Amaury, no hagas caso

Si bien los abucheos seguramente le dolieron a Amaury Vergara, seguro estoy que su deseo y amor por Chivas se mantiene intacto.

En los últimos días, y sobre todo durante la celebración del título de Chivas femenil, la afición ha abucheado y criticado el trabajo de Amaury Vergara al frente del rebaño. Dejando en claro su inconformidad con los resultados que ha tenido el equipo desde que asumió el puesto tras el fallecimiento de su señor padre, Don Jorge Vergara, QEPD.

Sin embargo, y sin querer jugar a ser su abogado, debo salir al paso de las críticas para pedirle a la afición que recapacite y analice realmente todas sus acciones.

Su gestión comenzó con impecables decisiones. Sacando de la institución a José Luis Higuera, que tanto daño hizo al equipo en el tramo final de su participación en el equipo; contratando a un hombre de futbol y de resultados como Ricardo Peláez, y abriendo la chequera para hacer compras de futbolistas gastando alrededor de 40 millones de dólares. Algo que hace mucho tiempo no hacía el “Chiverío”. Repito, de inicio, decisiones importantes y de peso. Comenzando su aventura con el pie derecho.

Pero es natural que Amaury Vergara pague altos precios por el desconocimiento de la industria teniendo que escuchar y hacer caso de opiniones que quizás no eran sinceras y buscaban más un beneficio personal y no para el club.

La elección de los entrenadores no ha sido buena, la elección de futbolistas no ha resultado como esperaban y la escasez de resultados lastima la historia del equipo. Eso sin mencionar las desafortunadas declaraciones que algunos han dado como aquella de “la fuerza del afecto”, por mencionar algunas.

Amaury Vergara le dio la oportunidad a su amigo Marcelo Michel Leaño sin darse cuenta que le prestó el Ferrari a alguien que no sabe manejar un auto de velocidades. Leaño jugó a ser entrenador y lo hizo ni más ni menos que con el equipo más popular del fútbol mexicano. Amaury obró de buena fe, pero pecó de inocente.

A pesar de los malos resultados, sigo pensando que mantener a Ricardo en la institución es un gran acierto y ahora deberá venir la elección del entrenador, siendo Ricardo Cadena un buen candidato a pesar de no tener el peso mediático que también busca el club en el elegido.

Donde se ha equivocado Amaury es en no traer de vuelta a la institución a grandes glorias o grandes ganadores en la historia del club. Gente como Diego Martínez, no el ex futbolista de Chivas, que acostumbró a las divisiones menores a ganar títulos, a desarrollar jóvenes para el primer equipo y quien, dicho sea de paso, fue quien contrató al propio Ricardo Cadena.

Amaury Vergara debería echar mano de dos ex futbolistas, que además de ser ídolos del equipo, tienen un cariño sincero por Chivas. Eso, sumado a sus capacidades, pueden hacer de Ramón Ramírez y Ramón Morales dos grandísimos elementos que aportarían en las labores de pantalón corto y pantalón largo.

Amaury deberá pensar dos veces antes de escuchar a los “amigos” o familiares que creen ser Guardiola y buscan aconsejarlo sin tener el conocimiento necesario. Deberá volver a gastar en refuerzos y sobre todo debe mantenerse firme en la absurda y barata idea que sugieren algunos simplistas de romper la honorable idea de jugar con puros mexicanos.

Si bien los abucheos seguramente le dolieron a Amaury Vergara, seguro estoy que su deseo y amor por Chivas se mantiene intacto. Y deberá aferrarse a ello para cumplir la promesa que le hizo a su padre.