Lukaku y el Inter, por el trono de Italia

Jesús Humberto López ESPN

Me queda claro que es prematuro decir que el Inter de Milán romperá su ayuno, sin embargo, las condiciones están dadas para un sano, y hasta quizá necesario, relevo en el Trono de Italia.

El Internazionale de Milano va muy en serio en su pretensión de adjudicarse el Scudetto de la Temporada 2020-2021 y nos avisa que la Juventus de Turín deberá de esforzarse al máximo de sus capacidades para que la Novia de Italia conquiste su décimo título de Liga de forma consecutiva, el trigésimo séptimo de su historia.

Los últimos resultados de los Nerazzurri así lo demuestran. Invicta desde la jornada 17, luego caer en el Luigi Ferraris 2 tantos a 1 ante la Sampdoria, la escuadra de Antonio Conte suma 6 victorias consecutivas en las que ha marcado 17 goles y solamente ha permitido uno. Se incluye en esta racha invicta un par de empates: un 2-2 con la Roma en el Olímpico y otro sin goles con el Udinese en la Dacia Arena.

El impecable equilibrio entre la defensa y el ataque de La Gran Culebra, arroja que luego de 24 fechas del torneo liguero el equipo lombardo sea el equipo más goleador del campeonato con 60 dianas, y el segundo mejor posicionado en cuestiones defensivas con veinticuatro en contra, sólo por debajo de los actuales campeones italianos. Con 56 puntos hasta ahora y con cuatro de ventaja respecto a su escolta, el Milan de Stefano Pioli, le conceden al Inter una gran oportunidad de arrebatarle el trono a la Vecchia Signora, una chance que pocos equipos han tenido a estas alturas del campeonato en casi una década atrás.

Un jugador que ha sido clave para poner en firme la candidatura del Inter al título del actual campeonato, es indudablemente Romelu Lukaku. Elegido como el Mejor Jugador del Mes de Febrero por la Lega Serie A, el belga vive su mejor momento en el fútbol italiano. Un doblete a la SS Lazio; un gol y asistencia contra el AC Milan y nuevamente un gol y una asistencia ante el Genoa; fueron argumentos más que suficientes para obtener dicha distinción, la primera para un jugador nerazzurro en esta temporada. Además, los niveles de eficiencia del nacido en Amberes el 13 de mayo de 1993, son extraordinarios. Sus dotes técnicos, su capacidad física (que incluye superar hasta en 28 ocasiones por partido los 25 kilómetros por hora de velocidad); su regate y su óptimo performance en el juego técnico-táctico lo convierten en el hombre clave en el eje del ataque de su escuadra que se potencializa con las también abundantes virtudes del argentino Lautaro Martínez, que igualmente ha contribuido de manera notable al liderato de su equipo con 13 goles. Entre los dos, acumulan 31 pepinos, más de la mitad del total hasta ahora alcanzado por los interistas.

Así como hemos hablado de Lulaku y de Martínez, es importante destacar el papel en la media cancha de Nicolò Barella, el verdadero motor del Inter que ya acumula un par de años jugando al más alto nivel y por quien ya han mostrado interés los grandes de Europa como el FC Barcelona, FC Bayern München, Liverpool, Real Madrid, Manchester United y hasta el Tottenham Hotspur. Ha jugado tan bien el nativo de Cagliari que ya ha recibido elogios del campeón del mundo alemán Lothar Matthäus, quien destaca su gran potencial futbolístico y su capacidad para comprender la responsabilidad del moderno jugador en el centro del campo.

Las virtudes del Internazionale se expanden con una plantilla que estuvo a punto de ganar la pasada edición de la UEFA Europa League y que al final conquistó el Sevilla de España. También se quedó cerca, muy cerca, a sólo dos puntos, de arrebatarle el título a la Juve la campaña anterior. Los jugadores han sabido trabajar intensamente la idea futbolística de Antonio Conte, quien desde que llegó a la dirección técnica procedente del Chelsea de Inglaterra, ha sabido sacarle jugo de manera casi inmediata a jugadores jóvenes y experimentados tales como Alexis Sánchez, Arturo Vidal, Matteo Darmian, Marcelo Brozovic, Christian Eriksen, Stefan de Vrij, Stefano Sensi y Andrea Pinamonti, por mencionar a algunos que de manera constante han aparecido partido a partido ya sea como titulares o como suplentes.

Sabemos que no todo ha sido miel sobre hojuelas para los Negriazules. A pesar de presumir por ahora la cima de la Serie A, su decepcionante eliminación como últimos del Grupo B de la UEFA Champions League y no haber alcanzado siquiera el boleto a los dieciseisavos de final de la UEFA Europa League, significaron un duro golpe al ego del equipo reavivando con ello el fantasma del fracaso de su pasado reciente y alimentando las dudas de su real alcance. Por otro lado, la derrota en el Clásico en el marco de las semifinales de la presente Coppa Italia, volvió a poner de manifiesto las limitaciones e imperfecciones de un equipo al que le urge reverdecer laureles.

Está claro que, casi siempre, se aprende más de las derrotas que de los triunfos. Y el propio Conte ya dijo que este cúmulo de decepciones les ha permitido hacer una introspección para comprender que necesariamente deben elevar su nivel. Y al parecer así lo han hecho desde entonces. Me queda claro que es prematuro, demasiado osado incluso atreverse a decir que el Inter de Milán romperá su ayuno de más de una década sin levantar el Scudetto. Faltan 14 jornadas. ¡42 puntos todavía! Sin embargo, tendrán la ventaja de que se abocarán a una sola competencia el resto del primer semestre del año y concentrarán todas sus fuerzas en una Liga en la que, estoy convencido, las condiciones están dadas para un sano y hasta quizá necesario relevo en el Trono de Italia.