La realidad del Tri

La Selección Mexicana no encuentra los resultados positivos ni el buen futbol.

Terminó la gira de partidos de preparación del tricolor, los resultados, y sobre todo el funcionamiento, dejan más dudas que certezas y de hecho lo único certero es que no se ha avanzado. El ‘Tata’ Martino lleva tres años y medio a cargo de la selección y los resultados, así como el rendimiento individual y colectivo, han venido a menos de manera dramática.

Poco se puede rescatar de los partidos ante Nigeria, Uruguay y Ecuador, en el enfrentamiento ante los africanos el esquema táctico que planteó Martino le alcanzó para competir y ganarle a una Nigeria eliminada del Mundial.

En el juego contra los uruguayos se modificó por completo el esquema táctico y los jugadores que utilizó en relación al partido anterior, el resultado fue escandaloso, errores puntuales, una defensa vulnerable, y lo peor de todo, una nula generación de ataque, sin idea, sin profundidad y desde luego, sin contundencia a la hora de definir.

El domingo se concluyó la gira frente a Ecuador, un 0-0 que no supo a nada, insípido e irrelevante, lo mismo hubiera dado ganarlo que perderlo porque el funcionamiento fue el mismo.

Las declaraciones de Gerardo Martino son acertadas en cuanto al diagnóstico se refiere, es obvio, es gente de futbol y sabe mucho. El problema es que ante la enfermedad no encuentra el remedio y si diagnosticas correctamente al enfermo, pero no le das la medicina adecuada, no se va a curar, esa precisamente es LA REALIDAD DEL TRI.

Se sabe claramente lo que tiene, el diagnóstico es preciso y contundente, pero desde los partidos eliminatorios, pasando por las tristes derrotas frente a Estados Unidos y terminando con estos juegos recientes, México no encuentra los resultados positivos ni el buen futbol.

Los jugadores veteranos que tantas satisfacciones le han dado al futbol mexicano, incluyendo títulos internacionales como el campeonato mundial Sub-17 o la medalla de oro olímpica, no pueden con todo el paquete, me refiero en particular a Guardado, Herrera, Moreno, Jiménez y Ochoa.

Y la nueva generación encabezada por Vázquez, Laínez, Montes, Sánchez, Vega etc. no han terminado por dar el salto de calidad y honestamente han quedado a deber de acuerdo a las expectativas, el único que se mantiene en su nivel es Edson Álvarez, pero con eso no alcanza.

Apelar a la Fe no es mala idea, esperar que la buena suerte nos acompañe en el Mundial también pude ser una opción, soñar que en cinco meses las cosas van a mejorar por sí solas, sería recurrir a aquella frase de: “A que le tiras cuando sueñas mexicano”. La realidad es que todo pinta muy, pero muy mal.

¡Hasta la próxima!