? Una semana después del viaje a Madrid, tuvo una charla con su escuadrón. Fue una reunión general de todo el equipo en la que Tuchel explicó que sin más compromiso defensivo y más esfuerzo de la delantera, no los iba a poder hacer jugar juntos, a lo cual los jugadores que quieren esta formación – sobre todo Neymar – le respondieron que estaban listos para hacer un verdadero cambio. El brasileño volvió a expresar su sensación a Tuchel y a sus compañeros después del partido del domingo diciendo que él creía que PSG podía jugar y ganar con los "Cuatro Fantásticos" como titulares.

El partido del domingo vs. Mónaco fue la primera gran prueba, para ver si en un partido importante los cuatro, con una formación 4-4-2 (o en su versión con mayor ataque, 4-2-4) era viable. Naturalmente, la conclusión todavía no se ha definido. Tal como lo dijo Marco Verratti, PSG cuenta con cuatro de los diez mejores jugadores del mundo en su plantel en este momento. Y por supuesto que siempre crearán muchas chances, marcarán muchos goles y serán difíciles de defender en su contra si tienen a Neymar, Di María, Icardi y Mbappé en la cancha.

Defensivamente, sigue siendo un problema. Contra Mónaco, PSG estuvo demasiado abierto y su defensa se vio demasiado expuesta. Concedieron demasiadas chances y demasiados tiros – el gol de Neymar en el tercer minuto se convirtió en una ventaja de 2-1 para Mónaco en los primeros 13 minutos -- y Tuchel no estaba contento. En privado, lamentó la falta de presión sobre la pelota en el frente y en el mediocampo.

Quizá, la clave para Tuchel sea en el mediocampo y deba tratar de encontrar la combinación adecuada de jugadores para respaldar al cuarteto all-star. ¿Marquinhos y Verratti? ¿Idrissa Gueye y Verratti? ¿Gueye y Marquinhos? ¿Leandro Paredes tal vez? Contra Mónaco, el dúo compuesto por Verratti y Gueye mostró sus limitaciones. Ninguno de ellos es un mediocampista de contención natural. Para proteger el fondo de cuatro de París, Tuchel necesita un jugador que se quede abajo y se plante en frente de la defensa. En su primer encuentro con Saint-Etienne, Marquinhos y Paredes fueron dos mediocampistas defensivos, y sin dudas tienen un perfil más defensivo que Verratti y Gueye. El mejor equilibrio de la disciplina defensiva y el armado de jugadas quizá se dé con Verratti y Marquinhos, pero independientemente de quién termine jugando, van a necesitar ayuda del frente de cuatro hacia atrás.

Tuchel nunca ha sido de los entrenadores más inconformistas, pero con PSG esta temporada, ha sido notablemente audaz en sus estrategias. Tal vez, como ya lo ha dicho, porque quiere tanto a Neymar, Mbappé, Icardi y Di María que se le hace difícil dejar afuera a uno de ellos en los partidos importantes. Sin mencionar lo tentador que suena el hecho de que puedan ganar un partido juntos casi de la nada. También sabe, de todas maneras, que necesita ganar esta temporada y que hacer jugar de titulares a los cuatro contra un equipo top que pueda a llegar a dejar al descubierto sus debilidades en el contrataque puede ser demasiado peligroso.

¿Será que la condena de Tuchel termine siendo su osadía de hacer jugar al cuarteto fantástico? ¿O será que terminará sacrificando a una de sus superestrellas para convertirse en un equipo más sólido, pero menos aventurero? Quizá pueda ir por una mezcla de las dos estrategias con una formación 4-3-3 más segura, usando el cuarteto como grupo más adelante en los partidos como un cambio de impacto o un Plan B en un partido que necesiten ganar a toda costa. Independiente de lo que decida hacer, no creo que este debate se deje de escuchar por un buen tiempo.