Llegada de Maurizio Sarri puede causar un terremoto en Juventus

La semana pasada estuvo llena de movimiento en Londres y en Turín, y parece que el agente de Maurizio Sarri ha conseguido su objetivo. El técnico del Chelsea quería poner punto y final a su relación con el club de Londres para volver a Italia, por lo que cuando la opción de agarrar el testigo de Massimiliano Allegri en la Juventus apareció en el horizonte, no se lo pensó dos veces.

Es cierto que el técnico de 60 años tiene unos lazos muy fuertes con el Napoli, equipo del cual era hincha confeso de pequeño y al cual entrenó los últimos tres años antes de emprender la aventura inglesa. Pero, la oportunidad de entrenar a uno de los mejores equipos del mundo y a uno de los mejores jugadores del planeta sólo pasa una vez en la vida, por lo que Sarri y su agente han movido los hilos para que el Chelsea les abriera la puerta tras haber ganado la Europa League y haber dejado a club londinense clasificado a la Champions League del año que viene, y han logrado su objetivo.

Se espera que el anuncio de la llegada al club bianconero del técnico para las próximas tres temporadas se haga en los próximos días, pero no será hasta dentro de unas semanas cuando los cambios empiecen a notarse en la Juventus tras el aterrizaje de Sarri.

El italiano es un convencido del fútbol de posesión y de ataque que poco tiene que ver con el fútbol que promovía Allegri en la Juve. Al ya extécnico turinés le encantaba la metalurgia, blindar a su metrónomo (Andrea Pirlo, primero, Miralem Pjanic, después) con jugadores de un corte más físico --llámese Pogba, Vidal, Matuidi, Khedira o Emre Can-- que, aunque no estén exentos de calidad, sepan destruir antes que construir.

Sarri, por su parte, busca siempre jugadores que busquen asociarse en el medio, pues es en la sala de máquinas donde se cuece gran parte de su eléctrico fútbol. Bautizado en Inglaterra como “Sarri-ball”, su estilo caló hondo en los primeros meses de la temporada que recién concluye, en los que el Chelsea parecía un serio candidato a luchar por la Premier League con el Manchester City de Pep Guardiola.

Con el pasar de los meses el equipo se fue apagando, pero Sarri nunca claudicó en sus ideas. Al final, la victoria en la Europa League y la clasificación a la Champions League dejó un gran sabor de boca en el club de Stamford Bridge, más allá del drástico cambio de estilo al que sometió al equipo.

Con su llegada a la Juventus el equipo, que ha ganado los últimos ocho Scudettos, seguramente sufrirá grandes cambios. El primero, según apuntan en Inglaterra, podría ser la llegada del jugador fetiche de Maurizio Sarri: Jorginho. El mediocentro internacional italiano ha sido titular indiscutible en el Chelsea a pesar de que en varias fases del campeonato llegó a ser seriamente cuestionado por su fragilidad física y táctica.

Sarri movió a un ídolo de la afición como N’Golo Kanté al interior para acomodar a Jorginho en el eje del mediocampo, y al final la apuesta le salió bien --como ya había ocurrido en el Napoli. Sin embargo, con la salida del italiano del club Blue y la posible llegada de técnicos como Frank Lampard o incluso el propio Allegri, está por verse si el centrocampista nacido en brasil tendrá cabida en el Chelsea.

Esta operación queda a expensas de que el Cheslea reciba el indulto por parte del Tribunal de Arbitraje para poder fichar este verano, porque de otra manera no dejaría salir a un jugador tan importante en la plantilla sin tener la posibilidad de fichar un relevo de garantías. En todo caso, su fichaje por la Vecchia Signora confirmaría, casi con toda seguridad, la salida de Miralem Pjanic, que tiene una tentadora oferta del Paris Saint Germain.

Otro jugador de los preferidos de Sarri que tendrá una nueva oportunidad en la Juventus sería Gonzalo Higuaín. El argentino despuntó en el Napoli de Sarri antes de fichar como gran estrella de la Juventus en 2016, y el técnico transalpino no dudo en cambiar su cromo por el de Morata a mitad de temporada en cuanto tuvo la oportunidad de reunirse con el “Pipita”. Con Sarri lejos de Londres, el Chelsea ya ha confirmado a la Juve que no piensa hacer efectiva la cláusula de fichaje que negociaron en enero, por lo que el argentino deberá volver a Turín para hacer la pretemporada.

Sarri no ha contado al cien por cien con él en la Premier, un fútbol bastante más rápido que el de la Serie A, pero el técnico tiene mucha confianza en Higuaín, que podría volver para ocupar el puesto de un Mario Mandzukic que parece tener las horas contadas en el club bianconeri.

En similares circunstancias podrían encontrarse jugadores como Mateo Kovacic o Emerson, que también llegaron de la mano de Sarri al Chelsea, y ahora podrían seguirle hasta Turín. Además, habría que apuntar también los cambios necesarios en defensa que deberán acometer Sarri y su equipo en la Juventus.

A la retirada de Andrea Barzagli cabe sumarle el gusto que tiene el italiano por los defensas rápidos y con buena salida del balón, algo que no aflora de momento en una Vecchia Signora que ha vivido los últimos años muy tranquila replegada en la bravura defensiva de sus centrales, pero que no ha destacado por la destreza táctica de estos mismos.

Estamos hablando por lo tanto de una posible revolución en toda regla en un equipo que en los últimos años se ha movido con sigilo en el mercado, siguiendo una clara hoja de ruta que le ha ayudado a convertirse en uno de los grandes del continente (de nuevo), pero que a la vez le ha privado de poder dar el paso definitivo en la Champions League. Sarri llegaría para dar un nuevo impulso, imponiendo un estilo diferente, en el cual el club parece creer ciegamente. De ahí su insistencia hasta hace unas semanas en el posible fichaje de Pep Guardiola como técnico.

El catalán rechazó varias propuestas bianconeri, pero la directiva está tan convencida de la dirección en la que debe ir el equipo de aquí en adelante que el extécnico del Napoli ha sido el elegido para llevarla a la práctica la temporada que viene. Quién sabe si esto acabe siendo un primer paso para el desembargo de Guardiola en Turín en un futuro próximo.